Salvador Camarena.
Ahora que parece haber quedado en suspenso la convocatoria
para concesionar un predio en la tercera sección del Bosque de Chapultepec, habría que destacar las bondades de uno de
los proyectos que surgió al amparo de esa intentona de madruguete de la
secretaria de Medio Ambiente, Tanya Müller.
Como se recordará, mediante la Gaceta de la Ciudad de México
el 28 de octubre pasado se invitó a los interesados en desarrollar un proyecto
“recreativo, cultural y ambiental” en un terreno en el bosque –salvo una
dirección, no se mencionaba ni extensión ni características del mismo–. Se
daban cinco días para presentar solicitudes y unas cuantas semanas para
entregar el proyecto.
Ante ello, José
Castillo, del despacho de arquitectura a|911 (http://arq911.com/), se puso de
acuerdo con Lily Foster, directora de Huertos Concretos
(http://www.huertosconcretos.com), e inscribieron el proyecto La Milpa
Chapultepec. Se trata de un huerto comunitario que incluye un auditorio,
alberca, muro para escalar y, por supuesto, áreas de producción de alimentos
que servirían para educar a la comunidad, todo en un predio que involucra 19
mil 599 metros cuadrados de la zona en donde se localizaba El Rollo.
¿Cómo podemos usar la tercera sección del bosque de
Chapultepec sin perder Chapultepec?, se preguntaron a|911 y Huertos Concretos.
Su respuesta es un
proyecto que sólo impacta con infraestructura no orgánica 5.0 por ciento de los
casi 20 mil metros cuadrados de bosque.
Niños y adultos
podrían ir a ese huerto, convivir con el bosque y familiarizarse con la
producción de alimentos, al mismo tiempo que pasan un rato de solaz.
¿Milpas en
Chapultepec? Suena disruptivo y, por lo que vi, luce bien. Eso sí, Castillo y
Foster advierten de que “cualquier proyecto que se haga en este sitio no se
puede dar sin el contexto estipulado en el plan maestro y de manejo del Bosque
de Chapultepec”. ¡Íralos!, ellos sí entienden.
SCT: Que Sí Sirve La Marquesa-Toluca.
Llegó carta de la Dirección General de Desarrollo Carretero
de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT). Ello en respuesta a la
columna 'El gasolinazo lo hacemos todos' (http://bit.ly/2mGiCG6), donde expuse
dudas sobre la nueva carretera de peaje en La Marquesa, que implicó matar 37
mil árboles. Aquí sus párrafos sustantivos en términos de réplica: “La nueva
autopista La Marquesa-Toluca, al ser una vía de altas especificaciones y
moderna, le permite a los más de 21 mil vehículos, que la han usado diariamente
desde su inauguración, hacerlo de manera más segura y eficiente gracias a sus
amplios carriles de circulación, acotamientos laterales, menores curvas,
pendientes menos pronunciadas, mejor visibilidad y mejor señalamiento,
permitiendo la reducción en un 50 por ciento en los tiempos de recorrido, al
pasar de 30 minutos a tan sólo 10 minutos en horas pico, así como la notable
disminución de emisión de gases contaminantes.
“Adicionalmente, con esta nueva infraestructura se tiene la
posibilidad de tener dos vías de comunicación ente México y Toluca de punta a
punta, la libre y la de cuota, con lo que anteriormente no se contaba, esto
permite que en caso de existir algún contratiempo en alguna de las dos, se
tenga la alternativa de desfogue para los usuarios.
“Derivado de los requerimientos ambientales para la
construcción de la nueva autopista, la Manifestación de Impacto Ambiental
determinó la restitución de 37 mil árboles; sin embargo la SCT incrementó esta
acción en una proporción de 10 a uno, llegando a 370 mil árboles trasplantados
en los parques de Sierra Morelos y Santiago Tilapa, Estado de México. Dicha
acción está acreditada ante el Notario Público No. 1 del Estado de México”.
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