Indígenas ñu saavi de Santa Cruz
Yucucani y Juquila Yucucani, municipio de Tlacoachistlahuaca, mantenían
retenidos la noche de ayer a más de 100 militares que pretendían llegar a esas
dos comunidades colindantes con el estado de Oaxaca, supuestamente con la
intención de destruir plantíos de enervantes.
El asesor legal
de Juquila Yucucani, Mardonio Ramírez García, informó vía telefónica que los habitantes de los dos poblados se
encuentran molestos con los soldados porque el 6 de marzo pasado aterrizaron
dos helicópteros en medio de la milpa y destruyeron un cultivo cercano a las
localidades.
Contó que
ese día, habitantes de las dos
localidades, en su mayoría mujeres, exigieron a los soldados que se retiraran
de sus tierras, y que en respuesta algunas de ellas fueron agredidas por los
militares.
Denunció que entre las agredidas a
empujones había algunas indígenas embarazadas. Posteriormente los soldados se
retiraron ante la presión de la gente, informó.
Este sábado
unos 100 soldados llegaron a San José, una comunidad que se encuentra a unos 8
kilómetros, y avanzaban caminando hacia las localidades.
La tarde de
ayer, pobladores de las dos localidades
bloquearon el paso de los soldados a la mitad del camino y ocurrió un conato de
enfrentamiento que sólo llegó a los empujones.
En un video enviado a El Sur se
observa cómo los soldados avanzan empujando a las mujeres y niños, algunas de
ellas con palos en las manos, pero son replegadas hacia su comunidad.
Después de las 7 de la noche, un
grupo más numeroso de indígenas y ya con hombres adultos entre el contingente,
se había apostado en otro punto del camino e impedía el paso a los soldados.
El abogado denunció que el 6 de marzo
el primer helicóptero aterrizó a las 11 de la mañana en una milpa y destruyó
una amplia extensión del cultivo de maíz. Agregó que dos horas después aterrizó
un segundo helicóptero “y acabó con nuestro pedazo de siembra de milpa”, dijo que le contó el indígena
afectado.
Dijo que ahora los pobladores de Santa Cruz Yucucani
y Juquila Yucucani están exigiendo que los militares les paguen la milpa que
destruyeron.
En un hecho
parecido, el 27 de marzo del año pasado
los habitantes de Juquila Yucucani retuvieron al presidente municipal en la
comisaría, Juan Javier Carmona Villavivencio, del PT. Según el alcalde los
pobladores le exigieron 2 millones de pesos para que lo dejaran libre y como
pago por daños ocasionados por militares a sus sembradíos de amapola.
Sin embargo,
los indígenas desmintieron días después el señalamiento del alcalde y
aseguraron que lo retuvieron porque incumplió con varias obras que fueron
compromisos de campaña, entre ellas la construcción de la comisaría municipal,
y que por esas obras que no había hecho le pidieron millón y medio de pesos y
no 2 millones como lo informó el presidente a los medios de comunicación.
Esta comunidad se dio a conocer a
nivel nacional mediante un video que se difundió en las redes sociales en donde
aparecen mujeres indígenas ahuyentando con palos y piedras a soldados que
intentaban destruir un plantío de amapola en un paraje cercano a Juquila
Yucucani.

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