El proceso de extradición a Estados
Unidos de Tomás Yarrington, el exgobernador mexicano acusado de lavar dinero
del narcotráfico y arrestado el año pasado en Italia, parece imparable.
La División Criminal del Departamento
de Justicia de Estados Unidos ha enviado a Italia garantías de que, una vez
extraditado a ese país y condenado de los delitos que se le imputan, Yarrington
no será privado de la posibilidad de pedir reducciones de pena, incluso si es
condenado a cadena perpetua, tal como solicita el país europeo para autorizar
la entrega, según un
nuevo documento al que ha tenido acceso este martes Apro.
El Departamento de Justicia
estadunidense logra así dar un paso más en el largo camino legal que ha
emprendido para lograr que el exgobernador de Tamaulipas sea trasladado a
Estados Unidos, el
cual –como publicó en días anteriores en exclusiva Apro– se desbloqueó la
semana pasada luego de que el Tribunal Supremo de Italia depositara los
fundamentos de la sentencia dictada el 26 de febrero pasado.
Con esta decisión, de hecho, el
Tribunal Supremo de Italia explicó por qué rechazó la solicitud de extradición
a México y pidió que fuera revisada nuevamente por la Corte de Apelaciones de
Florencia, el tribunal de primera instancia que analizó el caso.
Y, en paralelo, dio luz verde para
que el gobierno italiano autorice la extradición a Estados Unidos, en un plazo
máximo de 45 días —que se cuentan a partir del miércoles 4—, tal como recuerda
también la nueva nota enviada por el Departamento de Justicia estadunidense.
Facultad
presidencial
En concreto,
según este último documento, enviado a Roma el lunes 9, de nueve páginas de
extensión y que responde a una petición de información hecha por el Ministerio
de Justicia de Italia sobre el caso Yarrington, Estados Unidos explica que el juez estadunidense puede reducir el
plazo de detención tras revisión de la Comisión de Armonización de Penas de
Estados Unidos, por petición del detenido, o del director del Buró de
Prisiones, según indica en la sección 3582(c)(2) del título 18 del Código de
Estados Unidos.
Además de
ello, también se observa que se permite
la conmutación de las penas por intermediación del presidente de Estados
Unidos, como prevé la sección segunda del artículo segundo de la Constitución
estadunidense, así como otras formas de apelación, entre ellas, recurrir al
Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos (Court of Appeals).
En todo
caso, Yarrington podrá gozar de estos
derechos si cumple con una serie de requisitos, como la buena conducta, algo que
el país decidirá de manera autónoma.
“Estados Unidos escribe con el fin de
proporcionar más informaciones sobre la legislación que aplica en relación con
la petición de extradición de Tomás Jesús Ruvalcaba Yarrington, en particular
con referencia a las condenas que serían aplicadas a Yarrington en caso de éste
sea enviado a Estados Unidos”, se destaca en el comienzo de la nota del
Departamento de Justicia estadunidense, en la que también se detalla, en
términos generales, cómo sería juzgado el exgobernador en ese país.
Un elemento
relevante puesto que, esto último,
estuvo entre las objeciones presentadas por los abogados defensores de
Yarrington.
Satisfactorio,
según Italia
De acuerdo
con fuentes cercanas al caso, la respuesta estadunidense fue bien recibida por
las autoridades italianas que han considerado “satisfactorias” las garantías
dadas por Estados Unidos, puesto que también en Italia existe la cadena
perpetua y que, aquellos que son sentenciados a esta pena, pueden acceder a
medidas como la libertad condicional después de un plazo de tiempo transcurrido
en prisión y si demuestran cumplir con ciertos requisitos.
“Consideramos que esta nota enviada
por Estados Unidos es satisfactoria y que está acompañada por las garantías
esenciales”, indicó
a Apro la fuente.
Más aún que,
como también insistió el Departamento de Justicia estadunidense, Italia ya aprobó en el pasado otras
extradiciones similares de sospechosos a Estados Unidos.
Este ha sido
el caso de la solicitud de extradición del banquero alemán Florian Wilhelm
Jűrgen Homm, por el cual tanto el Tribunal Supremo de Italia como el Tribunal
Europeo de Derechos Humanos, rechazaron que penas de detención largas impuestas
por Estados Unidos puedan ser motivo de denegación de una solicitud de extradición,
recordó el Departamento de Estado.
Otro fue el
caso de Kaethe Schuchter, cuya apelación desestimó el Tribunal Supremo de
Italia en noviembre de 2010.
“El Tribunal
Supremo [de Italia]ya anteriormente ha dictaminado que las objeciones basadas
en la potencial extensión de las sentencias bajo la legislación estadunidense
no constituyen un motivo para denegar las extradiciones”, escribió la
institución, en una nota firmada por Cristina Posa, la oficial de enlace del
Departamento de Justicia estadunidense en Roma.
“Agradeciendo
la colaboración de las autoridades italianas (…) quedamos a disposición para
entregar toda otra información relativa al ordenamiento jurídico
estadunidense”, concluyó Posa.
Con ello, se
espera que el caso pase a la brevedad a manos del ministro de Justicia de
Italia, quien es el que debe dar su aprobación final a la extradición de
Yarrington a través de un decreto, lo que —salvo artimañas legales inesperadas—
será el paso decisivo para el traslado del exgobernador a Estados Unidos. Algo
que se conocerá en un lapso de tiempo que no superará, con toda probabilidad,
el mes.
Estados Unidos acusa a Yarrington de
11 delitos por sus presuntos negocios con el Cártel del Golfo, Los Zetas y los
Beltrán Leyva, organizaciones criminales con las que, según la justicia de ese
país, el expolítico priista se habría relacionado, incurriendo en delitos de
narcotráfico e ilícitos financieros.
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