EL DICHO: “El candidato del PAN [Antonio Echeverría
García] ve a Nayarit como un negocio familiar. Le interesa la prosperidad de
una sola familia y nada más, la suya. Que algún asesor informe a los panistas
que el gobierno en Nayarit no es una herencia, ni puede adueñarse de él
dinastía alguna. Que alguien le informe al PAN que el gobierno en Nayarit no se
puede comprar con la tarjeta de crédito del papi” (Enrique Ochoa Reza,
durante un acto de proselitismo político, abril de 2017).
EL HECHO: Enrique Ochoa Reza, presidente nacional
del Partido Revolucionario Institucional (PRI), debería estarse mordiendo la lengua. Critica a Antonio Echeverría
García por contender por la gubernatura de Nayarit bajo el argumento de que
estaría heredando el puesto -su padre, Antonio Echeverría Domínguez, fue Gobernador
del estado de 1999 a 2005, y su madre, Martha Elena García Gómez, funge como
Senadora panista (2012-2018)-. Sin
embargo, el historial del Tricolor no se salva de ser observado bajo la misma
lupa. En los tres estados en los que este año habrá nuevo Gobernador, el PRI ha
mantenido el poder por décadas, y si no podemos hablar de que exista una
herencia -habrá quienes lo pongan en duda-, sí podemos referir que hay una
dinastía. En Coahuila, Estado de México y Nayarit, desde la década de los
veinte hasta la fecha, el Partido Revolucionario -PNR, PRM y luego PRI- ha
mantenido su hegemonía. Sólo en este último estado, de 1999 a 2005, gobernó
Antonio Echevarría Domínguez, el ex priista apoyado por el PAN, el PRD y el PT.
Por ello se entiende, desde luego, que Ochoa Reza no quiera que otro “candidato
de los azulillos” -como llamó esta semana al actual suspirante panista- llegue
a quitarles el Gobierno. Menos si se trata del hijo sin experiencia política de
quien venciera, hace ya 12 años, al candidato del PRI en la entidad, porque esa
herida no sana.
#DichosyHechos
dice que los argumentos de Enrique Ochoa Reza en contra de Antonio Echeverría
García no son convincentes debido a que, aquello de lo que lo acusa -heredar la
candidatura, ser parte de una dinastía, y por qué no, un “junior”-, es lo mismo por lo que varios de los
integrantes de su partido han sido señalados, en diversas ocasiones, en los
diferentes contextos de la vida política nacional. Esto es observable a partir
de los siguientes ejemplos.
· Dinastía
en el Edomex: No es ajena la idea de que
Alfredo del Mazo Maza ha sido calificado por algunos de sus detractores como
“un niño bonito”, un “junior del poder”, un “Golden boy”, un político de
“élite”, entre otros. Y es que este tipo de reacciones son inevitables cuando
el crecimiento político de Del Mazo ha sido directamente relacionado con sus
nexos familiares. Alfredo Del Mazo representa a la tercera generación de su
familia en buscar la gubernatura del Estado de México: su abuelo, Alfredo del Mazo
Vélez, ocupó el puesto entre 1945 y 1961; y su padre, Alfredo del Mazo
González, entre 1981 y 1986. Además, su tío Gilberto Enrique Peña del Mazo es
padre del Presidente Enrique Peña Nieto. Cabe destacar que, el poder de los del
Mazo, se edificó en el Estado de México desde 1900 con su bisabuelo Manuel del
Mazo Villasante, quien fuera Edil de Atlacomulco y quien fue primo de Arturo
Vélez Martínez, primer obispo de Toluca. Al final, todo ha quedado en familia.
· El primo consentido del Presidente: El 29
de febrero del año pasado, el Presidente Enrique Peña Nieto nombró a Ernesto
Nemer Álvarez como el nuevo Procurador Federal del Consumidor, personaje
involucrado en varios escándalos políticos y criticado ese año, en redes
sociales, por subir una fotografía en la que aparece con “Angelito”, un menor
de edad que le limpió sus zapatos durante la visita del Papa Francisco a
Chiapas. Nemer Álvarez siempre ha estado dentro de los círculos de poder, en
especial del llamado Grupo Atlacomulco. En la actualidad es primo político del
jefe del Ejecutivo Federal, pues se casó con Carolina Monroy del Mazo, actual
secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, y también sobrina del
político priista Alfredo del Mazo González, y por tanto, prima del otrora Diputado
federal Alfredo del Mazo Maza.
· Los “Golden boys”: Insertados en el
corazón del Grupo Atlacomulco se encuentran los denominados “Golden boys”. Se trata de un grupo de jóvenes
impulsado durante el Gobierno de Arturo Montiel Rojas en el Estado de México
(1999-2005). Habrían sido llamados así por Manuel Cadena Morales, quien
entonces se desempeñaba como Secretario de Gobierno mexiquense, porque
brillaban en colectivo. Eran jóvenes
caracterizados por ostentar lujos y un amplio grado de arreglo personal -hoy en
día les llaman “juniors” o “mirreyes”-. Entre ellos estaban Enrique Peña Nieto, quien sucedería en el Edomex (2005-2011) a
su mentor, padrino político, tutor personal y protector (Montiel Rojas), para
luego convertirse en Presidente de la República; el ya mencionado Procurador
Ernesto Nemer Álvarez; Carlos Iriarte Mercado, ex secretario particular de
Montiel, otrora Alcalda de Huixquilucan (2013-2014), y actual Diputado federal
y dirigente del PRI mexiquense; Luis Miranda Nava, quien fue funcionario público
en el Edomex (2007-2011) y quien desde septiembre de 2016 funge como Secretario
de Desarrollo Social (federal); el hoy Diputado local por Jilotepec, Estado de
México, Miguel Sámano Peralta, quien también fue secretario particular de
Montiel; y Ricardo Aguilar Castillo, titular desde diciembre de 2012 de la
Subsecretaría de Alimentación y Competitividad de la Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, y ex Edil del municipio de
Jilotepec (2000-2003).
¿Verdad o
mentira?
MENTIRA.
“Que el gobierno en Nayarit no es una herencia, ni puede adueñarse de él
dinastía alguna”, como mencionó Enrique Ochoa Reza, no corresponde a los
hechos: Nayarit, como Coahuila y el
Estado de México, son por tradición -por no decir que por “dinastía- entidades
priistas desde mucho tiempo atrás. Que el candidato blanquiazul por Nayarit sea
impulsado por su familia no es una situación ajena al PRI, ya que como lo
demuestra una pequeña parte de su historial político, el Tricolor también ha soliviado
carreras políticas por lazo familiar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.