Ayer
arrancamos el recuento de aquellos que, colgados del trapecio, alistan el salto
para convertirse en uno de los 16 alcaldes que tendrán los territorios que,
todavía hoy, conocemos como delegaciones. Le seguimos.
En Cuauhtémoc, el PRD querría
reciclar a algún (impresentable) ex delegado o de plano sacarse a alguien de la
chistera; el PRI no parece tener más opción que seguir cooptado en ese
territorio por el clan de la familia Barrios, aunque las diputadas Cinthya
López o Dunia Ludlow, pudieran ir. En realidad, todos ellos, sin posibilidad;
Ricardo Monreal, no puede darse el lujo de perder si, como todo apunta, va por
la Jefatura de Gobierno: empuja al diputado Néstor Núñez.
Iztapalapa será, de nuevo, batalla
entre grupos que la disputan hace años. Karen Quiroga, apuntalada por la actual
jefa delegacional, su tía, Dione Anguiano, quien podría encontrarse con Janet
Hernández, diputada y sobrina de Alfredo Hernández Raigosa. Todo quedaría en
familia. En la otra esquina, Clara Brugada que se quedó con la espinita clavada
en 2015, después de haber sido derrotada por Anguiano, mirará para otro lado y
la candidatura se le alinearía a Aleida Alavez que, como desde que militaba en
el PRD, quiere. A menos que, como va corriendo el rumor, Andrés López Beltrán,
hijo de AMLO, sea postulado en la demarcación.
En Miguel Hidalgo está anotado el ex
delegado perredista Víctor Romo; por Morena Javier Hidalgo; y los panistas
Federico Döring y Jorge Triana quienes, a su vez, hacen equipo con Mariana
Gómez del Campo y Obdulio Ávila, respectivamente, que buscarían la diputación
federal que comprende el mismo territorio. La batalla promete, tanto como el
entremés de la disputa interna panista. Y nadie descarte al independiente Arne
Aus den Ruthen, que podría volver a las andadas.
En Benito Juárez, la competencia
será entre dos: el candidato del ex delegado Jorge Romero, el diputado Santiago
Taboada y la ex perredista y ahora militante de Morena Leticia Varela, quien ya
estuvo a un tris de ganar y con la ola de 2018 tiene posibilidades. El bastión
panista estará en riesgo como nunca antes.
En la Magdalena Contreras, el
priista Luis Gerardo Quijano buscará repetir la dosis que aplicó el actual
delegado Fernando Mercado a la ex delegada y fallida suspirante a diputada
Leticia Quezada quien, rescatada por el gobierno capitalino, ya volteó bandera
al PRD y busca, como sea, tender puentes con Morena para ser candidata o
colocar a su mano derecha José Luis Díaz de León, aunque el plan A del partido
de AMLO es Patricia Ortiz Couturier.
En Tlalpan, querrán ir los diputados
perredista Carlos Hernández Mirón y Rodrigo Chávez -hijo del ex delegado
Higinio Chávez- así como Susana Alanís, esposa de Eduardo Venadero director de
Transportes Eléctricos de la CDMX, cercano a Héctor Serrano. La disputa será
con Morena. Por ese partido hay que anotar al ex director de Desarrollo Social
de la demarcación Alberto Vanegas –que iría apoyado por Ricardo Monreal-, el
director de Servicios Urbanos Carlos Ulloa, quien además de trabajar con la
actual delegada Claudia Sheinbaum, también lo hizo con su esposo Carlos Ímaz, y
el diputado David Cervantes.
De las rurales Milpa Alta –donde
está apuntada la diputada del PRI Mariana Moguel- Tláhuac –en la que el
delegado Rigoberto Salgado quiere colocar a su hermano Ricardo- y Xochimilco,
nos ocuparemos más adelante.
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