Se reproduce
íntegra la carta de Francisco Javier, hijo del periodista Javier Valdez,
asesinado el lunes pasado en Culiacán, Sinaloa:
“¿Padre,
dónde estás? Te busco en todas partes, en cada espacio, en cada objeto que
palpaste, te busco en mi sueños, pero no te veo. No veo tu cara, tu cuerpo
grande y ya desgastado, ya con medio siglo. Medio siglo luchaste por muchos,
diste lo que tenías, entregaste lo más humano de ti a nosotros, tu hijos y a mi
hermosa madre.
“Ahora, ¿quién
me ilustrará, quién me regalará libros a montones, quién me abrazará como tú lo
hiciste, quién me aplaudirá en mis logros, quién me brindará el amor tan
cálido? Me han dejado sin tu amor, sin la mitad de mi corazón. Me robaste el
corazón, te ganaste mi cariño, te di lo mejor de mi: mi amor. Te puedo sentir,
en cada paso, en cada verso que leo, en cada poema que escribiste y escribí. Me
quede con tu música, con tus películas, con tus libros, con tus lentes, con tus
plumas sin tinta, con tus abrazos, tus besos, tus sonrisas, te conozco de la
forma más profunda. Ahora, ahora te tengo en mis brazos, y te abrazo y te
apapacho cómo tú lo hiciste cuando yo era un bebe.
“Ahora me
toca a mí, ahora camino contigo, nos tomamos una cerveza, cantamos juntos. Iré
a ver el amanecer más seguido, iré a observar a los patos en su temporada, iré
a los lugares que frecuentabas, abrazaré a cada persona que me recuerde a ti, porque
será como abrazar tu amor en otros, será como abrazarte a ti, y volverte a
sentirte. Eres la persona que más me ha motivado, tal vez seamos muy
diferentes, pero eres el mejor ejemplo que tengo en mi vida, porque siempre
hiciste lo que quisiste, lograste lo que muchos quisieron, te desvelaste,
lloraste, cantaste, bailaste, sonreíste en momentos tan turbios de tu vida.
“Ahora estás
en paz, y es lo que yo quiero para ti. Y no dudes que les hable a mis hijos de
ti, les diré lo valiente y chingón que fuiste, emularé todo mi amor en ellos, y
para mí, será la forma de mantenerte vivo, de mantenerte conmigo y con todos.
Ya muerto, yo le dije al oído que nunca te íbamos a olvidar, y así va a ser
papá: voy a alzar tu brazo en cada progreso, voy a saludar cómo tú lo hacías,
por qué yo soy tú, cada vez que se haga justicia va a ir a nombre tuyo también.
Es solo un poco de lo que te quiero decir, y que cuando vuelvas, aquí tendrás
tu casa, tu silla, tu café, y todo nuestro amor de todos los que te amamos. NO
DEJEMOS A MI PADRE SOLO, ÉL OCUPA LA AYUDA DE TODOS, ES TODO LO QUE LES PIDO”.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.