Javier Risco.
¿En quién confía Elba Esther Gordillo
desde que la arrestaron? ¿Qué sintió al leerse ayer en la portada de la mayoría
de los medios de circulación nacional? ¿Recuperó su poder o por qué le
impusieron restricciones que parecían obvias hasta que se acerca la elección
más grande la historia?
Después de
cinco años en prisión, lo que parecía ser el declive de su poder, Elba Esther Gordillo regresó a la
conversación y a la agenda nacional por su influencia. Esta vez no fue por
sus malabares jurídicos para lograr su libertad, ni por aquellos lujosos
atuendos que le valían la crítica del derroche de una maestra; no, esta vez las
portadas de los periódicos la regresaron al tablero de la elección:
Milenio: "Elba, un peligro para la estabilidad:
PGR".
La Jornada: "PGR: Elba Esther, riesgo para paz y
seguridad del país".
El
Universal: "PGR teme fuga de Elba;
urge a que use brazalete".
Reforma: "Aprietan a Gordillo. Restringe juez
comunicación a la maestra".
En las
últimas semanas, su nombre ha rondado en la boca de los reporteros que siguen
los pasos del candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador. Y cómo no,
después de las declaraciones públicas de familiares de la maestra apoyando al
tres veces candidato presidencial, a lo que él ha respondido: “Hay una causa que amerita buscar la unidad
de quienes estén dispuestos a luchar por una transformación. Si los maestros y
la gente cercana a la maestra Elba Esther está dispuesta a ayudar a la
transformación del país, sin condiciones de ninguna índole, bienvenidos todos”,
dijo en entrevista para El Universal.
Sin duda ese
“bienvenidos todos” puso a más de uno nervioso.
Empezaba este texto preguntando ¿en
quién confía Gordillo? De los cientos de amigos que la protegían, que la veían
como confidente, su círculo se ha cerrado a unos cuántos, incluyendo la
familia, y quizá de este corto puñado que se mantiene cerca, ha sobresalido su
nieto, René Fujiwara Montelongo, para conocer los temas que rondan en el
círculo cercano de Elba Esther.
¿Qué te dice tu abuela del proceso electoral,
cómo lo ve?,
cuestioné a René hace algunos días durante una entrevista a través de EL
FINANCIERO Bloomberg. “Yo creo que ella
no se mete, está en otro momento de su vida, quiere estar más cerca de su
familia”, intentó esquivar el joven que incursionó en la política hace una
década.
“Pero sí le dijiste, oye, voy a
apoyar a López Obrador”, se le insistió. “Sí, se río y me contestó que ella
estaba de acuerdo con que yo hiciera eso, que estaba bien, pero ella siempre ha
sido así conmigo, me ha apoyado en casi todo en mi vida, me ha apoyado en cosas
que parecían casi una locura (…). Ella siempre me ha dado la libertad de tomar
mis propias decisiones”. De primera instancia es una respuesta lógica, si tomamos en cuenta que
la lucha es desvincularse del historial de corrupción en el sindicato
magisterial, pero habría que poner la lupa en estos cinco años que ‘la abuela
Elba Esther’ estuvo luchando más por recuperar la libertad que por un puesto en
el sindicato y en la crema y nata de la política.
¿Cómo se
acercó el círculo cercano a una Elba Esther que previo a su libertad no era
precisamente una convencida ‘del cambio verdadero’?
Al menos su
nieto le pone dos nombres a su cercanía con Morena: “He conocido a mucha gente
de Morena; durante el tiempo de la legislatura en San Lázaro conocí a muchos,
Ricardo Monreal, por ejemplo, me parece que es un gran legislador; Luisa María
Alcalde es una mujer también que admiro mucho, me parece una mujer
extraordinariamente inteligente, una mujer con muchos principios y muchos
valores.
“Creo que es a partir de ellos, de
las pláticas que he tenido con ellos y de la amistad que tengo con ellos, que he
tenido la oportunidad de darme cuenta quién es el verdadero Andrés Manuel López
Obrador; me he dado cuenta de que todo lo que se decía de él era verdaderamente
falso”, responde.
El PRI en durante tres décadas
encumbró a la maestra y la volvió la lideresa más poderosa de América Latina,
ahora quiere usar el desprestigio y las dudosas prácticas que un día le
acarrearon miles de votos, contra el candidato puntero. Ironías.
Pero ahora que la maestra (casi)
recuperó su libertad –al menos la de operación política– y está buscando
retomar el control, habría que pensar si se ha acercado a Morena porque el
rompimiento con el PRI obligó a su círculo cercano a operar con otra bandera, o
si ella, aun desde prisión, maquinó un escenario en el que se convirtiera en la
aliada que llevara a la oposición a sacar al PRI de Los Pinos.
El tiempo
responderá.
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