Gabriel Sosa Plata.
Andrés Manuel López Obrador es el precandidato al que más
tiempo se le ha destinado en los noticiarios de radio y televisión, pero
también el que más menciones negativas ha tenido.
Lo anterior se desprende del monitoreo realizado por la UNAM
para el INE. Es una primera fotografía de cómo ha sido la cobertura
periodística en los primeros días de las precampañas, en este caso del 14 al 31
de diciembre de 2017. Aún falta mucho
para las elecciones, pero ya comienzan a verse tendencias editoriales.
Después de López Obrador, con 26.4 por ciento del tiempo, le
sigue José Antonio Meade, con 21.5 por ciento, y Ricardo Anaya, con 16.06 por
ciento. Esto representa unas 82 horas en los noticiarios. No hay por ahora una
equidad en el tiempo asignado a estos precandidatos y mucho menos con los
aspirantes independientes, quienes poco han aparecido en las coberturas
periodísticas que llevan a cabo los principales noticiarios del país.
Efectivamente, los hechos o dichos más relevantes de los
precandidatos, al igual que la intensidad de sus campañas, inciden en las
agendas informativas de los medios de comunicación y de ahí que en muchas
ocasiones es una tarea complicada destinar un tiempo igual a cada aspirante,
pero no es imposible. La experiencia ha
demostrado que sí se puede ser lo suficientemente plural y equitativo en los
espacios de noticias. Si no hay voluntad para ello (por las razones o intereses
que sean), los pretextos sobran para otorgar o no más tiempo a una fuerza
política.
En piezas informativas (nota informativa, entrevista,
reportaje, opinión y análisis), López Obrador también lleva la delantera con
mil 348 (37.3 por ciento), mientras que Meade tuvo mil 281 (35.5 por ciento) y
Anaya 983 (27.2 por ciento). Es decir, 3 mil 612 menciones de todos
precandidatos, tanto en radio como en televisión.
Pasemos ahora a la valoración de la información. Si se restan
las piezas editorializadas (comentarios y opiniones, subjetivas), la mayoría de
las notas y entrevistas no tuvieron valoración de conductores y periodistas. Eso
está muy bien. Pero si nos basamos en la información detallada del monitoreo,
encontramos que hubo 758 piezas con valoración, lo que representa un 16 por
ciento del total de notas y entrevistas presentadas. No es una cifra menor.
De esas 758 piezas, 673
fueron negativas y 85 positivas. En negativas, López Obrador tuvo 324 menciones
(casi la mitad, con 48 por ciento). Le sigue Ricardo Anaya, con 183 (27.2 por
ciento) y José Antonio Meade, con 166 (24.7 por ciento). En menciones positivas, también
López Obrador tuvo más, pero con poca diferencia con los otros dos
precandidatos: 31, frente a 28 de Anaya y 26 de Meade.
En el análisis que se hace por televisora, por grupo
radiofónico o por noticiario específico, resaltan más datos interesantes. Por
ejemplo, en los noticiarios de televisión, se ha desarrollado una cobertura de
las precampañas importante, pero en general hay poca valoración en la
información presentada, lo que contrasta con lo que ha sucedido en anteriores
procesos electorales.
Por ejemplo, en
Televisa sólo hubo siete menciones negativas, de las cuales cinco (todas en el
noticiario estelar, el de Denise Maerker) fueron para López Obrador y dos para
Ricardo Anaya. No hubo menciones positivas, pero tampoco negativas para el
precandidato del PRI.
En Televisión Azteca sólo hubo dos menciones negativas y
ninguna positiva (en el noticiario que conducen Mónica Garza y Manuel López San
Martín, en ADN 40). Una de estas menciones fue para José Antonio Meade y la
otra para Ricardo Anaya. López Obrador no tuvo menciones negativas ni
positivas.
En Imagen hubo un poco más de editorialización. Del total 10
notas con valoración, siete fueron para Ricardo Anaya, con cuatro negativas y
tres positivas. José Antonio Meade tuvo una negativa y una positiva, y López
Obrador una negativa. La mitad de estas menciones se hizo en el noticiario que
conduce Ciro Gómez Leyva.
En el caso de la radio,
los noticiarios de Grupo Fórmula editorializaron 459 notas y entrevistas. La
cantidad es elevada y la línea más clara si se considera que de las 399
menciones negativas, 231 (el 58 por ciento) se las dedicaron a López Obrador. Ricardo Anaya y José Antonio Meade
también tuvieron menciones negativas, aunque en menor cantidad: 83 y 85,
respectivamente. En las 60 menciones
positivas, AMLO tuvo 25, Meade 20 y Anaya 15.
En este recuento, hay
noticiarios como el que conduce Óscar Mario Beteta, en donde hubo 13 piezas
editorializadas, de las cuales nueve fueron menciones positivas para Meade y
cuatro menciones negativas a López Obrador.
En el espacio de Joaquín López Dóriga no hubo menciones positivas a ninguno de
los candidatos, pero sí menciones
negativas, de las que cinco fueron para López Obrador y una para Ricardo Anaya.
En los noticiarios de
MVS Radio hubo 96 menciones negativas, de éstas casi la mitad, 43, fueron con
dedicatoria a Ricardo Anaya, 29 para López Obrador y 24 a Meade.
Es obvio que en los noticiarios seleccionados por el INE para
el monitoreo hay algunos con más audiencia y cobertura que otros, lo que
también debe considerarse y contrastarse con los resultados finales que se
difunden en los spots del órgano electoral para tener una mayor claridad sobre
la manera en cómo se está cubriendo informativamente este proceso electoral. No es lo mismo el impacto de una nota,
aderezada con un comentario crítico, en un noticiario de televisión cobertura
nacional que en uno de radio con influencia local.
EN NUEVO LEÓN Y JALISCO DOMINA MEADE.
En las entidades el fenómeno es aparentemente distinto. En
Jalisco, Meade encabeza el porcentaje del tiempo en noticiarios: 38 por ciento,
continúa AMLO con 26 por ciento y muy abajo Anaya con 11 por ciento. Y en Nuevo
León, la disparidad es mayor: Meade con 39 por ciento, López Obrador con 16 por
ciento y el mismo porcentaje para Anaya.
En este monitoreo se incluyeron a las estatales TV Nuevo León
y al Sistema Jalisciense de Radio y Televisión. Vergonzoso su papel: las
precampañas fueron prácticamente ignoradas de la cobertura informativa. La
televisora pública nuevoleonesa sólo transmitió en el periodo dos notas sobre
Meade. Y en la televisora jalisciense no hubo ninguna información de los precandidatos.
No entiendo por qué no se incluyó en el monitoreo a Canal 44 de la Universidad
de Guadalajara, donde sí ha existido una abundante información electoral en
beneficio de su audiencia.
ENCUESTAS Y MÁS ENCUESTAS.
En el reporte del INE también se encuentran otros dos datos
importantes. El primero es que casi no
hay reportajes. La mayoría de las piezas son notas informativas, entrevistas y
comentarios u opiniones, en ese orden. Hay una deuda con las audiencias en
trabajos de investigación periodística, de mayor calado. La coyuntura ha ganado
en profundidad. Y es muy probable que esto siga sucediendo.
Lo segundo es la
presentación de “encuestas”. En el monitoreo se identificó la transmisión de
resultados en 16 emisiones de noticiarios, todas ellas de Grupo Fórmula. El
único espacio en el que se informó sobre la vitrina metodológica fue en el de
Gómez Leyva, donde se comentaron los resultados de las encuestas de México
Elige y Defoe Spin. A su vez, Joaquín
López Dóriga ha presentado encuestas en “redes sociales”, donde la delantera la
lleva el precandidato del PRI.
Como se dijo antes, el monitoreo de la segunda quincena de
diciembre de 2017 es sólo una primera aproximación al papel de la radio y la
televisión que tendrán rumbo a las elecciones más grandes en la historia
México. La influencia de ambos medios no
es la misma a la que tenían en años anteriores, pero siguen siendo actores
relevantes en la construcción de percepciones sobre los candidatos y los
partidos políticos. Quizás tampoco sean determinantes en el triunfo
electoral, pero pueden inclinar la balanza hacia una fuerza política cuando no
hay suficiente diferencia entre quienes encabezan las preferencias de la
ciudadanía. Por eso es útil dar seguimiento a este trabajo de la UNAM-INE y
difundirlo ampliamente.
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