Georgina
Morett.
Los candidatos independientes en esta
elección presidencial nos han dejado una lección que tendremos que repasar por
mucho tiempo. El hartazgo de los ciudadanos por los partidos políticos es
obvio; sin embargo, las preferencias electorales en la candidatura presidencial
por estos personajes cayeron en picada.
De acuerdo
con la última encuesta de EL FINANCIERO, Margarita Zavala pasó de 16 puntos, en
noviembre de 2017, a sólo cinco en mayo, y unos días después renunció a la
candidatura presidencial; mientras que Jaime Rodríguez, El Bronco, pasó de ocho
a tres puntos, de octubre pasado a mayo.
Esta caída nos muestra el desencanto
ciudadano, que finalmente es lógico, después de lo que sucedió con las firmas
que tenían que conseguir para poder ser candidatos.
Casi todos ellos simularon,
duplicaron y revivieron muertos en esta lucha por lograr los apoyos.
Y nos mostraron que es muy fácil
comprar el padrón electoral al mejor postor y, lo más preocupante, que quienes
aspiran a ser presidentes de la República no tuvieron empacho en hacerse de
firmas que los hicieron caer en la ilegalidad.
En el caso de Margarita Zavala
podemos decir que obtuvo 132 mil 602 firmas duplicadas con algún otro aspirante
y 13 mil 358 que estaban en el padrón, pero no en la lista nominal; esto no es tan grave, finalmente es
muy difícil que los promotores supieran estos datos.
Pero lo que sí es grave es que 212
mil 198 de sus firmas las hayan validado sólo con fotocopias y seis mil 714 con
documentos no válidos.
Ahora, los demás partidos buscarán esos cinco
puntos de Margarita Zavala en la lucha por el voto útil, pero lo terrible es
que lo sucedido en esta elección le pegará por un buen tiempo a las
candidaturas independientes, y los ciudadanos están cada vez más decepcionados,
desilusionados y sin opciones.
¿Qué pasará
con Bety?
Llevamos más
de mes y medio de campañas políticas y hasta ahora quien realmente ha logrado
posicionarse en los spots y en sus propuestas ha sido Andrés Manuel López
Obrador, pero el partido Nueva Alianza entra a la lucha por la atención del
electorado con una miniserie para teléfonos inteligentes en la que nos muestra
el debate interno de su personaje principal, antes de tomar una decisión.
Son tres
capítulos, en los que Bety, una joven veinteañera, tendrá que descubrir si
puede ella decidir sobre su futuro amoroso o si simplemente se deja presionar
por su entorno para tomar una decisión equivocada.
Obviamente,
esto nos lleva a pensar en las presiones que se están dando en esta contienda,
en la que hay un puntero desde hace meses y decir algo en su contra se ha
convertido en un problema para cualquiera en las redes sociales.
A estas
descalificaciones se enfrenta el personaje Bety en su vida sentimental. En el
primer capítulo de la miniserie le llama por teléfono Ricardo, pero ella decide
no responder, porque trató muy mal a una amiga, y la metáfora es que “hay
elecciones en la vida en las que no se puede dudar”.
Pero después
Bety presentará precisamente a un tal Andrés a su familia; obvio que el nombre
responde a la realidad electoral, y sus padres se ven verdaderamente asombrados
con este personaje.
Bety tendrá
que tomar en muy poco tiempo una decisión.
Sin duda es
una propuesta innovadora. Nueva Alianza ha mostrado en su historia hacer spots
muy atractivos, como lo fue en su momento el '1 de 3' de Roberto Campa, al
llamar al voto útil precisamente a favor de Felipe Calderón y en contra de
Andrés Manuel López Obrador.
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