Georgina Morett.
El 13 de
marzo pasado, Denise Dresser escribía: “no puede haber nombramiento del fiscal
anticorrupción, si no se producen los cambios que garantizarán su éxito. Jamás
habrá un combate efectivo a la corrupción si se siguen creando instituciones y
nombrando personas que harán imposible esa labor. Jamás acabaremos con el pacto
de impunidad que nos paraliza como país si el Senado continúa sustituyendo las
mejores prácticas por los peores vicios. Jamás habrá investigados y sancionados
sin fiscales con las atribuciones legales para llevar a cabo esas tareas. Lo
que sí habrá es más impunidad, más convocatorias huecas que convierten al
Senado en un lugar donde se desechan leyes eficaces y se aprueban arreglos
florales”.
El 19 de abril, el procurador general
de la República firmó un acuerdo que disminuyó las atribuciones de la Fiscalía
Anticorrupción, cuyo titular no podrá investigar la corrupción en la PGR,
nombrar sus propios agentes del Ministerio Público o a sus peritos, y que podrá
ser despedido por el procurador, aunque lo nombre el Senado de la República,
cosa que, por cierto, el Senado no ha hecho.
Ayer, un
grupo encabezado por Luis Carlos Ugalde consideró que “carecer de autonomía
plena” no es argumento que justifique la falta de nombramiento del fiscal
anticorrupción y se fue dando un portazo al Senado. Es, dijo, “una omisión
gravísima que mella la legitimidad y el funcionamiento del Sistema Nacional
Anticorrupción”.
Luis Carlos Ugalde, Silvia Inclán
Oseguera, Ricardo Jiménez González, Issa Luna Pla, Fernando Nieto Morales,
Cristina Puga Espinosa y Juan Carlos Sánchez Magallán forman parte del Comité
de Acompañamiento Ciudadano para el nombramiento del fiscal anticorrupción, y
como los senadores no les hicieron caso en sus recomendaciones, ayer dieron por
concluida su misión.
Una de las banderas que la dirigencia
del PRI decidió hacer suya es la de la lucha anticorrupción, a pesar de que la
mayoría de los tlatoanis, perdón, de los gobernadores acusados por este delito,
salieron de sus filas.
Esta dizque lucha ha molestado a
muchos priistas de base, quienes consideran que este tema los golpea en la
cara, pero lo que
más los descontrola es que el presidente del PRI deje en manos poco confiables
la organización de la asamblea.
Como el caso
de Morelos, donde será Fernando Charleston, uno de los exsecretarios de
Finanzas de Duarte, quien como presidente del PRI en el estado esté al frente
de la asamblea estatal.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.