Tras el abatimiento de Juan Francisco
Patrón Sánchez, El H2, líder del cártel de Los Beltrán Leyva, el pasado 9 de
febrero, el ex fiscal de Nayarit, Édgar Veytia Cambero, ya preparaba el
“regalito” para el gobernador Roberto Sandoval: la propiedad asegurada a ese
grupo.
La
residencia de tres plantas, dos cúpulas y un enorme patio con una alberca, en
la colonia Lindavista de Tepic –la cual todavía mantiene los sellos y una manta
de la Fiscalía General de Nayarit (FGN) que establecen su aseguramiento– sería entregada al mandatario estatal como
un “trofeo de guerra” por parte del llamado fiscal zeta.
De acuerdo con fuentes de la FGN y de
la Secretaría de Seguridad Pública estatal, la propiedad ubicada en la calle
Cardenal, esquina Prolongación Universidad, ya estaba en proceso de trámites en
las notarías que otorgó el mismo gobernador a figuras de su “primer círculo”,
incluyendo a su compadre, el fiscal Veytia Cambero.
A principios
de 2016, el mandatario estatal otorgó
notarías a su secretario General de Gobierno, José Trinidad Espinoza Vargas; al
ex fiscal Édgar Veytia, así como Raymundo García Chávez, exsecretario
particular del gobernador.
“Al fiscal le gusta mucho esa zona,
donde están las colonias Lindavista, Ampliación Lindavista y el fraccionamiento
Arboledas, donde se sabe que tiene diversas ‘casas de seguridad’, e incluso una
de ellas está a unos 300 metros de donde se dio el operativo de la Marina
contra El H2”, comentó un funcionario de la Fiscalía.
El propósito
de este “regalito”, según un funcionario
de la Secretaría de Seguridad Pública de Nayarit, “era que el gobernador
continuara dándole ‘manga ancha’ para sus negocios, sobre todo por las
presiones sobre su actuación, que venían del gobierno federal, del Ejército y
de la Marina”.
Pero
también, añade la fuente, porque “este
operativo significaba la erradicación de Los Beltrán Leyva de la entidad, grupo
con el que negoció y pactó el fiscal al inicio de la administración, para dejar
vía libre a sus nuevos aliados: el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG)”.
No es la primera ocasión que Veytia
regalaría algo a Sandoval. Medios locales documentaron que en 2013 el ex fiscal
–detenido en Estados Unidos por “importar, fabricar y distribuir heroína,
metanfetaminas, mariguana y cocaína”– dio al gobernador 300 hectáreas en el
rancho La Resolana, en Tepic.
Cabe
recordar que tres mujeres, familiares de El H2, son las dueñas de tres terrenos
donde se ubica la casa donde fue abatido el capo. En 2008, la empresa Inmobiliaria
Rosales S.A. de C.V., vendió los terrenos a una mujer de Guasavito, Sinaloa, y,
posteriormente, ella las vendería a las personas que se relacionan con Patrón
Sánchez.
En esa misma
zona, el 14 de diciembre de 2011, el entonces subprocurador de Justicia de
Nayarit, Édgar Veytia, fue emboscado por sicarios del Cártel de Sinaloa, cuando
se dirigía con sus escoltas a descansar a una “casa de seguridad”.
Luego de que
su grupo de seguridad repelió el ataque, declaró que fue por el “trabajo que
estamos realizando contra la delincuencia”.
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