El 1 de octubre de
2013, el presidente Enrique Peña Nieto recibió en la residencia oficial de Los
Pinos al empresario brasileño Marcelo Odebrecht, quien actualmente cumple una
condena en la prisión de la Policía Federal en Brasil.
En junio 2015, Odebrecht fue detenido por la policía
brasileña, en el marco de una nueva fase de investigaciones sobre los desvíos y
la corrupción en la estatal Petrobras.
De acuerdo con Folha de Sao Paulo, por un acuerdo legal que
prevé una confesión a cambio de ventajas judiciales, el heredero de la mayor
constructora de Brasil permanecerá encarcelado sólo hasta diciembre 2017.
La pena es de 10 años, pero estará tan sólo dos años y medio
sometido al régimen penitenciario de ese país.
El presidente de la Constructora Odebrecht, fue capturado
junto con Otavio Marques Azevedo, presidente de otra enorme constructora
brasileña, Andrade Gutiérrez. Ambos eran dos de los principales contratistas de
Petrobras.
Odebrecht participa
en una de las obras energéticas más ambiciosas del gobierno de Peña Nieto: el
gasoducto Los Ramones.
Esta semana, Mexicanos contra la corrupción reveló que la multiplicación
de contratos a favor del consorcio brasileño coincide con los pagos de sobornos
por 10.5 millones de dólares a funcionarios mexicanos.
Desde 2010, antes de la reunión con Peña Nieto, Pemex y la
Secretaría de la Función Pública tenían evidencias de un conjunto de anomalías
en los contratos otorgados a Odebrecht, como sobrecostos y pagos ilegales, pero
en vez de demandar o sancionar a la constructora, le dieron más obras sin
licitación.
En tanto, la Auditoría Superior de la Federación reveló el
miércoles de esta semana más irregularidades de la operación de Odebrecht en
México. El órgano auditor señaló dos contratos otorgados por Pemex a esa
empresa brasileña para ejecutar obras en las refinerías de Tula y Salamanca.
La corrupción envuelve por completo a esta empresa y su
presidente, quien pasó de pisar Los Pinos a la prisión.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.