El gobernador Héctor Astudillo Flores condenó
el conflicto laboral que mantiene cerrada desde la semana pasada la mina en
Cocula de la empresa canadiense Media Luna, Torex Gold Resources.
Sin aludir a la ejecución de dos
mineros que participaban en las protestas para exigir independencia sindical,
el mandatario advirtió que el paro que mantienen 800 trabajadores que rechazan
afiliarse al sector priista de la CTM y permanecer en el sindicato dirigido por Napoleón Gómez
Urrutia, está perjudicando de manera grave
a la minera extranjera porque impacta negativamente sus acciones “en la bolsa
de valores de Canadá”.
“Sin duda este conflicto de carácter
laborar, más sus consecuencias de violencia alrededor de los pueblos, sin duda
está trayendo enormes prejuicios y sin duda, espantan a cualquier inversionista
que haya venido a Guerrero o que pueda venir a Guerrero”, expresó el mandatario el lunes
pasado.
Por su
parte, los paristas denunciaron
públicamente que dos de sus compañeros fueron ejecutados por un grupo armado
previo a una reunión para tratar de resolver el conflicto entre el sindicato
minero y los directivos de la empresa canadiense Torex Gold Resources.
Los paristas responsabilizaron del
doble crimen al gerente de la minera Media Luna y presidente del Clúster Minero
en Guerrero, Alfredo Phillips Green, así como a los líderes cetemistas y
funcionarios de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, señalados de
estar vinculados con la delincuencia y utilizar al crimen organizado para
“reventar” el movimiento sindical.
Inversión
minera en zona controlada por el narco.
En marzo de
2016, se publicó en Proceso el texto titulado “Inversión millonaria en
territorios del narco en Guerrero” en el
que se informó que los proyectos de desarrollo de la industria minera y
portuaria del gobernador Astudillo están enfocados en zonas controladas por el
narcotráfico, donde la sociedad padece la inseguridad y violencia, el
desplazamiento masivo de personas y el colapso de la economía local.
De las cinco
iniciativas incluidas en el Plan Estatal de Desarrollo 2016-2021 (PED) del
gobierno estatal, se planea establecer un eje minero que abarca municipios de
las regiones de Tierra Caliente, Costa Grande Montaña, Centro y zona Norte,
entre ellos Coyuca de Catalán, Zirándaro, Cutzamala, San Miguel Totolapan,
Arcelia, Teloloapan, Buena Vista de Cuéllar, La Unión, Eduardo Neri, Mochitlán
y Quechultenango.
Esta franja, donde Astudillo pretende
impulsar dos de sus más importantes proyectos, es controlada por la
delincuencia organizada. Ahí la confrontación entre bandas criminales ha
exhibido también nexos de políticos y autoridades de los tres niveles de gobierno
y del Ejército con el narcotráfico.
En noviembre
de 2016, el semanario publicó el reportaje “Guerrero sin justicia, sin dinero,
sin gobierno” en el que se informó que
los hermanos Johnny “El Mojarro” y José “La Fresa” Hurtado Olascoaga, líderes
del grupo delictivo La Familia y afincados en Arcelia, son señalados como
proveedores de la empresa minera canadiense Torex Gold, asentada en Cocula, y
socios del empresario argentino Carlos Ahumada Kurtz, dueño de la minera
Beneficiadora de Minerales Temixco.
Ese territorio forma parte del
llamado “Cinturón de Oro”, donde Astudillo promueve proyectos de inversión
minera en zonas controladas por la delincuencia y marcadas por el
desplazamiento masivo de personas, ejecuciones, secuestros y extorsiones, que
ya causaron el cierre de minas como la de Campo Morado, de inversión belga, en
Arcelia.
Actualmente
la situación en la minera Media Luna, ubicada en el poblado de Nuevo Balsas del
municipio de Cocula, sintetiza el
contraste entre el apoyo gubernamental a las empresas trasnacionales y el
abandono de los habitantes de los poblados donde se explotan recursos
naturales.
En abril de
2016, el secretario de Economía, Idelfonso Guajardo; la secretaria de
Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Rosario Robles; el director
de la minera Torex Gold, Fred Stanford; el embajador de Canadá en México,
Pierre Allary y el gobernador Astudillo, inauguraron la mina “El Limón-Los
Huajes” de Cocula, durante un acto donde se anunció una inversión de más de 800
millones de dólares.
En ese entonces, Astudillo afirmó que
la inversión de la minera canadiense representaba “la esperanza de un futuro
mejor para Guerrero, antes inexistente”.
A más de un año de operaciones de la
minera de Media Luna en Cocula, un conflicto sindical provocó el cierre de la
empresa desde la semana pasada.
Ello debido
a que al menos 800 trabajadores afiliados al Sindicato de Trabajadores Mineros,
Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana (STMMSRM), dirigido por
Napoleón Gómez Urrutia, denunciaron que
los directivos de la minera en contubernio con el gobierno federal pretenden
obligarlos a formar parte de la CTM.
Al respecto,
el gobernador Astudillo dijo ayer que
este conflicto que ya dejó dos mineros asesinados tiene “varios efectos”, entre
ellos que los paristas dejen de percibir su salario, así como efectos negativos
en más de 10 mil personas y proveedores que dependen de manera indirecta de la
explotación minera en Cocula, y que se ahuyente la inversión en Guerrero.
Dijo que el conflicto laboral escapa a la esfera del
gobierno estatal, pero condenó el cierre de la minera al calificar el hecho
como grave porque “está haciendo demasiado daño” a las operaciones financiera
de la minera canadiense.
Incluso, advirtió que los estragos del paro laboral
en la mina de Guerrero repercutieron en la bolsa de valores de Canadá.
No obstante, evadió el tema del
crimen de dos paristas registrado este sábado y solo se limitó a decir que el
conflicto crece “de adentro hacia afuera”.
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