Martín
Moreno.
No hay vuelta de hoja: este año es el
idóneo para cobrarle facturas al sistema político que nos ha fallado.
¿Cuándo? - El
uno de julio.
¿Cómo? - Votando.
Como en el 2000, cuando votamos 69 de
cada 100 mexicanos y logramos cambiar de partido en el gobierno. (La evaluación del gobierno de Fox
es otro cantar).
Prohibido el voto nulo o
abstencionista, que bajo nuestras actuales leyes electorales solamente beneficia
a los partidos con voto duro (léase comprado) garantizado, y que en nada
preocupa a los partidos políticos. Cualquier otra exhortación a su favor es mero romanticismo
que en nada abona a la democracia mexicana.
Ha llegado la hora de cobrar las
facturas pendientes que en los últimos cinco años nos han embarrado, en la
cara, a los mexicanos, con absoluta impunidad, abierto cinismo y ningún
castigo.
Cobrar la factura, con el membrete de
la “Casablanca”, emblema de la corrupción de la familia presidencial.
Cobrar la factura, del montaje burdo
encabezado por ese bufón llamado Virgilio Andrade quien, titiritesco,
“investigó” y “concluyó” que en la operación compra-venta de la mansión que el
presidente de México y su esposa realizaron para adquirirla en Las Lomas a
contratistas beneficiados con contratos públicos del peñismo, pues simplemente
no hubo conflicto de interés. ¡Pinches mexicanos malpensados!
Cobrar la factura, de la burla de la
gasolina barata, engañifa vil, propaganda política y nada más, que vacía los
bolsillos de millones quincena a quincena.
Cobrar la factura, de la reforma
fiscal más dañina y recesiva de los últimos sexenios: la impulsada por Luis
Videgaray.
Cobrar la factura, del Pemex
desmantelado, mutilado por el peñismo, al cortarle sus brazos: exploración y
producción. (A mayor detalle, ver libro “El derrumbe”, Cap. “La Energética, una
reforma para élites”, Subcapítulo: “Pemex: el derrumbe del gigante”. (Edit. Random House/Aguilar).
Cobrar la factura, al gobierno
corrupto de Javier Duarte.
Cobrar la factura, al gobierno
corrupto de César Duarte.
Cobrar la factura, al gobierno
corrupto de Roberto Borge.
Cobrar la factura, al gobierno
corrupto de los Moreira.
Cobrar la factura, por la compra de
votos en el Estado de México.
Cobrar la factura, al gobierno de los
feminicidios: sí, otra vez el de Eruviel Ávila en el Edomex.
Cobrar la factura, a los viajes
faraónicos y carnavalescos de la Primera Dama y su séquito de familiares y
amigos, pagados con dinero de los impuestos de todos.
Cobrar la factura, del socavón de la
negligencia de Gerardo Ruiz Esparza en Morelos, cobrando la vida de dos
mexicanos.
Cobrar la factura, del despilfarro
financiero en la compra de publicidad para promover la imagen de Peña Nieto
durante su sexenio: …¡36 mil millones de pesos!, equivalentes, por ejemplo, a
la reconstrucción nacional por el terremoto del 19 de septiembre pasado. (¿Y
todo para qué, si Peña cerrará su gobierno como el peor presidente de la
historia moderna del país?)
Cobrar la factura, por los 250
millones de pesos desviados a campañas estatales del PRI por parte de la
secretaría de Hacienda cuando era encabezada por Videgaray, el amigo del presidente.
Cobrar la factura, por la represiva
Ley de Seguridad Interior.
Cobrar la factura –se vale-, por
tener un gobierno encabezado por un ignorante e inculto.
Cobrar la factura, al priismo más
corrupto y censurador: el mexiquense, que conformó la censura contra
periodistas críticos al gobierno, como una política de Estado. (Casos
Aristegui, Ferriz de Con, Nino Canún, Brozo, José Contreras, Leonardo Curzio,
Martín Moreno y algunos más. En el caso particular de este columnista,
consultar también detalles en el libro El derrumbe. Pgs. 143 y 144).
¿Quiere
usted, lector, agregar otra factura?
Votar, sí o
sí, el próximo uno de julio. No es opción. Es obligación.
Votación alta es veneno para el PRI.
Usted decida: o suministramos
nosotros el veneno…o nos lo volvemos a tragar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.