martes, 4 de julio de 2017

Por lo menos, analicen.

Georgina Morett.

Uno de los recursos más utilizados por los políticos es desviar el fondo de la cuestión. Pablo Escudero, desde la presidencia del Senado, y el panista Roberto Gil son dos ejemplos claros. El hecho, documentado por diversos medios, es que delincuentes detenidos con armas de uso exclusivo del Ejército están obteniendo su libertad, como consecuencia de la aplicación del nuevo sistema de justicia penal.

En diciembre del año pasado, el general Salvador Cienfuegos, secretario de la Defensa Nacional, indicó que el nuevo sistema penal se estaba convirtiendo en una “puerta giratoria”, pues los delincuentes, argumentando violaciones al debido proceso o derechos humanos, pueden salir libres. Esa misma idea ha sido expresada por el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, y el propio secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong.

Escudero y Gil argumentan que los culpables son los policías que no investigan y los agentes del Ministerio Público que no están capacitados. Como ellos viven en zonas protegidas, ajenos a la realidad nacional, pueden defender a rajatabla el sistema penal acusatorio para un México ideal. Ojalá dejaran los vuelos privados y conversaran con los habitantes de Ecatepec o Valle de Chalco, para que vieran los efectos en la vida real.


Lo menos que los ciudadanos esperamos de los que viven de nuestros impuestos es un poquito de sensibilidad, un poquito de menos soberbia, como para analizar la situación y, si es el caso, hacer las reformas necesarias para mantener a los delincuentes en la cárcel. Sobre todo, cuando las cifras demuestran que es evidente que algo está fallando.

De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), mayo fue el mes más violento de la historia reciente al registrar 2 mil 186 casos de homicidio doloso, con lo cual se superó a 2011, cuando fue el pico más alto en la era de la guerra contra el narcotráfico, implementada por el entonces presidente Felipe Calderón.

QUE FESTEJE EL GOBIERNO.

En definitiva, quien debe festejar los 20 años de las Afores es el gobierno, que ha utilizado estos recursos para financiarse con intereses por abajo de los del mercado financiero, asegura la experta en el tema de seguridad social, Odilia Ulloa.

Explica que a pesar de lo bien que lo vendieron en 1995, ahora es más que obvio que no se trató de crear un sistema de pensiones, sino un sistema de ahorro que ha permitido al gobierno conseguir recursos en el mercado financiero a tasas relativamente bajas.

Ya que si consideramos que en este momento hay 2 billones 900 mil millones de pesos que administran las 11 Afores y los dividimos entre los 58 millones de cuentas abiertas, tendremos que, a 20 años de iniciado este sistema, cada persona tiene en promedio 50 mil pesos en su cuenta.

Cantidad que es irrisoria, sobre todo si consideramos que al momento de la jubilación se dividirá por mes entre los años que le queden de vida al trabajador.

APOYOS PARA LAS CAMPAÑAS.

Se filtró que Pablo Escudero dejará la Presidencia del Senado para irse a trabajar la candidatura de José Narro a la Presidencia de la República. Y que, ante la imposibilidad de ser candidata del PAN a la Jefatura de Gobierno, por sus roces con la dirigencia local, Xóchitl Gálvez podría apoyar la campaña de la delegada de Tlalpan, Claudia Sheinbaum, aunque ésta vaya por Morena.


Luego se preguntan si se pueden unir en un frente PAN y PRD, cuando los políticos nos recuerdan las caricaturas del zorro y el correcaminos, que después de una larga jornada de corretearse, al checar sus tarjetas salían abrazados.

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