La suspensión de empleados menores
relacionados con la construcción del Paso Exprés y una auditoría a su
construcción por parte de la Función Pública (SFP) fue la oferta que hizo Enrique
Peña Nieto, tras el hundimiento que provocó dos muertes en una obra recién
inaugurada en Cuernavaca, Morelos.
Sin embargo,
el mandatario expresó:
“No quiero adelantar juicios, reconozco
que ha habido señalamientos, también es sabido que ha habido o hubo alguna
participación de la propia delegación para atender las peticiones… no estoy en
condiciones de hacer juicios anticipados ni tomar una posición”.
Entrevistado
al concluir el acto de celebración del Día del Policía Federal, la postura del
mandatario fue en respuesta a la mención de las denuncias de vecinos del sector
aledaño al Paso Exprés de Cuernavaca, sobre deficiencias en la obra desde días
antes del desplome.
Con ello, las exigencias de que renunciara el
titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz
Esparza, obtuvieron por respuesta la suspensión, mientras concluyen las
investigaciones y auditorías, sólo de servidores públicos y supervisores de la
delegación local de la dependencia.
La petición
de no adelantar juicio ocurre también luego de que fuera el propio Ruiz Esparza
quien explicara que la crecida de un arroyo, junto con la acumulación de basura
en un desagüe, fue la presunta causa del hundimiento.
La breve declaración de Peña Nieto
omitió también mencionar a las empresas Aldesem y Epccor, que realizaron la
obra inaugurada por el presidente hace apenas tres meses.
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