Ciudadanos,
colectivos sociales y asociaciones civiles, como El Barzón –que aglutina gente
del campo y la ciudad, de todos los sectores productivos y de trabajo–,
interpusieron amparos colectivos e individuales ante el Poder Judicial para
detener el aumento a las gasolinas, en paralelo a los bloqueos de carreteras y
manifestaciones cerca de las estaciones de servicio.
Por lo menos en 10 estados ya se prepara la cascada de
amparos ante los jueces federales. El lunes 2, el abogado José Óscar Valdés
Ramírez interpuso ante el Juzgado Décimo Tercero de Distrito en Materia Administrativa
en la Ciudad de México el primer amparo individual, alegando violación a
diversos artículos de la Constitución.
“Fue una violación al
proceso y omisión de la Secretaría de Economía, que debe fijar los precios de
los productos básicos, y no la Comisión Federal de Competencia”, dice
Valdés Ramírez en entrevista.
En tanto, en Puebla se
interpusieron el mismo día, ante el Juzgado Cuarto de Distrito en Materia
Civil, tres amparos colectivos de 20 personas cada uno, para exigir la
derogación del Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) a los
combustibles, que va de 3.52 a 4.16 pesos.
Dicha solicitud de amparo es encabezada por el abogado de la
Asociación Civil El Barzón a escala nacional, Alejandro Carbajal, quien
sostiene en entrevista que el aumento es inconstitucional y argumenta que la
Carta Magna marca el principio de proporcionalidad y equidad al establecer
tarifas e impuestos a la población.
En ambos amparos, ya
sea bajo la modalidad individual o colectiva, se argumenta la inconstitucionalidad,
aunque señalan como responsables a distintas autoridades. A los dos, los jueces
federales les dieron entrada el pasado miércoles 4 y fijaron fechas para sus
audiencias constitucionales: el 31 de enero y el 13 de febrero.
Alfonso Ramírez Cuéllar, dirigente nacional de El Barzón, aclara en entrevista que la vía legal es
una medida más para dar marcha atrás al gasolinazo, pero que la estrategia
descansa principalmente en la protesta y la movilización. Los bloqueos, dice,
fueron sólo la primera etapa.
El Barzón bloqueó carreteras federales y vías de ferrocarril
en varios estados, como Chihuahua, con apoyo de organizaciones de
transportistas, pero mientras la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha
llamado a sus representantes a fin de acordar estímulos fiscales para el
combustible de uso agrícola y pesquero,
la Secretaría de Comunicaciones y Transportes los amenazó con retirarles la
concesión si continuaban en los bloqueos.
En consecuencia, los
transportistas ya no acudieron el jueves 5 a los bloqueos en las cercanías de
La Piedad, Michoacán. El gobierno recurre a la estrategia “del garrote y la
zanahoria”, pero también a la campaña de terror para que la gente ya no salga a
manifestarse, sostiene Ramírez Cuellar.
La “omisión” de la SE.
El 20 de octubre los diputados federales aprobaron la
propuesta del Ejecutivo Federal para modificar los artículos 11 y 12
transitorios de la Ley de Ingresos de la Federación, que remiten al artículo 14
transitorio, primer inciso de la Ley de Hidrocarburos y a la Ley del Impuesto
Sobre Productos y Servicios (IEPS) en su artículo 2, I, inciso d). Después se
publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto para que tales
modificaciones entraran en vigor el primer día de 2017, lo que detonó el aumento
a las gasolinas.
El lunes 2, por separado, el abogado Valdés Ramírez
interpuso su amparo individual y El Barzón los tres colectivos ya mencionados.
En ninguno de esos
recursos se solicitó la “suspensión provisional”, la cual hubiera implicado que
se pospusiera la aplicación de los nuevos precios en tanto se resolvía el fondo
de la demanda.
En entrevistas
aparte, los dos abogados explicaron que no se trató de una omisión, sino de
estrategia, pues se desconoce qué interpretación realice cada juez federal
e incluso podrían considerar que en materia de impuestos no procede tal
suspensión y rechazarían el amparo sin darle entrada.
Valdés Ramírez relata que algunos colegas lo criticaron por
no solicitar esa suspensión provisional, pero ello no impidió que su solicitud
del primer amparo individual provocara revuelo. El abogado, radicado en la
Ciudad de México, abrió la página de Facebook oscarvaldes.mx, donde asesora
gratuitamente a quien pretenda interponer el recurso. Ahí está disponible el
formato de demanda listo para imprimirse.
Hasta el viernes de
la semana pasada ese formato de demanda había sido descargado 150 mil veces,
sin embargo Valdés Ramírez considera que sólo 50 mil podrían traducirse en
amparos interpuestos antes diversos jueces federales.
Ello, dice, porque abogados de Zacatecas, Oaxaca, Baja
California, Nuevo León, Tamaulipas, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz, el Estado
de México y la Ciudad de México lo han contactado para que les ayude a
tramitarlos. Aclara que no interpondrá
demandas colectivas, ya que cada documento se debe acompañar de 15 copias y él
no tiene dinero para pagarlas.
Para interponer el
amparo, dice, basta con acudir ante un juez federal, acreditar el interés
jurídico –lo cual se logra por ser consumidor de gasolina–, llevar un documento
oficial que acredite su persona, la tarjeta de circulación de su vehículo,
tarjetón si son taxistas o transportistas, y los recibos de pago del
combustible, además de la demanda de amparo.
De acuerdo con el amparo individual 4/2017, al aprobarse y
aplicarse el aumento en las gasolinas se violentaron los artículos 1, 17, 28,
fracción I y II y el 31 fracción IV de la Constitución. Es contra la Secretaría
de Economía y el acto que se reclama es “omisión” de la dependencia al no haber
fijado los nuevos precios de los combustibles.
“Reclamo la omisión de aplicar lo dispuesto por el artículo
28 constitucional párrafos primero y segundo, donde tiene facultades
constitucionales para fijar precios; a la Secretaría de Economía corresponde el
despacho de los siguientes asuntos: formular y conducir las políticas generales
de la industria, comercio exterior, interior, abasto y precios del país, esto
es la conducta omisiva de no fijar los precios del combustible”, se indica en
la demanda.
En seguida remite a la
Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, que en su artículo 34,
fracción VII, señala como obligación de dicha secretaría “establecer la
política de precios”:
“La Secretaría de
Economía ha sido omisa en cumplir la facultad constitucional que le fue
conferida, dañando con ello el derecho al consumo y a la defensa del
consumidor… así las cosas, al no
fijar precios en el combustible y zonificar los precios, dejan en estado de
indefensión al quejoso como consumidor y no dan un trato de igualdad, por lo
que los precios son desproporcionales e inequitativos.”
Al referirse a las regiones en que se dividió al país para
fijar los precios de los combustibles, Valdés Ramírez alega violación al
artículo 31 de la Constitución, fracción IV, pues en ella se establece, entre
otras, la obligación del mexicano de contribuir para los gastos públicos de la
federación, estado o municipio “de la manera proporcional y equitativa que
dispongan las leyes”, pero al fijarse
precios distintos en dichas regiones no es equitativo.
Para que tales contribuciones sean obligatorias, alega,
deben ser creadas por ley: “Es decir, que sea el Poder Legislativo el que cree
tales contribuciones mediante normas generales, abstractas, impersonales, de
tal suerte que los impuestos, así como elementos referentes al sujeto, objeto,
base y tasa o tarifa, se deben establecer por medio de leyes”.
Según explica Valdés Ramírez en la entrevista, su alegato es que hubo una falla en el
debido proceso, por lo que pide que regresen las cosas al estado en que se
encontraban. En caso de ganar el amparo, considera, el gobierno interpondría un
recurso de revisión y él a su vez recurriría a la Suprema Corte de Justicia de
la Nación. En caso de resolver a su favor nuevamente, la Corte o la Secretaría
de Economía ordenarían a Hacienda que deje de cobrar el aumento.
Recursos colectivos.
Las demandas colectivas que encabeza El Barzón son contra el
Senado, la Cámara de Diputados, el Ejecutivo federal, el secretario de
Gobernación y la Secretaria de Hacienda. El acto reclamado son los cambios en
el IEPS para combustibles, que provocaron un aumento en el precio de las
gasolinas.
En entrevista, Alejandro Carbajal detalla que en la reciente
medida gubernamental se violan los siguientes artículos de la Constitución: 1,
4, 14, 16, 25, 28 y 31 fracción IV.
Con este último, dice, se viola el principio de
proporcionalidad, por eso en el texto de la demanda de amparo se indica: “La ley del IEPS es desproporcionada, ya
que rebasa la capacidad contributiva de los gobernados. Es importante
señalar que si bien el IEPS está
indexado al precio final del combustible, el costo es trasladado al ciudadano;
se trata de un impuesto que grava el consumo al momento de la enajenación del
energético y se ve reflejado con el aumento en el costo de la gasolina en
perjuicio de los gobernados”.
Recuerda que el
salario mínimo subió 7% mientras la gasolina magna lo hizo en 14.2%, la Premium
20.1% y el diésel 16.5%: “Esto ha generado una ola inflacionaria y un aumento
de precios de bienes y servicios en toda la nación, provocando que el poder
adquisitivo de las familias mexicanas se vea disminuido y poniendo en riesgo la
nutrición de los niños y la población en general”, se indica en el amparo
colectivo.
El Barzón tiene su audiencia constitucional programada para
el 13 de febrero.
En ambos amparos se
pide un informe de las autoridades responsables o acusadas, en el que expliquen
el motivo de los aumentos. Los jueces les dieron a las autoridades 10 días para
que los entreguen, de no hacerlo en ese tiempo, las audiencias constitucionales
se diferirán a otra fecha. Una vez que la autoridad entrega el informe, los
demandantes pueden ampliar la demanda y alegar otras violaciones.
Carbajal indica que si se les niega el amparo pueden
recurrir al llamado “recurso de revisión ante el mismo juez de distrito”, quien
a su vez lo remite a un tribunal colegiado, “pero también cabe la posibilidad
de que sea atraído por la Corte en razón de la importancia y trascendencia del
asunto”.
El abogado aclara que
quien desee tramitar un amparo individual o colectivo tiene 15 días hábiles
después de la entrada en vigor de la ley para hacerlo, es decir, el plazo vence
el viernes 20.
Señala que dos
colectivos de transportistas ya manifestaron su intención de ampararse, además
de asociaciones de ganaderos y comerciantes de San Martín Texmelucan y la
mixteca poblana.
Indica que también están asesorando a grupos de Zacatecas,
Nuevo León, Veracruz y la Ciudad de México. Quien desee ampararse, añade, puede
acudir a las oficinas de El Barzón en cualquiera de los 22 estados donde tienen
presencia.
A su vez Ramírez
Cuéllar resume que la “masificación” de los amparos es una medida de presión
para el gobierno, pero que la base de su movimiento contra el aumento de
gasolina es la protesta y la movilización pacífica. El tema de los bloqueos,
dijo, ya quedó atrás. Lo que sigue, sostuvo, es la toma de casetas de peaje a
fin de dar paso libre a los conductores.
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