México es el país con los mayores
precios de energéticos de los 35 países que integran la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con una variación anual de 16.2
por ciento, casi el triple del promedio que fue de 5.8 por ciento.
De acuerdo con el reporte “Precios al
consumidor” del mes de octubre, México no sólo estuvo por arriba del promedio
de la OCDE, también del bloque que compone la Unión Europea, que fue de 2.9 por
ciento y de Chile, el otro país latinoamericano que integra la organización,
cuyos precios en los energéticos tuvieron una inflación de 4.1 por ciento.
La medida de
la OCDE incluye precios de gasolina, gas y electricidad entre otros.
En el mes
reportado se presentó una desaceleración de la inflación anual de energéticos
en la mayoría de los países de la OCDE, sin embargo, no se reflejó en el caso
de México.
Este reporte
llega justo cuando se cumplen cuatro años de que Enrique Peña Nieto enviara la
iniciativa de la Reforma Energética (agosto de 2013) y que el Senado empezara
la discusión y finalmente la aprobara (diciembre de 2013).
La Reforma, supuestamente, bajaría
precios de los energéticos y colocaría a México en un lugar preponderante en el
mercado mundial de hidrocarburos. Pero ha pasado todo lo contrario: los precios
aumentaron y las energéticas mexicanas están prácticamente en quiebra.
El último
reporte de Petróleos Mexicanos (Pemex) enviado a la Bolsa Mexicana de Valores
el pasado 27 de octubre destacó una pérdida neta de 101 mil 804 millones de
pesos en el tercer trimestre del año, debido principalmente a pérdidas
cambiarias y mayores costos.
Los principales resultados de la
Empresa Productiva del Estado muestran números negativos en este tercer
trimestre de 2017. La producción de crudo, por ejemplo, cayó 11.9 por ciento al
ubicarse en mil 884 miles de barriles diarios.
México
arrancó este 2017 un proceso de liberalización de los precios de las gasolinas
que culmina con la apertura del mercado en los estados de Campeche, Quintana
Roo y Yucatán, ubicados en el sureste de México.
Antes de esta liberalización, que
comenzó en marzo pasado, el Gobierno estableció una subida de precios de entre
el 14 por ciento y el 20 por ciento el 1 de enero, una medida que causó fuertes
movilizaciones y altercados en todo el país.
La
implementación de la Reforma Energética “avanza” en sus vertientes de
hidrocarburos y electricidad mediante las 66 nuevas empresas petroleras, las 28
firmas eléctricas y la llegada de 26 nuevas marcas de gasolinas, ha destacado
el titular de la Secretaría de Energía (Sener), Pedro Joaquín Coldwell.
No obstante, la falta de
infraestructura para producción y transporte, así como la dependencia de los
ingresos públicos al impuesto cobrado a los combustibles sigue impidiendo que
las grandes promesas del Gobierno federal sobre menores precios en los
energéticos se materialicen en los bolsillos de la ciudadanía e industrias, han
planteado diversos analistas energéticos.
INFLACIÓN DE
ALIMENTOS TAMBIÉN DE LAS MÁS ALTAS.
México también cuenta con la segunda
inflación general más alta del grupo, de 6.4 por ciento, sólo rebasado por
Turquía que fue de 11.9 por ciento.
A excepción
de México y Turquía, los demás países
miembros de la OCDE presentan una inflación por debajo del promedio que es de
2.2 por ciento, incluso Chile, una economía latinoamericana, reportó 1.9 por
ciento.
La inflación de los alimentos de
México queda también entre las más altas, ocupando el cuarto puesto, con una
fluctuación a 12 meses de 7.6 por ciento.
De acuerdo
con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inflación general en octubre se ubicó en
6.37 por ciento, su nivel más alto en 16 años.
En el último
reporte sobre las perspectivas económicas del Banco de México, los analistas
consultados por organismo estimaron que la inflación general seguirá subiendo
este 2017 para cerrar diciembre con 6.49 por ciento.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.