Pese a que
Petróleos Mexicanos (Pemex) se ha negado a dar los nombres del personal
presuntamente implicado en el soborno de 10.5 millones de dólares en el caso
Odebrecht, la revista brasileña Veja
reveló que el exdirector general de la empresa, Emilio Lozoya, está incluido en
esa red de corrupción, pero el exfuncionario niega haber recibido dinero
ilegal.
De acuerdo
con la publicación, Emilio Lozoya
–también involucrado en un contrato amañado con la constructora española OHL–
habría recibido en 2014 un soborno de 5 millones de dólares de la constructora
brasileña, a cambio de beneficios indebidos por parte de la empresa petrolera.
El artículo
de Veja, que cita una declaración de Hilberto Mascarenhas, responsable de
Operaciones Estructuradas de Odebrecht, destaca que el soborno le habría sido
solicitado durante una reunión programada en noviembre de ese año por Luis
Weyll, director de Odebrecht México, con la autorización de Luiz Mameri, director
de Odebrecht en América Latina.
Sin embargo,
Lozoya negó tener relación alguna con los presuntos sobornos pagados por
Odebrecht.
“No he solicitado ni he recibido dinero
ilegal”, respondió a Bloomberg, y negó haber participado en alguna “supuesta
reunión”, así como conocer al ejecutivo de Odebrecht.
Añadió: “Me interesa que esto se investigue y
sancione, pero que en el camino no manchen y difamen sin pruebas”.
Lozoya,
quien dirigió a Pemex desde fines de 2012 y hasta febrero de 2016, también
calificó de calumniosas las revelaciones de Veja, y advirtió: “Me reservo la acción legal en contra de los que me calumnian
sin fundamentos jurídicos”.
Según el
acuerdo de admisión de culpabilidad ante el Departamento de Justicia de Estados
Unidos, difundido en diciembre del año pasado, Odebrecht aceptó sobornar a
funcionarios mexicanos por 10.6 millones de dólares, de los cuales 6 millones
fueron para un alto funcionario de una paraestatal.
Desde
entonces, el nombre del exdirector de
Pemex no había sido mencionado por testigos ante el Ministerio Público, hasta
la versión que ayer difundió Veja basándose en documentos judiciales de la
investigación en Brasil conocida como Operación Lava-Jato.
A mediados
de febrero pasado, el titular de la PGR, Raúl Cervantes, viajó a Brasilia para
iniciar un intercambio de información relacionada con los presuntos sobornos.
Y el pasado
martes 4 la PGR notificó a Pemex el requerimiento para que comparezcan
funcionarios y exfuncionarios, pero justificó que, dada la naturaleza de la
investigación, no podía revelar los nombres de los implicados.
Lozoya es uno de esos funcionarios
que han sido citados por la PGR para declarar por las irregularidades
encontradas en contratos que su administración firmó con la brasileña
Odebrecht, según el periódico El Financiero.
De acuerdo
con el diario, el citatorio de Lozoya y
los otros funcionarios será emitido por la fiscalía esta semana por sospechas
de los delitos de cohecho y enriquecimiento ilícito.
El miércoles
5, en medio de la investigación internacional sobre los sobornos que Odebrecht
a altos funcionarios de distintos países –entre ellos México–, a cambio de
obtener obras públicas, Pemex publicó
cuatro contratos que celebró con la empresa entre 2010 y 2015, pero tachó todos
los nombres y firmas de los representantes de la petrolera y de los
contratistas, así como encabezados y contenidos de algunos artículos, por
presuntamente ser “versiones públicas”.
Además, la empresa difundió los contratos generales
sin incluir sus anexos técnicos, donde aparecen los detalles de las obras y
servicios.
En el
contrato “Desarrollo de la fase I del proyecto conversión de residuales de la
refinería de Salamanca” –por 84 millones 701 mil dólares– que Pemex asignó a
Odebrecht e ICA Fluor Daniel S de RL de CV, no aparecen ni los nombres ni los contenidos de los capítulos 15 y 39.
En el
contrato de “Acondicionamiento del sitio, movimiento de tierras y conformación
de plataformas para el proyecto de aprovechamiento de residuales para la
Refinería Miguel Hidalgo Tula I”, en Hidalgo, un amplio cuadro relleno de negro cubre el artículo 31. Para esta obra,
Pemex se comprometió a desembolsar mil 436 millones 398 mil pesos, sin incluir
el IVA.
Y en el caso
del contrato “Construcción de accesos y obras externas para el proyecto de
aprovechamiento de residuales para la refinería Miguel Hidalgo, Tula II” –por mil 811 millones 628 mil pesos, sin
IVA–, el artículo 38 se encuentra censurado.
Estos tres contratos fueron firmados
entre febrero de 2014 y noviembre 2015, cuando Emilio Lozoya Austin era
director general de Pemex.
En estos tres contratos se encuentra
una cláusula anticorrupción, la cual menciona que en caso de incurrir en actos
de este tipo sancionados por la Ley Federal Anticorrupción en Contrataciones
Públicas, el Código Penal Federal o la Ley Federal de Competencia Económica, se
rescindirá el convenio.
En el contrato de suministro de etano
a Braskem SA –una filial de Odebrecht– y Grupo Idesa SA de CV, Pemex borró la
parte correspondiente a las “condiciones precedentes”, los
capítulos referentes a las “obligaciones de compra y venta”, a las
características del etanol, los periodos de entregas, las modalidades en caso
de terminación anticipada y toda la parte relacionada con la “asistencia
financiera”.
Ese contrato fue firmado el 19 de
febrero de 2010, durante la administración del panista Felipe Calderón.
El documento
de la acusación se puede consultar en la siguiente liga del Supremo Tribunal
brasileño: http://www.stf.jus.br/portal/autenticacao/con el número de
validación 12701615.
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