El
PRD camina al precipicio en el Edomex. Quizá solo sea muestra de lo que le
ocurre al sol azteca desde hace años, en los que ha perdido identidad,
militantes y presencia.
El asunto es que en la parada previa
a 2018, llegar en cuarto sitio –detrás de Morena, PRI y PAN- no solo los
debilitará en futuras negociaciones de potenciales alianzas, abaratando la
marca, sino que los volverá marginales en las mismas.
Al interior de lo que queda del PRD,
cada vez es más común escuchar que el PRD vive su ocaso. No pocos ya piensan
para dónde saltar; apenas en quince días, dos senadores: Zoé Robledo y Armando
Ríos Piter. Los más optimistas calculan
con quién aliarse en 2018 – ¿Morena o el PAN?- para no terminar de desaparecer.
El
sol azteca, que estuvo a un tris de ganar la Presidencia en 2006, hoy apenas
araña el doble dígito. De segunda fuerza hace diez años, a cuarta hoy, detrás
del PAN, PRI y Morena.
Con
sus dos únicos ex candidatos a la Presidencia, Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés
Manuel López Obrador, fuera del partido; con los cinco ex jefes de gobierno
emanados del sol azteca fuera del partido, además de Cárdenas y AMLO, Rosario
Robles, Alejandro Encinas y Marcelo Ebrard; y con Miguel Ángel Mancera negado a
afiliarse; el perredismo hace agua.
¿Se apaga el sol azteca? La
pendiente ya es tendencia. A la pérdida
de identidad, que los lleva a buscar aliados hasta debajo de las piedras, y que
los desdibuja frente a la ciudadanía para quien es difícil saber qué implica
votar por los amarillos, se suma una crisis de cuadros, pues no han podido –o
querido- formar nuevos liderazgos.
Los
perredistas están borrados del mapa en buena parte del país. Sin las alianzas,
están pulverizados. De las 12 entidades donde hubo elecciones el 5 de junio del
año pasado, hay algunos, como Tamaulipas, Sinaloa y Chihuahua, donde no llegan
ni al 3%; en Puebla y Aguascalientes no alcanzan ni el 6%. Es más, donde
fueron sin alianza, solo en Tlaxcala dieron pelea y llegaron al 30%.
Hoy ninguna encuesta pone al PRD en
la todavía joven carrera presidencial, más allá del cuarto sitio; y el Edomex
podría ser preludio de lo que venga en 2018. Con la negativa de Alejandro
Encinas a participar cobijado por el sol azteca, el perredismo se quedó sin
cuadros e irá a una batalla perdida, frente a candidatos fuertes en el PAN, que
llevará a Josefina Vázquez Mota; PRI, con Alfredo del Mazo; y Morena, que
tendrá haciendo campaña a López Obrador, aunque en la boleta aparezca Delfina
Gómez.
Si el PRD, como todo apunta, llega
en cuarto sitio al Edomex, veremos a los pocos que quedan dentro, brincando del
barco que se hunde. El último, que apague la luz.
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