Petróleos
Mexicanos (Pemex) agudizó su caída en
este sexenio, aun con la Reforma Energética. Pasó de ser la tercera productora
de petróleo del mundo en 2004 a la octava en 2015. La otrora empresa del Estado
tiene, a 2017, 14 años consecutivos produciendo menos gasolina, diésel y gas
natural, situación que ha derivado en una mayor dependencia energética.
En el actual Gobierno Pemex dejó de
estar en el centro de las finanzas públicas, se dejó de invertir en la petrolera
y como consecuencia los indicadores operativos cayeron. Analistas consultados por SinEmbargo
coincidieron que es poco probable que la
petrolera vuelva a ser la empresa emblemática que fue en los años 80 y 90,
cuando producía lo suficiente para abastecer el mercado interno y para exportar
a otros países.
“En las últimas administraciones
Pemex dejó de ser palanca de desarrollo, por eso los indicadores operativos
vienen a la baja. El Gobierno dejó de invertir en la petrolera y esta
disminución sí afectó la producción de crudo, refinado y petroquímicos, esto es
algo que quedó expuesto en este sexenio”, dijo Arturo Carranza, especialista en temas
energéticos del Instituto Nacional de Administración Pública (INAP).
Pemex cuenta
con seis refinerías ubicadas en Cadereyta (Nuevo León), Madero (Tamaulipas),
Minatitlán (Veracruz), Salamanca (Guanajuato), Tula (Hidalgo) y Salina Cruz
(Oaxaca), de las cuales, tres operan al
50 por ciento o menos de su capacidad.
Las refinerías fueron construidas en
la década de los 70 y no fue sino hasta finales de 2015 cuando se comenzó a
invertir en ellas mediante asociaciones público-privadas.
Pemex reconoció el pasado 18 de
octubre que para la Empresa Productiva del Estado el sector refinación ya no es
un negocio redituable.
Así lo firmó su ex director, director
José Antonio González Anaya en su comparecencia ante la Comisión de Energía de
la Cámara de Diputados. Admitió que hay refinerías de Pemex que están detenidas
y que por ahora para la empresa es más redituable comprar los combustibles que
procesarlos.
Una revisión
a los informes de Petróleos Mexicanos en los últimos cinco años confirma lo
dicho por González Anaya: la producción
de crudo cayó 22.75 por ciento; la de gas natural 20.43 por ciento; la de gas
licuado de petróleo 29.83 por ciento; la de las gasolinas un 41.23 por ciento,
y la del diésel 50.9 por ciento.
PRODUCCIÓN
DE CRUDO.
La producción de crudo, que incluye
al pesado, ligero y superligero, ha caído 22.75 por ciento en los últimos cinco
años. En 2013, Pemex
producía un total de 2 mil 522 barriles diarios, cifra menor a los mil 948
barriles diarios que bombeó en 2017.
La caída en la producción de petróleo
crudo continuó en los primeros dos meses de este año, con un total de mil 913
barriles diarios.
PRODUCCIÓN
DE GAS NATURAL.
La producción de gas natural también
ha venido cayendo durante el sexenio del presidente Peña Nieto. De acuerdo con
datos de la petrolera, en 2013 se bombeó un total de 6 mil 370 millones de pies
cúbicos diarios y para 2017 sólo se produjeron 5 mil 68, una disminución de
20.43 por ciento.
En los dos
primeros meses de este 2018 se han producido 4 mil 883 millones de pies cúbicos
diarios.
ELABORACIÓN
DE GAS LICUADO.
El gas licuado de petróleo también
tuvo una caída en este sexenio. En el año 2013 Pemex procesó 206.1 miles de
barriles diarios, mientras que para 2017 la cifra pasó a 144.6 mil barriles
diarios, una caída de 29.83 por ciento en los últimos cinco años.
En los
primeros dos meses del año la cifra sigue cayendo al procesar sólo 132.1 mil
barriles diarios.
PROCESAMIENTO
DE GASOLINAS.
Durante los últimos cinco años, el
procesamiento de gasolinas se redujo un 41.23 por ciento. En 2013 Pemex
procesaba 437.3 miles de barriles diarios de este hidrocarburo, mientras que
para 2017 la cifra pasó a 257.0 miles de barriles diarios.
La cifra
también cayó en los primeros dos meses de este año, al procesar sólo 176.3
miles de barriles diarios.
PROCESAMIENTO
DE DIÉSEL.
Petróleos Mexicanos también disminuyó
la producción de diésel. Pasó de 313.4 miles de barriles diarios en 2013 a
153.6 en 2017, una caída de 50.9 por ciento. En el primer bimestre de este 2018
la petrolera continúa procesando menos de este hidrocarburo, con un total de
116.6 miles de barriles diarios.
LA
DEPENDENCIA ENERGÉTICA.
El 71.58 por ciento de la gasolina
utilizada por los mexicanos en 2017 fue importada, con un total de 570.6 miles
de barriles diarios traídos del extranjero, especialmente de Estados Unidos.
De acuerdo
con el último reporte de Petróleos Mexicanos, el año pasado las importaciones de gasolinas aumentaron 12.96 por
ciento respecto a 2016, su mayor cifra desde que se tiene registro (año 2006).
El total de barriles comprados a
países extranjeros en 2017 representó el 71.58 por ciento de las ventas totales
de combustible en México, las cuales fueron de 797.1 miles de barriles diarios.
En los primeros meses de este año la
dependencia sigue creciendo, con 609.1 miles de barriles diarios comprados a
otros países.
En cuanto al diésel, las ventas
totales sumaron 317.6 mil barriles diarios, mientras que las importaciones
fueron de 237.5 miles de barriles diarios, es decir, un 74.77 por ciento de ese
hidrocarburo vendido se trajo de otro país.
En el primer
bimestre del año la cifra bajó a 227.5 mil barriles diarios.
Respecto al gas natural, las ventas
totales durante 2017 sumaron 2 mil 623 millones de pies cúbicos diarios,
mientras que las importaciones fueron de mil 766 millones de pies cúbicos
diarios, es decir, el 67 por ciento de este hidrocarburo comercializado en
México se trajo del extranjero.
La
importación de gas natural bajó a mil 600.5 millones de pies cúbicos diarios en
los meses de enero y febrero de este 2018, de acuerdo con cifras de la
petrolera.
AUMENTAN
TOMAS CLANDESTINAS.
El robo de combustible durante 2017
registró una cifra récord de 10 mil 363 tomas clandestinas, el mayor incremento
desde 2006, de acuerdo con la última actualización de Pemex.
La cifra de tomas clandestinas en
todo 2017 es 50.77 por ciento mayor a la reportada en 2016, cuando se
registraron 6 mil 873 ductos ilegales, y es casi el doble de lo registrado en
los sexenios panistas de Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa.
De 2006 a
2016, el número de tomas clandestinas sumó 5 mil 51 y tan sólo en 2017 se registraron 9 mil 509, un incremento del 88.25 por
ciento.
De acuerdo
con los registros de Pemex, en el
sexenio del presidente Enrique Peña Nieto el robo de combustible se ha
incrementado gradualmente, con 29 mil 111 tomas clandestinas reportadas de 2013
a 2017.
En 2013 se
reportaron 2 mil 627 ductos ilegales, para 2014 esa cifra se elevó a 3 mil 674,
y en 2015 se hallaron 5 mil 574 tomas clandestinas.
El año
récord era 2016 con 6 mil 873 ductos ilegales reportados, sin embargo, el último reporte de la Empresa Productiva del Estado
reveló que 2017 alcanzó un nuevo récord de 10 mil 363 tomas clandestinas.
A pesar de
su caída en la producción, el aumento en importaciones de energéticos y las
constantes tomas clandestinas, Petróleos Mexicanos logró sobrevivir este
sexenio. La Reforma Energética permitió a la petrolera hacer alianzas con otras
empresas para financiarse, pero está lejos de ser uno de los motores de la
economía mexicana.
“Pemex es una empresa que bien o mal
ha jugado un papel importante en la construcción de México, que ha apoyado en
su crecimiento. Por ahora tenemos a un Pemex que sobrevive como la única
empresa que está extrayendo hidrocarburos de México”, consideró Fabio Barbosa Cano,
ingeniero e investigador económico de la Universidad Nacional Autónoma de
México (UNAM).
En la parte
financiera, Pemex termina este sexenio estable, explicó Arturo Carranza, pero
aún tiene retos grandes.
“En la parte
operativa el reto más importante en poder aumentar la parte de la disminución
de reservas, en la parte financiera hay retos importantes que tiene que ver con
la parte que la Secretaría de Hacienda le dé más autonomía en el manejo de sus
finanzas”, agregó.
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