El despacho panameño Mossack Fonseca,
que ayudó a personajes poderosos a esconder sus fortunas y crear entidades
anónimas en paraísos fiscales –incluyendo decenas de mexicanos–, anunció hoy
que cerrará todas sus oficinas “a finales del presente mes”.
A dos años
de que la investigación global Panama Papers –en la que participó Proceso–
reveló los secretos de sus 11.5 millones de archivos internos, el despacho declaró que “el deterioro
reputacional, la campaña mediática, el cerco financiero y las actuaciones
irregulares de algunas autoridades panameñas han ocasionado un daño
irreparable, cuya consecuencia obligada es el cese total de operaciones al
público”.
Entre los mexicanos que aparecieron
en los archivos del despacho y cuyos casos fueron documentados por Proceso
destacó Juan Armando Hinojosa Cantú –contratista consentido del presidente
Enrique Peña Nieto, dueño de Grupo Higa y constructor de la “Casa Blanca” de la
pareja presidencial–, quien utilizó una red de fideicomisos, fundaciones y
sociedades de papel en varios países para mover alrededor de 100 millones de
dólares.
En abril de 2011, Emilio Lozoya
Austin, exdirector de Pemex señalado por recibir 10 millones de dólares en
sobornos de la empresa brasileña Odebrecht a cambio de contratos de obra
pública, realizó los trámites para que Mossack Fonseca le abriera una cuenta
bancaria y una caja fuerte en el banco panameño Prival Bank a nombre de una
sociedad de papel llamada Balerg Associates Inc.
Ricardo Salinas Pliego, dueño de Grupo Salinas –a su vez
propietario de TV Azteca– e integrante de los multimillonarios más ricos del
planeta según la revista Forbes, también se hizo con los servicios de Mossack
Fonseca para comprar obras de arte y controlar un yate en las Islas Caimán.
El
multimillonario Carlos Hank Rhon,
otro personaje de la lista de Forbes, también intentó crear una estructura
offshore en Bahamas a través del despacho –con la finalidad de operar una
cuenta bancaria en Suiza–, pero su perfil arrojó un historial tan negativo que
los abogados de Mossack Fonseca se negaron a concretar el negocio.
Otros mexicanos surgieron entre los
clientes del mundo offshore: Alfonso de Angoitia Noriega, vicepresidente
ejecutivo de Grupo Televisa; José Ramiro Garza Cantú, dueño de Grupo R y del
diario La Razón, que creó sociedades offshore para rentar plataformas
petroleras a Pemex; Omar Yunes Marquez, hijo del gobernador veracruzano Miguel
Ángel Yunes Linares; e incluso integrantes de Los Cuinis, una rama del Cártel
de Jalisco Nueva Generación (CJNG), entre otros.
Este
semanario también reveló que personajes vinculados con el negocio de la seguridad privada y del espionaje utilizaron
sociedades offshore, entre ellos Asaf Israel Zanzuri y Rodrigo Ruiz Treviño de
Teresa, socios de la empresa Balam Seguridad Privada, que vendió al gobierno
federal el programa espía Pegasus –el cual fue utilizado para intervenir de
manera ilegal los celulares de periodistas y defensores de derechos humanos–.
La
investigación global Panama Papers, que obtuvo el Premio Pulitzer el año
pasado, se llevó a cabo bajo la coordinación del Consorcio Internacional de
Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés). Durante más de
un año, 380 periodistas del mundo desmenuzaron los archivos internos de Mossack
Fonseca obtenidos por el diario alemán Süddeutsche Zeitung.
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