El Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera ha pintado su raya
con Enrique Peña Nieto. En la brecha que se comenzó a abrir hace casi un año,
parece que no habrá retorno y la inercia llevará a una distancia mayor conforme
se aproxime 2018.
En el marco de la crisis del gasolinazo, el gobernante
capitalino aprovechó para recalcar el contraste que busca marcar desde hace
meses. Mientras Peña Nieto, pregunta "¿ustedes qué hubieran hecho?" y
signa acuerdos con parte del sector empresarial y obrero, él responde con su
propia propuesta que incluye medidas de austeridad, ahorro de los recursos
públicos y condonación de impuestos.
No solo eso, Mancera pidió una reunión con el Presidente
–que no se ha dado-, y se niega a juntarse para abordar las medidas para hacer
frente a los efectos, si el Ejecutivo no va. Así ocurrió a principios de
semana, cuando no asistió a la reunión de la Conago, en la que participó el
secretario de Hacienda José Antonio Meade. El Jefe de Gobierno fue claro: si no
va el Presidente, él tampoco.
Pero el gasolinazo solo es la punta del iceberg. Desde julio
pasado, Mancera elevó el tono frente al gobierno federal. En ese momento, el
colofón fue el pésimo manejo de la crisis ambiental que vivía el Valle de
México. Los dimes y diretes entre Mancera y la secretaría de Medio Ambiente, la
Profepa y la Comisión Ambiental de la Megalópolis, fueron la gota que derramó
el vaso que venía llenándose desde hace varios meses. Antes, en marzo pasado,
dejó entrever un giro en su ruta política y comenzó el “contraste. Los temas
que lo evidenciaban se acumularon: los terrenos del actual Aeropuerto de la
CDMX, el estira y afloje por el salario mínimo, el freno a la ampliación del
Metro al oriente de la capital, el errático manejo del Hoy No Circula…
Desde entonces, pues, Mancera ha elevado la voz cada vez con
mayor frecuencia. En el último tercio del año pasado, cuando el secretario de
Hacienda José Antonio Meade entregó la propuesta del paquete económico del
próximo año a la cámara de diputados, el Jefe de Gobierno, se lanzó contra lo
presentado.
“No entiendo por qué en la fotografía de la entrega del
Presupuesto está riendo el secretario de Hacienda. A mí no me da risa, la
verdad”, dijo. Me preocupa y me preocupa mucho este Presupuesto”, remató.
Mancera se refería al recorte a las finanzas de la CDMX.
Entre Mancera y Peña crece la distancia, y no parece habrá
retorno. Para algunos, el Jefe de Gobierno se tardó, pues cargó el costo de una
cercanía con el Presidente. Para otros, el giro en la estrategia podría traer
consecuencias económicas a la Ciudad. Como sea, la decisión, ya va en la ruta
de 2018.
Decisión tomada en el gobierno de la CDMX: el Metro no
aumentará en 2017. Haya o no más aumentos a la gasolina, la tarifa se mantendrá
en 5 pesos por viaje. Eso sí, dice su director Jorge Gaviño, por la crisis,
habrá 100 mil usuarios más, este año.
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