Debido a una “discrepancia fiscal” de
más de 269 millones de pesos entre los ingresos y egresos reportados en sus
declaraciones, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) informó que
fijará al diputado local con licencia Samuel García Sepúlveda un crédito fiscal
por 300 millones de pesos para que cubra el faltante.
De acuerdo
con el expediente IPF35000012/16 del SAT, “ese
contribuyente se ubicó en el supuesto de discrepancia fiscal previsto en el
artículo 91 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta”, en virtud de que el 10 de
junio de 2016 reportó ingresos por 254 mil 221 pesos, correspondientes al
ejercicio fiscal de 2013.
“Del análisis a las erogaciones
efectuadas por ese contribuyente en el mismo ejercicio fiscal en cantidades de
269 millones 121 mil 208.09 pesos (…) se observa que estas últimas fueron
superiores a los ingresos declarados, por lo que existe una discrepancia fiscal
entre los ingresos declarados y las erogaciones efectuadas”, detalla el oficio del SAT.
El documento
oficial describe los estados de cuenta
de varias instituciones bancarias a nombre de Samuel García donde se depositó
ese dinero.
Ante tal
discrepancia fiscal, el Servicio de
Administración Tributaria ordenó al diputado local que demuestre el origen y
las fuentes de procedencia de los recursos, así como las pruebas para
“acreditar que los recursos no constituyen ingresos gravados”
En caso de no hacerlo así, el pasado
viernes 15 se notificó al legislador que para liquidar su deuda con Hacienda le
fijarán un crédito fiscal de por lo menos de 300 millones de pesos.
García acusa
“persecución política”
En
entrevista con Apro, Samuel García
aceptó que estaba en un litigio con el SAT, y atribuyó a una “persecución
política” la supuesta discrepancia fiscal.
“En mayo de
2016 declaré fuerte contra (Enrique) Peña Nieto, Rodrigo Medina y el SAT, por
la corrupción del PRI en Nuevo León. ¿Qué gané? Que me auditara el SAT”, señaló
el actual candidato a senador por Movimiento Ciudadano (MC).
El legislador demandado por el SAT,
quien se desempeña como abogado fiscalista, aseguró que entre sus egresos
generados está una herencia familiar y la venta de un terreno, cuya suma total
asciende a 20 millones de pesos.
De igual manera, mencionó que sus
depósitos bancarios son “inversiones revolventes” por esos 20 millones de pesos
en diversos instrumentos que le generan intereses por 800 mil pesos.
“Las inversiones no deben ser
consideradas como un ingreso gravable. Lo anterior, en virtud de que a los
rendimientos que otorgaron dichas inversiones se les retuvo su impuesto sobre
la renta correspondiente cada vez que se llegaba al vencimiento del plazo
respectivo”, abundó.
El SAT pasó
desapercibido que es la misma inversión depositada en varios momentos, pero
todo eso ya está aclarado, concluyó Samuel García.
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