De manera
más frecuente que en cualquier país de este hemisferio del mundo, los
periodistas mexicanos se ven amenazados. La organización internacional Artículo
19 lo denomina así: “plata o plomo”.
La coacción contra un medio de
comunicación es a través de “plata”.
“La
regulación de la publicidad oficial sigue siendo un asunto pendiente en la
agenda de Peña Nieto”, dijo Ana Cristina Ruelas, directora regional de Artículo
19 para México y Centroamérica durante la presentación del informe.
El informe
cita que en 2016 Peña Nieto gastó en
publicidad oficial 9 mil 26 millones de pesos. Esta es la cifra más alta de la
gestión actual y representa el 26 por ciento del total de recursos destinados
en cuatro años.
Desde hace
siete años, Artículo 19 ha advertido
sobre montos millonarios ejercidos de manera arbitraria e indiscriminada: “Para
promover figuras públicas y generar una forma de censura sutil e indirecta,
donde la famosa frase de José López Portillo: ‘No te pago para que me pegues” sigue vigente’ ”, apuntó el
informe.
“Peña se comprometió a reformar las
prácticas abusivas de la publicidad oficial, están en el Pacto por México y qué
hizo, nada”, dijo
Catalina Botero, ex Relatora Especial para la Libertad de Expresión de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
“¿Con qué plata están pagando, con
los que deberían de pagar servicios sociales a la gente, desarrollo, carreteras
,pero con esa plata están financiando para que no cubran las historias, no
hagan reportajes”,
agregó.
Y MUCHO
PLOMO.
Sobre “plomo”, Artículo 19 (A19)
refiere que en 2016 fueron asesinados 11 periodistas en México. Una situación
que sigue sin ser atendida. Sólo en marzo de este año hubo tres homicidios a
los practicantes de este oficio.
“Quienes
ejercen la libertad de expresión en México tienen que enfrentarse a un terreno
en el que de facto los ponen como adversarios”, dijo Ruelas.
La administración de Enrique Peña
Nieto suma en sus primeros cuatro años mil 499 agresiones; estos son 407 casos
más que en el sexenio del ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa, de acuerdo con el conteo de la
organización internacional.
“El sexenio de Enrique Peña Nieto ha
mostrado cómo el regreso del PRI ha significado la estructuración paulatina de
una política que busca inhibir, limitar y restringir los flujos de
información”, cita
el trabajo.
Los
periodistas son agredidos por las autoridades a pesar de que Peña Nieto ha
señalado al crimen organizado. El 53 por
ciento de las agresiones son perpetradas por agentes del Estado.
De los 226
casos en los que autoridades protagonizaron estas agresiones, el 24 por ciento
laboraba en el orden federal; el 40 por ciento en el ámbito estatal y el 36 por
ciento en el municipal.
¿Qué tipo de medios son los más
agredidos? En el 2016 el 44 por ciento fueron dirigidas a periodistas en medios
digitales; el 24 por ciento a medios impresos; el 13 por ciento radios; 7 por
ciento a freelance; 5 por ciento de televisoras; y el resto a medios de diversa
índole o desconocida.
“Las agresiones, las leyes y las
malas prácticas nos quieren privar de cualquier información que dé cuenta de
una mala gestión gubernamental”, dijo Ruelas.
IMPERIO DE
IMPUNIDAD.
En un México donde el 98 por ciento
de los delitos quedan en la impunidad, las agresiones a periodistas presentan
una tasa de 99.75 por ciento.
“Nosotros no
sabemos si los 11 periodistas fueron asesinados por ejercer su libertad de
expresión, lo que sí sabemos es que el Estado tiene la obligación de no
descartar esa hipótesis”, dijo Botero.
La Fiscalía Especial para la Atención
de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) sólo ha alcanzado
tres sentencias condenatorias entre 798 averiguaciones previas por agresiones a
periodistas.
“La FEADLE recibió en 2016 un
presupuesto de 25 millones de pesos. En lo que va del sexenio la impunidad es
una forma de documentar y agredir”, dijo Ruelas.
El número de
carpetas de investigación también es menor al número total de agresiones, sólo existen 906 carpetas de los 2 mil 20
agresiones registradas entre 2010 y 2016.
Así, las agresiones también son
simbólicas. La repercusión de los asesinatos no ha servido para que las
autoridades lleven a buen puerto investigaciones que terminen con la justicia.
A pesar de que el año pasado hubo 11
periodistas asesinados, la FEADLE sólo abrió dos averiguaciones previas por
homicidio. Esto debido a las trabas legales para acreditar a un periodista como
tal.
ENTIDADES
MÁS PELIGROSAS.
Entre el año
2000 y 2016 hubo 100 periodistas asesinados. Acumulando 2016 una cantidad sin
precedentes. Artículo 19 detalló que las entidades ocurren en casi todos los
estados.
“Decir qué México es el país más
peligroso no es poco. Cuando en Venezuela la gente no puede expresar la
libertad de expresión. Decir que México es el peor de la región es un premio en
una circunstancias lamentables”, dijo Botero.
Veracruz presenta la situación más
grave hacia la prensa en esos tres lustros, con 22 asesinatos; seguida por 13
homicidios cometidos en Tamaulipas y Chihuahua, cada uno; luego, Oaxaca con 12
casos; y Guerrero con 10.
La
organización internacional se manifestó preocupada en especial por Oaxaca, que
en el 2016 presentó 60 casos de agresión, la tasa más alta del país. Un aumento
del 71.4 por ciento con relación a 2015.
“Hay zonas en México que viven como
si fuesen bajo dictaduras”, dijo Catalina Botero, ex Relatora especial para la liberta de expresión
de la CIDH.
Las
elecciones y la represión contra las protestas sociales jugaron un papel en
este incremento. De 59 agresiones que ocurrieron en manifestaciones en todo el país,
17 sucedieron en Oaxaca en el marco de las protestas magisteriales.
En un video
el actual Relator Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH, Edison
Lanza, apuntó que una de las respuestas que la CIDH quiere dar ante las
agresiones a la prensa es una visita en terreno junto con la Relatoría Especial
de la Organización de Naciones Unidas.
“Este tipo de crímenes se siguen
dando porque no hay sanciones”, dijo Lanza, por lo que instó a las autoridades a dar pasos
en este sentido.

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