Ana Cristina
Ruelas.
Este 2018,
ARTICLE 19 cumple 10 años en México. En este tiempo, hemos sido testigos de un
sinnúmero de acciones de la sociedad civil para impulsar el desarrollo
democrático y establecer un piso mínimo para la garantía de los derechos
humanos; en estos años, la participación se ha incrementado y las voces,
multiplicado. En el último lustro, nuestro país ha experimentado el surgimiento
de un periodismo de investigación vibrante y resistente al miedo que deriva de
los embates de la violencia y la represión. A pesar de la intencionada
limitación a las libertades democráticas por parte del Estado y de otros actores
del contexto nacional, la sociedad se ha unido y ha logrado poner en relieve
exigencias que buscan combatir la lacerante impunidad y penetrante corrupción
de los organismos del Estado.
México sigue siendo el país más
peligroso para ejercer el periodismo en América Latina y los niveles de
violencia a los que se enfrentan quienes buscan informar son solo comparables
con aquellos países en situación de guerra declarada, como Siria.
La violencia no ha cesado y el
ingenio para generar nuevas formas de violentar la libertad de expresión e
información ha provocado una contracción continua del espacio cívico, ese donde
participamos, nos expresamos, nos reunimos e informamos. Mientras que algunos
seguimos luchando por buscar y encontrar información, otros mueren por
difundirla y, para otros más el problema no es hacerse de información, sino
saber si pueden creer en ella. La evolución hacia el mundo digitalizado ha
traído consigo que el espectro de la violencia sea más complejo, pero también
ha permitido expandir las libertades y lograr que nuestra voz se escuche más
allá de las fronteras de los ríos Bravo y Usumacinta.
En el
Informe anual 2016, Libertades en resistencia, desde Article 19 advertimos que
el Estado mexicano implementó una política bien articulada desde los distintos
niveles de gobierno, así como desde todas las instituciones, para reducir los
flujos de información efectiva que llega a la sociedad. Por medio de historias
reales fuimos dando cuenta de las distintas formas que reviste la violencia.
En Democracia Simulada, nada que aplaudir, presentamos el paradigma de la
libertad de expresión como un pentágono en el que cada vértice representa una
vertiente: democratización de medios, protección y acceso a la justicia,
derechos digitales, transparencia y rendición de cuentas y, espacio cívico;
cada una interdependiente de la otra, el perímetro lo define el Estado y el
área se convierte en el espacio en el que cada ciudadano puede ejercer dichas
libertades. Así, la lectura de este informe nos permite mostrar cómo este
espacio se ha contraído en los últimos 6 años y, al final, otorga una agenda
mínima que habrá de seguirse para su expansión.
Este 20 de marzo a las 10:00 am en el
Museo de Memoria Interactiva, se llevará a cabo la presentación del Informe
anual 2017 “Democracia Simulada, nada que aplaudir” . La entrada es libre ¡les
esperamos!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.