Tras el hallazgo del
cadáver de un adolescente enterrado en un rancho de Anáhuac, Nuevo León, se dio
a conocer la desaparición de ocho personas en esta ciudad, en hechos que
podrían estar relacionados con ejecuciones extrajudiciales.
De acuerdo con una
fuente cercana a las investigaciones, quien pidió el anonimato, entre las
víctimas se encuentran dos mujeres.
Este martes, a las 10
de la mañana, se localizó el cadáver de Ángel Ulises García Aguiñaga, de 16
años, estudiante de secundaria, quien según versiones de sus amigos fue
detenido por elementos de la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar).
El joven vivía con su abuela en la colonia Itavu de esta
ciudad y fue visto por última vez a las 18 horas de ayer por su tío Óscar
Santiago, que salió a buscarlo después de percatarse que no había llegado a
dormir.
Los amigos de Ángel
Ulises le notificaron al tío que los marinos que se llevaron al chico les
dijeron que lo buscaran en el poblado de Colombia, municipio de Anáhuac, Nuevo
León, 220 kilómetros al norte de Monterrey, en la frontera con Texas. El
municipio nuevoleonés colinda con territorio de Nuevo Laredo.
Según la fuente, este
martes por la mañana el tío de Ángel Ulises, acompañado de Francisca García
Morales, recorrió el tramo del kilómetro 127 de la carretera
Monterrey-Colombia, donde un trabajador del área les notificó que una patrulla
de marinos había ingresado a un rancho privado.
Los familiares entraron
hasta ese lugar, y a unos 200 metros de la carretera hallaron semienterrado el
cadáver del joven, con contusiones en la cabeza, por lo que dieron parte a
policías municipales de Anáhuac, quienes a su vez notificaron a elementos de la
Agencia Estatal de Investigaciones, que hasta esta tarde seguían recolectando
evidencias en el área del hallazgo.
Desapariciones en serie.
La fuente explicó que
la denuncia presentada por los familiares del joven contra las fuerzas armadas
ocurre en momentos en que se han reportado ocho desapariciones en Nuevo Laredo,
entre ellas dos mujeres, aunque se desconoce quiénes fueron los responsables.
Y un caso similar al de
Ángel Ulises fue detectado el domingo 18 en la carretera Monterrey-Nuevo
Laredo, en el poblado La Gloria, 125 kilómetros al norte de la capital de Nuevo
León.
El cadáver de un hombre
de aproximadamente 30 años estaba en un rancho, semienterrado, con las manos
atadas por la espalda con cinchos de plástico.
Luego de que el Ejército Mexicano descubrió el cuerpo, hasta
ahora no identificado, elementos ministeriales lo transportaron al anfiteatro
del Hospital Universitario. Se cree que la víctima era de Nuevo Laredo.
En otra coincidencia, un trabajador cercano al área fue quien
dio aviso a las autoridades sobre la existencia del cadáver.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.