En el primer año como
gobernador, Silvano Aureoles contrató deuda por 2 mil 615.4 millones de pesos,
lo cual representa un incremento de los pasivos de Michoacán de un 15 por
ciento.
De acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda y
Crédito Público (SHCP), los pasivos de la entidad pasaron de 17 mil 574
millones de pesos.
Después de asumir el
cargo prometió liquidar en 2016 la deuda a corto plazo, la cual ascendía a 13
mil millones de pesos, pasivos ligados con adeudos a proveedores y prestadores
de servicios.
Apenas el mes pasado,
la agencia Standard & Poor’s bajó la calificación de la entidad de ‘mxBBB’
a ‘mxBBB-’, con perspectiva negativa, ya que a septiembre de 2016, los
indicadores presupuestales del estado se deterioraron más de lo esperado, lo
que derivó en un uso significativo de financiamiento de corto plazo.
En su administración, en
lo que más desembolsa el gobierno de Aureoles es en sueldos, prestaciones,
aguinaldos, gratificaciones de fin de año y fondo social de previsión, así como
primas de vacaciones y dominical, entre otros.
Según la Cuenta Pública de Michoacán, la mayor parte del presupuesto ejercido en los primeros tres trimestres
de 2016 fue para “Servicios Personales”: se le destinó el 40 por ciento de lo
ejercido.
Esconde Deuda Real.
La deuda total de la administración de Aureoles, registrada
ante Hacienda, cerró en 17 mil 472.5 millones de pesos.
No obstante, una
investigación del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) revela que el
gobierno de Michoacán esconde su deuda real, mediante fideicomisos.
Con base en cifras de la Auditoria Superior de la
Federación, el CEEY encontró que la
deuda ante SHCP es de 17 mil 472.5 millones, pero el total de pasivos llega a
31 mil 413.6 millones de pesos. La opacidad. No se sabe el destino de casi 14 MIL
MDP, según lo reportado por SHCP y la Cuenta Pública Estatal.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.