lunes, 21 de mayo de 2018

México, tus diputados: hay quien nunca votó, y 1 de cada 10 no fue a más del 50% de las votaciones.

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Nueve diputados federales se ausentaron a casi todas las votaciones ordinarias que fueron realizadas entre el 1 de febrero y el 26 de abril de 2018, de acuerdo con información de la Gaceta Parlamentaria del Congreso de la Unión. De ellos, cuatro estuvieron ausentes en toda votación. El resto se presentó a votar en una, dos, o tres ocasiones como máximo.

La ex panista Brenda Velázquez Valdez, el perredista Ricardo Ángel Barrientos Ríos, el ecologista Jesús Ricardo Canavati Tafich y el Diputado sin partido Edgar Spinoso Carrera, habrían faltado a las 134 votaciones realizadas en 23 sesiones de periodo ordinario.

En cambio, el priista Charbel Jorge Estefan Chidiac y la morenista Ariadna Montiel Reyes no asistieron a 133. Y la perredista Karen Orney Ramírez Peralta y la pesista Cynthia Gissel García Soberanes, por su parte, sólo fueron a 2 votaciones mientras que, la perredista Araceli Madrigal Sánchez, se presentó a 4.

SinEmbargo buscó a los diputados Brenda Velázquez, Charbel Estefan, Cynthia García, Jesús Canavati, Ricardo Barrientos, Ariadna Montiel y Edgar Spinoso para esclarecer los hechos. Hasta el cierre de esta edición, no fue posible contactarlos.

La información de la Gaceta Parlamentaria también señala que, entre febrero y abril de este año, uno de cada seis diputados faltó a más de la mitad de las sesiones de votación. Pero el hecho de que aparezcan como “ausentes”, no quiere decir que hayan dejado de trabajar o que no hayan justificado su inasistencia.

En primer término, dijeron a SinEmbargo fuentes consultadas del Congreso de la Unión, el número de ausencias por votación es escandaloso si no se considera su distribución por número de sesiones.

Los datos disponibles, al corte del 15 de mayo, arrojan que, en las 21 sesiones realizadas del 1 de febrero al 19 de abril, se llevaron al cabo, en promedio, tres votaciones por sesión. En cambio, sólo el 24 de abril fueron realizadas 18; y el día 26, 58 más.

Esto quiere decir que, mientras en el 91.3 por ciento de las sesiones (21 de 23) se efectuó el 43.3 por ciento de las votaciones (58 de 134), en el 8.7 por ciento de las sesiones (2 de 23) fue realizado el 56.7 por ciento de todas las votaciones del periodo (76 de 134).

Debido a que “en las últimas sesiones se votaron dictámenes a granel”, comentaron asesores del Congreso de la Unión, “por la cantidad de asuntos que se tratan en cada sesión, un Diputado que falta un día puede faltar a múltiples votaciones. Por eso, si un Diputado faltó a dos sesiones, pudo haberse reflejado que faltó a la mayor parte de las votaciones”.

Para la doctora Marcela Bravo Aguja, del Centro de Estudios Políticos (CEP) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), esta situación de “dictámenes a granel” se debe a la manera en que se dan las negociaciones para aprobar los puntos, iniciativas y leyes.

“No es que no se trabaje, sino que todo se va trabajando al mismo tiempo, y al final, en un mismo día hacen todo […]. Esto es una manera de negociar característica de este sexenio. Así prácticamente se negociaron las reformas estructurales: una decisión en torno a una reforma de cualquier partido tiene que ver con cómo se tomaron las de otras”, explicó.

La académica de la UNAM refirió que las negociaciones funcionan “por paquetes” de acuerdos. Y hasta que no terminan de negociar todos los puntos involucrados, no pasan las iniciativas y leyes, aun cuando ya estén negociadas (por eso hay “dictámenes a granel”).

El problema, en ese sentido, no es el tipo de negociación. Bravo Aguja dijo que, “lo que sí es particularmente malo, es que no sean transparentescon la información relativa a la toma de decisiones, que están “absolutamente” politizadas (lo que no necesariamente es malo).

“La mayoría de los diputados sólo levantan las manos […] y las decisiones están en manos de muy pocos, que son los que de manera poco transparente están tomando todas las decisiones entre ellos. Y estas decisiones no sólo se toman en el seno del Congreso, sino que se toman más allá”, comentó la doctora Bravo.

La especialista en temas políticos abundó que a pesar de que “nadie puede dudar de que este Congreso fue tremendamente eficiente […], el problema es lo oscurito de todas las negociaciones [porque] no se puede entender, por falta de transparencia, cómo estuvo todo. Podemos saber las posturas iniciales y las posturas finales, pero no se sabe todo lo que sucedió en medio […]. Sólo [sabemos] que de repente se destraba todo y todo sale al mismo tiempo”, concluyó al respecto.

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