El motín al interior del penal de
Acapulco dejó un saldo de 28 muertos y tres heridos, masacre previa a la
reunión privada entre el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos,
John F. Kelly, y los titulares de la Defensa y Marina, Salvador Cienfuegos y
Vidal Soberón.
Además, trascendió que al menos una veintena de
reos se fugaron durante la matanza y aún no han sido localizados.
Esta tarde, el gobierno del priista
Héctor Astudillo Flores confirmó que la cifra oficial de la masacre al interior
del penal de Acapulco es de 28 muertos y tres lesionados producto
de una confrontación entre grupos antagónicos que se disputan el control de la
cárcel, considerada como el centro de operaciones del Cártel Independiente
de Acapulco (Cida).
A través de
una conferencia realizada en el puerto, el vocero de Seguridad en la entidad, Roberto Álvarez Heredia, informó este
hecho luego de que las autoridades estatales pretendieron minimizar la matanza
argumentando que se había tratado de una riña y que el saldo era de sólo cinco
muertos y un herido.
Los reportes
refieren que los 28 cuerpos fueron encontrados en diferentes puntos como el
corredor del módulo de seguridad (MS), ubicado en el bloque 1, así como en el
exterior de la cocina y al interior de la misma.
Asimismo,
cuerpos quedaron tendidos en el patio del bloque 3 y uno más en el área de
visitas conyugales. Todas las víctimas presentaban signos de tortura, impactos
de bala y al menos nueve de ellos fueron decapitados.
De acuerdo
con imágenes aéreas difundidas por el gobierno de Héctor Astudillo Flores, en
ellas se observa A cinco hombres decapitados en la entrada principal de la
cárcel; además, sobre las víctimas dejaron escritos mensajes en cartulinas.
En otro
punto del penal se observa el cuerpo de otra persona más abatida sobre una
plancha de concreto y una imagen más muestra una decena de cuerpos apilados
sobre un área del penal.
Además,
trascendió la versión de que una veintena de reos se fugó durante la matanza.
El penal de Las Cruces, donde están
recluidos más de dos mil personas, es considerado como una plaza del
narcotráfico dentro del mismo puerto de Acapulco, espacio que se disputan las
pandillas locales.
Durante el
día, familiares de internos se congregaron afuera del penal que permanece
cercado por agentes federales y estatales, con el fin de exigir información a
las autoridades sobre la identidad de las víctimas.
Cuando
funcionarios estatales dieron a conocer la lista con los nombres de los 28
internos asesinados, los familiares en su mayoría mujeres rompieron en llanto y
crisis nerviosas ante la tragedia.
Hasta el momento, el gobierno de
Astudillo no ha explicado el uso de armas de fuego al interior de la cárcel,
hecho que exhibió el nivel de indolencia y corrupción del gabinete de seguridad
que encabezan el secretario de Gobierno, Florencio Salazar Adame, y el titular
de Seguridad Pública estatal, Pedro Almazán Cervantes.
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