Jesús Noriel Portillo Herrera,
presunto líder del Cártel de Sinaloa en la región del municipio de Urique y
parte del de Uruachi, fue identificado como uno de los cinco cadáveres hallados
en la carretera Gran Visión, luego de ser levantado y ejecutado, tras el
enfrentamiento en una fiesta de 15 años en la cabecera municipal de Moris el
pasado martes 11, según la Fiscalía General del Estado (FGE).
Ese día, los agresores se llevaron a cinco sujetos
de entre 21 y 25 años, presuntos integrantes del grupo delictivo que ha
amedrentado a poblaciones indígenas y los han obligado a desplazarse a otros
lugares.
El miércoles 12, agentes de la
Fiscalía Zona Occidente localizaron los cuerpos de los cinco jóvenes
levantados, en los límites de Moris con el estado de Sonora, sobre la carretera
Gran Visión a Hermosillo, a la altura del kilómetro 349.
Entre los cadáveres fue identificado
el de Jesús Noriel Portillo Herrera, muerto por “traumatismo craneoencefálico
severo”. Indígenas de diferentes regiones de Urique y Uruachi, –en particular
de El Manzano–, lo identifican como quien lideraba al grupo de asolaba la
región.
La víctima
tenía alrededor de 22 años de edad. De acuerdo con los reportes, tenía un
domicilio en Cerocahui, una de las misiones más antiguas asentada en el
municipio de Urique, de la Sierra Tarahumara; aunque también pasaba tiempo en
San Rafael en la misma localidad.
Los dos
poblados mencionados están enclavados en la Tarahumara. Forman parte de un
corredor turístico y de paso de transporte para minería, comercial, entre
otros. En tales lugares existen adolescentes y jóvenes que trabajan como
“halcones”.
De acuerdo con información de los
pobladores, Portillo Herrera construyó una casa grande frente a un templo de
Cerocahui. Ahí caminaba y se transportaba armado, sin problema.
El “segundo”
de Portillo.
Otro de los cadáveres localizados en
la carretera en Moris fue identificado como el de Eliazar Silva Cano, de 23
años. Los primeros
reportes indicaron que vivía en la comunidad de Cieneguita de Trejo, en Urique,
y que murió por “asfixia por estrangulamiento”.
Gente de aquella región lo señala
como uno de los principales agresores de indígenas y pobladores de comunidades
cercanas y como el que “se movía de manera agresiva” junto con Noriel Portillo.
En Cieneguita de los Trejo, los
sicarios han atacado a trabajadores de minas. En el 2012, “levantaron” a
proveedores y trabajadores, que posteriormente liberaron. Sin embargo,
obligaron a la minera El Sauzal a cerrar más de una semana y a sacar a sus
otros empleados por avionetas, sin apoyo de autoridades locales ni federales.
Los
agresores ingresaron también a la mina Cieneguita, donde levantaron alrededor
de siete empleados, de acuerdo con versiones de trabajadores y autoridades de
Cieneguita de los Trejo del ejido Piedras Verdes.
El grupo
armado incrementó las amenazas a mineras desde el 2011 y en las minas ubicadas
en el ejido Piedras Verdes y en Cieneguita de los Trejo. Ésta última colinda
con Choix, en Sinaloa, mientras que El Sauzal se ubica más cerca del municipio
de Batopilas.
En
septiembre de 2012, los sicarios privaron de la vida a otros 10 trabajadores de
la minera Dia Bras. A cinco se los llevaron un día de descanso cuando paseaban
en el poblado de Piedras Negras. Al resto, incluido un contratista, se lo
llevaron del campamento donde trabajaban.
Desde
entonces, sus familiares los buscan en marchas y exigen justicia en los
juzgados, acompañados del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (Cedehm).
Antecedentes
en Guadalupe y Calvo.
El tercer cadáver hallado en la
carretera Gran Visión, según la FGE, pertenecía a Marcos Gil Ruelas, de 21
años, presunto habitante de la ciudad de Chihuahua, quien murió por “laceración
cardiaca consecutiva a heridas por proyectil de arma de fuego”.
Carlos Alexis Silva Cano, de 25 años,
fue el cuarto cadáver, identificado como habitante de la colonia Vista Hermosa
de Chihuahua. Según los reportes, fue asfixiado por estrangulamiento.
El último identificado fue Moisés
Rosario Urquidi Mancinas, de 22 años, con domicilio en colonia Vicente Guereca
en la ciudad de Chihuahua, cuya la causa de muerte fue “hipovolemia por
laceración cardiaca consecutiva a heridas por proyectil de arma de fuego”.
Como
antecedente de estos hechos, el pasado 5 de abril se registró un enfrentamiento
entre grupos armados en Ciénega de Silva, municipio de Guadalupe y Calvo. Una
de las bandas ingresó al pueblo y rafagueó las viviendas con los llamados
“cuerno de chivo” y armas calibre 50.
La mayoría de los habitantes huyeron
del pueblo por temor. Las autoridades militares fueron notificadas hasta el fin
de semana pasado y al acudir al lugar, localizaron casas quemadas. Esta semana,
algunas personas comenzaron a regresar a sus hogares.
Ciénega de
Silva se ubica en el Triángulo Dorado entre Chihuahua, Sinaloa y Durango, región
que se disputan grupos delictivos del cártel de Sinaloa.
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