México descendió tres posiciones en
el Índice Mundial de Competitividad 2018, elaborado por la IMD Business School.
Este descenso lo ubicó en la posición 51 de 63 países evaluados, además de que
con esta caída toca la posición más baja que ha tenido desde que ingresó al
ranking, en 1997.
De acuerdo con el índice internacional el descenso de México fue resultado del empeoramiento de las
percepciones sobre la calidad de las instituciones y la legislación
empresarial, así como la facilidad para hacer negocios. Las mayores debilidades
de nuestro país son la corrupción, concentración de exportaciones por socio,
transparencia, seguridad personal y derechos de propiedad privada.
“México cae al puesto 51 como
resultado del empeoramiento de las percepciones sobre la calidad de las
instituciones y la legislación empresarial, como la facilidad para hacer
negocios y algunos aspectos del Gobierno corporativo”, destacó el informe publicado en
Suiza.
En los últimos seis años, México descendió 14 posiciones en la lista de países más competitivos
para hacer negocios, pues en el 2012 México ocupó el sitio 37 de 59 economías
incluidas en el análisis, además ascendió una posición, mientras que hoy pierde
tres posiciones más y se ubica en el número 51 de 63 países. A lo largo de su
historia el índice ha incluido a más países y ha hecho modificaciones a su
metodología.
De acuerdo con el informe uno de los retos para la
competitividad de México es mejorar su relación bilateral con Estados Unidos,
continuar la implementación de las reformas estructurales, principalmente en
materia de educación y energía, e incrementar el crecimiento del Producto
Interno Bruto (PIB) a 3 por ciento o 4 por ciento a través del fortalecimiento
del mercado interno y un aumento en la inversión pública en infraestructura y
vivienda.
“Mejorar el ambiente empresarial a
través de una mejor elección de presidente para mejorar la justicia y
seguridad”, es el primero de los retos que México enfrenta este 2018, detalló
el reporte.
Del otro lado de la moneda México
sigue conservando algunos aspectos que lo hacen un país atractivo para
invertir, estos son: la competitividad de los costos y las habilidades de la
fuerza laboral.
MÉXICO EN EL MUNDO.
Los países latinoamericanos deberían tener una estrategia de
competitividad a largo plazo enfocada no sólo en el crecimiento económico sino
en el desarrollo del tejido social y educativo.
Esta es una de las conclusiones a las que llegan los expertos
que han elaborado el informe anual del Centro Mundial de Competitividad de la
escuela de negocios IMD.
El informe incluye un ránking de los
63 países más competitivos del mundo, de los cuales sólo siete son
latinoamericanos: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela.
El mejor posicionado es Chile, en el
puesto 35, seguido de México (51), Perú (54), Argentina (56), Colombia (58)
Brasil (60) y Venezuela (63).
De ellos, sólo tres, Argentina, Brasil y Perú mejoraron
respecto al ránking del año pasado, Chile y Venezuela se mantuvieron en la
misma posición, y dos descendieron,
México, a causa especialmente de la baja calidad de las instituciones y de la
legislación económica, y Colombia, a causa del incremento de los procedimientos
burocráticos.
No obstante, más allá de los problemas estructurales o
coyunturales de cada uno, a todos les falta una visión a largo plazo de cómo
mejorar la competitividad, según explicó a la agencia Efe Jose Caballero,
economista sénior de IMD.
“Los países que tienen éxito en la competitividad, son países
que tienen una visión a largo plazo y que se enfocan en reformas
institucionales y estructurales como las desigualdades sociales, con el
entendido que a largo plazo el crecimiento económico y de la productividad
llegarán”, afirmó Caballero en declaraciones a Efe.

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