El área de Coatzacoalcos-Minatitlán
podría perder entre 92 millones y 283 millones de pesos potenciales cada año debido
a la contaminación por mercurio, de acuerdo con un estudio global publicado en
The Journal of Environmental Management, el primer análisis que se ocupa de
estimar las pérdidas económicas causadas por las posibles afectaciones en el
coeficiente intelectual de la población expuesta a la contaminación por
mercurio, en México y otros 14 países.
El estudio, evaluó las
concentraciones de mercurio en muestras de cabello de 236 participantes de 17
sitios en 15 países, estimó una pérdida anual de entre 77 y 130 millones de
dólares para estas comunidades. Quienes participaron en el estudio vivían cerca
de fuentes de mercurio altamente tóxicas.
La organización Ecología y Desarrollo
Sostenible en Coatzacoalcos A.C. contribuyó en este estudio internacional recolectando
muestras de cabello de pescadores y habitantes de la zona de
Coatzacoalcos-Minatitlán, área en la que se encuentran ubicadas una planta de
cloro-álcali, perteneciente al grupo CYDSA, y el complejo petroquímico de
Pajaritos, que formaba parte de Pemex y que incineraba residuos de monómeros de
cloruro de vinilo.
Además de
las fuentes señaladas en esa misma región, a
orillas del río Coatzacoalcos -que desemboca en el Golfo de México-, también
hay una refinería de petróleo y gas de Pemex en Minatitlán, misma que fue
ampliada en 2011 para procesar 350,000 barriles de crudo al día. Otra fuente
industrial reciente es el Complejo Petroquímico Siglo XXI del grupo
Braskem-Idesa, que produce
polietileno de baja y alta densidad a partir de la refinación de gas, proceso
en el cual hay liberación ambiental del mercurio que debe controlarse
adecuadamente. En la refinación del
gas se liberan emisiones de mercurio a la atmósfera, hay descargas al agua y se
generan residuos sólidos con mercurio, pues es un metal pesado contaminante que
normalmente se remueve del proceso industrial.
Otras fuentes no industriales de
liberación ambiental del mercurio en la región son los productos con mercurio
como termómetros, lámparas, desechos de amalgamas dentales que pueden tirarse
al drenaje o a los basureros sin ser tratados adecuadamente.
“Las
comunidades mexicanas están pagando un alto precio por la contaminación por
mercurio. Este estudio evidencia una pequeña muestra de la extensión de ese
daño. El alto costo de la contaminación por mercurio debería desencadenar
acciones para reducir y eliminar las fuentes de contaminación en todo el país”,
afirmó Fernando Bejarano, director del Centro de Análisis y Acción en Tóxicos y
sus Alternativas (CAATA) y coordinador del estudio en México.
“Aunque este
estudio se centra en el cálculo económico de la posible pérdida en el
coeficiente intelectual de las poblaciones de Minatitlán, Coatzacoalcos,
Cosoleacaque, Nanchital de Lázaro Cardenas, Ixhuatlán del Sureste, la población más vulnerable sin lugar a
duda, es la de los pescadores ribereños, cuya actividad de subsistencia se
encuentra amenazada por la contaminación”, afirmó el Dr. Lorenzo Bozada Robles,
de Ecología y Desarrollo Sostenible en Coatzacoalcos A.C.
Los niveles de presencia de mercurio
en el cabello de quienes participaron en el muestreo, habitantes de comunidades
cercanas a Coatzacoalcos-Minatitlán, oscilaron entre 0.29 y 4,32 ppm partes por
millón (ppm). De ese rango, es importante subrayar que 91% de los participantes
tenían niveles superiores a 0.58 ppm estándar, que es la dosis de referencia
que se ha propuesto a la luz de los datos que sugieren los efectos nocivos del
mercurio en bajos niveles de exposición, de acuerdo con el estudio publicado.
“El mercurio
es una grave amenaza para la salud humana y este estudio muestra que también
impone cargas adicionales a la economía”, dijo Joe DiGangi, científico y asesor
técnico de IPEN, y coautor del estudio. “Por
eso es fundamental monitorear las fuentes de contaminación por mercurio para
que los impactos sobre las comunidades y el medio ambiente puedan ser
minimizados y eliminados”.
La exposición al mercurio daña el
sistema nervioso, los riñones y el sistema cardiovascular. Los sistemas de
órganos en desarrollo, como el sistema nervioso fetal, son los más sensibles a
los efectos tóxicos del mercurio, aunque casi todos los órganos son
vulnerables. La exposición humana al mercurio se produce principalmente a
través del consumo de pescado contaminado, aunque el arroz y la exposición
directa al vapor de mercurio también pueden ser fuentes. Además, pequeñas
liberaciones ambientales de mercurio tarde o temprano se van concentrando y
magnificando en la cadena alimentaria de ríos y mares o se transportan
arrastrados por las corrientes de aire y se pueden precipitar a distancias
lejanas de su lugar de origen.
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