Investigación
de Valeria Durán, Arturo Ángel, Raúl Olmos y Dulce González.
Víctor Manuel López Gachuz es un
contador público, restaurantero y socialité en Veracruz. Pero, sobre todo, es
el personaje clave detrás de una red de 400 empresas fantasma, utilizada por el
ex gobernador Javier Duarte para desviar recursos públicos, entramado al que
está ligado ASISMEX, entidad acusada por el INE de financiar ilegalmente al PRI
en la elección presidencial de 2012.
La red de empresas fantasma que se
revela en esta nueva investigación es muy diferente en estructura y operación a
la que actualmente investiga la Procuraduría General de la República (PGR) y
por la que está encarcelado Javier Duarte.
Tras un año
de investigación, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) y Animal
Político identificaron que la red ligada
a Duarte es 7 veces más grande de lo que hasta ahora se conocía y el monto del
desfalco es 4 veces mayor.
Esta red está formada en realidad por
400 empresas, de las cuales 57 empresas obtuvieron contratos públicos por 3 mil
617 millones de pesos. Hasta antes de estos nuevos datos, sólo se conocía la
existencia de 38 empresas fantasma ligadas entre sí en Veracruz, y el monto del
desfalco ascendía a 905 millones de pesos.
La fábrica
de fantasmas.
La información, sacada de cientos de
actas de varios Registros Públicos del Comercio (RPC), revela que López Gachuz
es socio y representante legal de tres compañías y dos cooperativas, en las que
comparte cargos o acciones con decenas de personas ligadas con las 400 empresas
de su red.
Por ejemplo,
Grupo Balcano –que recibió contratos por
194 millones de pesos- tiene como dueña a Fabiola Jacqueline Mundo González,
una contadora asociada a Gustavo Adolfo Gutiérrez Gámiz y Mauricio Bayron
González, colaboradores y, a su vez, socios de López Gachuz en seis empresas
más.
Otro
ejemplo: López Gachuz era el apoderado
legal de Corporativo Utilitas, una empresa que tenía como accionistas y
miembros del consejo a los dueños de otras 9 empresas de la red fantasma, entre
ellas Provideri, Comergo y Comercializadora Manduca, que en conjunto obtuvieron
contratos del gobierno de Duarte por 42 millones 506 mil pesos.
Estas empresas, a su vez, se conectan
con más. Uno de los supuestos dueños de Manduca es accionista a la vez de Pefraco
y Gomgo, que obtuvieron contratos públicos con el Gobierno de Duarte por 327
millones de pesos.
Uno de los
accionistas de Utilitas era Joel Solano
Domínguez, a quien el INE identificó como uno de los personajes que aportó
dinero a la empresa fantasma Asismex que financió al PRI en 2012.
Este tipo de conexiones se
multiplican en la red de 400 empresas, según constataron los reporteros en el
cotejo de cientos de actas.
En la
revisión documental también se determinó
que sólo 57 de las 400 empresas obtuvieron contratos del gobierno de Veracruz
entre 2010 y 2016. El resto de las compañías sirvieron como comparsas de las licitaciones y fueron utilizadas para
la compra de inmuebles o para presuntas operaciones de lavado de dinero o
evasión fiscal.
De las 57 empresas con contratos, 30
han sido boletinadas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) como
inexistentes por simular operaciones mercantiles. Entre ellas, se encuentran
las 10 compañías que más dinero recibieron por parte del Gobierno de Veracruz.
¿Quién es
López Gachuz?
A nivel
nacional López Gachuz es un personaje de bajo perfil, pero en Veracruz es
ampliamente conocido. Nació el 2 de agosto de 1961 en la Ciudad de México y por
lo menos hasta el 2008 tenía una residencia en el fraccionamiento Costa de Oro,
uno de los más exclusivos de Boca del Río.
Este contador de 56 años, a quien le
gusta codearse y relacionarse con la élite veracruzana, ha sido señalado por
Xóchitl Tress Rodríguez, ex colaboradora de Javier Duarte, como uno de los
participantes en una reunión donde se acordó la compra de una casa para ella.
Esta compra ocurrió en mayo de 2014 y
se hizo en el restaurante El Azafrán, propiedad de López Gachuz. En esta
operación participó Tarek Abdalá, actualmente Diputado Federal, pero
funcionario en el Gobierno de Javier Duarte los primeros 4 años de su gobierno.
López Gachuz fue dueño de El Azafrán,
un establecimiento de cocina española que al menos hasta antes de su cierre,
por una supuesta remodelación en 2017, era uno de los más populares para comer
y cenar en el puerto.
Pero el negocio principal del
contador público no era el restaurante, sino su despacho GLG Asesores
Empresariales, que -de acuerdo con su página web- es una firma con casi 30 años
de experiencia, dedicada a brindar “asesorías a empresarios en distintos
ramos”.
Este despacho operaba paralelamente
un sistema de creación de empresas fantasma que son capaces de emitir facturas
reales y que se utilizan para diversos fines ilícitos.
A través de
esta red de compañías fantasma el
despacho obtuvo recursos públicos, aun sin contratos o fingiendo competencia en
diversas licitaciones, con sus propias empresas.
Animal
Político y MCCI buscaron la postura del
contador Víctor Manuel López Gachuz sobre su participación en la creación de
esta red desde septiembre de 2017, pero hasta el cierre de este texto no hubo
respuesta.
Incluso se
acudió en tres ocasiones distintas al despacho ubicado en la calle Sahagún 123,
en el Fraccionamiento Virginia del Puerto de Veracruz, la última visita de hizo
en marzo pasado, donde se entregó al guardia de seguridad un escrito detallando
los hechos que se narran en esta investigación periodística, pero aun así no
fue respondida la solicitud de entrevista.
Los primeros
indicios.
Desde el 13 de febrero de 2017, MCCI
aportó los primeros indicios de que el creador del esquema de las empresas
fantasma de Veracruz era el contador López Gachuz, desde el referido despacho.
En aquella
fecha, MCCI publicó que el despacho LG
Asesores Corporativos S.C, que dirige el contador López Gachuz, había
participado en la operación del Conejobús, un proyecto de transporte emprendido
por el ex gobernador de Chiapas Juan Sabines, actual cónsul en Orlando,
Florida, en el que tres compañías ligadas a la red fantasma de Veracruz obtuvieron
contratos por 118 millones de pesos entre 2010 y 2012.
Mauricio
Bayrón González, empleado de López Gachuz,
fue quien inscribió ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial
(IMPI), la marca Conejobús, como apoderado legal del Sistema de Transportes
Urbanos de Tuxtla SA de CV (SITUTSA), empresa cuyo accionista mayoritario es el
Gobierno de Chiapas.
Dentro de
esta nueva red de empresas, Bayrón
González tiene vínculos con otros prestanombres. Por ejemplo, está asociado con
Fabiola Jacqueline Mundo González en la sociedad cooperativa SOPS, quien a su
vez es dueña de la firma fantasma Grupo Balcano SA de CV, a quien el Gobierno
de Duarte le dio contratos por 60.7 millones de pesos.
La empresa
con más contratos… ¡es una estética!
Reportajes anteriores documentaron
que Abastecedora Romcru SA de CV había recibido contratos por 180 millones 913
mil pesos. Sin embargo, esta investigación reveló que el monto real de
asignaciones a esta empresa alcanzó más del doble, al sumar 456 millones 798
mil pesos. Además, fue la que acaparó el mayor monto.
Sus socios,
Raúl Antonio Chirino Escobar y Francisco Fernández Sánchez, eligieron como
domicilio fiscal una pequeña casa ubicada en la calle Carlos Cruz número 169,
en la zona popular del centro del Puerto.
Abastecedora Romcru fue constituida
el 24 de marzo de 2012 en Córdoba con 13 objetos sociales, entre los que
destacó la comercialización de todo tipo de artículos y bienes.
Los socios de Romcru están ligados, a
su vez, con decenas de compañías más que, al revisar los nombres de quienes
aparecen en sus actas, siempre conducen a López Gachuz y a sus colaboradores.
Un ejemplo: Francisco Fernández Sánchez, socio
fundador de Romcru, es socio en la empresa fantasma EMGENET SA DE CV junto con
otro prestanombres más: Humberto Bárcenas Luna.
A su vez, Bárcenas Luna es socio de la empresa
BARCELU SA DE CV en donde una de las representantes legales es Fabiola
Jacqueline Mundo González. Esta mujer, es a su vez una de las varias
accionistas de una compañía de nombre SOPS SC DE RL DE CV en donde también es
socio Gustavo Adolfo Gutiérrez Gamiz, quien es uno de los contadores socios del
despacho Gachuz.
En esta empresa SOPS SC DE RL DE CV
figura como comisario de vigilancia Mauricio Bayrón González, un abogado cuyo
nexo con Gachuz ya ha sido documentado por MCCI en reportajes pasados.
Otro de los
vínculos se da desde otra de las ramas de la misma red: Francisco Fernández Sánchez es comisario de vigilancia en la empresa
INDUSTRIAS FRAPIN donde la segunda accionista es Griselda Sae Blanco. Esta
mujer es a su vez accionista en la empresa SEGURISIGUENPRE S.A. DE C.V. donde
la otra socia es Jacqueline Terrón Antonio.
Jacqueline Terrón, como todos los
nombres descritos, es otra falsa empresaria prestanombres. A Jacqueline Terrón
la llevó Gachuz y Tarek al restaurante El Azafrán para que firmara un traspaso
de dinero de una de las empresas donde era socia y apoderada (Grupo Comercial
Terrami) a Xochitl Tress (entonces novia de Javier Duarte) y pudiera con ese
dinero comprar una casa. Confesión que hizo Jacqueline en una declaración
ministerial en la Fiscalía de Veracruz.
¿Entonces, qué hay realmente en la
calle Carlos Cruz número 169? “Pestañas $120”, “Corte más alaciado $100”,
“Diseño de ceja y alaciado $70”, se pudo leer en tres cartulinas fluorescentes
pegadas en los extremos de una angosta fachada, donde se suponía estaba Romcru,
la mayor proveedora del gobierno de Duarte.
En ese
lugar, donde debió existir una gran
empresa o al menos oficinas con algún tipo de infraestructura y equipo de
trabajo que mostrara el poderío de una empresa con contratos millonarios,
únicamente ha existido una estética con una modesta entrada de no más de 1
metro y 50 centímetros de ancho.
Una desgastada lona amarrada a un
barandal cercano ha servido para anunciar el negocio: “Estética Unisex D´Flor”.
No hay nada más.
“La verdad nunca ha habido ninguna
empresa”, confirmó Flor Urgiel Gertrudis, la encargada de la estética. “Un
tiempo estuvieron trayendo recibos a nombre de esa compañía, pero pues pensamos
que no eran para aquí. Mi hermana me dijo que vinieron a preguntar, que vino
gente de televisión, pero hasta ahí”.
Dijo que
personal de Hacienda los visitó para constatar que ahí estuvo Abastecedora
Romcru, pero no recordó la fecha. Ella no sabía que la empresa registrada en
ese domicilio fue la que más dinero obtuvo por parte del Gobierno de Veracruz
en tiempos de Duarte.
“¿A poco? ¡Nos hubieran dado un
poquito para mínimo arreglar! Ni al caso”, dijo entre risas, incrédula, cuando
escuchó que una empresa que utilizó la dirección de la estética recibió más de
400 millones de pesos en contratos.
El primer contrato a Romcru se otorgó
al mes siguiente de haber sido constituida. Se lo asignó la Secretaría de
Finanzas el 25 de abril de 2012 para abastecer paquetes de material pedagógico
por 5 millones 800 mil pesos. Luego, la misma dependencia le entregó de manera
directa, recursos para supuestos programas de capacitación y evaluación de los
empleados por un monto de 186 millones de pesos.
La Secretaría de Agricultura firmó 18
contratos con Abastecedora Romcru, en los que simularon la venta de “paquetes
de maíz” por 43 millones de pesos, mientras que el DIF Veracruz compró
artículos electrodomésticos, a la misma compañía, por 4 millones de pesos.
Romcru tuvo una oferta de servicios
tan variada que, en algún momento, la Secretaría de Gobierno firmó un contrato
con ella por 11.6 millones de pesos para capacitación del personal en 212
oficinas del Registro Civil. Además, también vendió materiales de construcción
por 80 millones de pesos distribuidos en 14 contratos a la misma dependencia.
En el
corazón de WTC.
Para esta nueva investigación se
visitaron 13 direcciones de empresas establecidas en la Ciudad de México,
además de 18 domicilios en el estado de Veracruz, 5 de ellos en Xalapa, en
donde deberían estar ubicadas más de 150 empresas de la red. Pero en ninguno de
estos lugares se pudo encontrar a empresas en operación.
En el caso de las direcciones en la
Ciudad de México, entre las que hay incluso una oficina dentro del World Trade
Center y otras más en Polanco, corresponden en realidad a “oficinas virtuales”, que son espacios que se rentan para albergar la dirección fiscal de
múltiples compañías, pero sin que realmente tengan operación alguna en el
sitio.
Entre esas empresas está Anunsa SA de
CV y Vybebien Inmobiliaria Sa de CV, cuya dirección fiscal es una oficina
virtual del piso 33 de WTC. Tras confirmar lo anterior en 2017, el equipo de
reporteros volvió en febrero pasado a dicho edificio y al tratar de entrar se
les indicó que por petición de “una empresa” ya no tenían acceso a ninguno de
los pisos.
Morgarver SA de CV, constituida en
Medellín, Veracruz, el 27 de abril de 2012, tenía siete objetos sociales, pero
el principal era la elaboración y venta de todo tipo de publicidad impresa,
audiovisual, de radiodifusión o de cualquier otro medio impreso.
En el
reportaje publicado por Animal Político en mayo de 2016 se había documentado
que su dirección estaba en la calle Santo Domingo 639, colonia Formando Hogar,
del puerto de Veracruz. El sitio es una casa con un deterioro evidente cuyo ocupante,
quien no quiso dar su nombre, dijo que se trata de una vivienda y no es sede de
ninguna empresa.
Esta empresa obtuvo 270 millones de
pesos en contratos con el DIF Veracruz, la Secretaría de Finanzas y la
Secretaría de Cultura, pero el dinero se ha quedado en el limbo, ya que el SAT
también la reportó como fantasma el 25 de octubre de 2016.
Entre los pagos reportados vía
transparencia por las dependencias antes mencionadas, destacan 10 cuya
descripción apareció como “medios”. Estos contratos por más de 163 millones de pesos
fueron cubiertos por la Secretaría de Finanzas.
Pero esta no
fue la única empresa con la que se triangularon pagos a medios de comunicación: la Secretaría de Finanzas destinó otros
351 millones 549 mil pesos en pagos a medios de comunicación, todos ellos
firmados con seis empresas de las cuales cinco fueron reportadas como
inexistentes por el SAT.
Vía Acceso a
la Información, la misma dependencia
reportó que la empresa Comercializadora Monmar SA de CV- clasificada como
fachada por el SAT el 16 de octubre de 2017- recibió contratos por 67 millones
327 mil pesos y el concepto de contratación fue, nuevamente, para “medios”.
Lo mismo ocurrió con la empresa Publi
Zarey -reportada como fantasma en las listas del SAT el 25 de julio de 2017-,
la cual recibió más de 9 millones de pesos bajo el mismo concepto. Merca Carrey
SA de CV, obtuvo 68 millones pesos y también ha sido clasificada como
inexistente.
En el caso
de la empresa Desarrolladores Mercalim SA de CV, la Secretaría de Fianzas reporto ocho contratos firmados el 31 de
diciembre de 2014, para “pago de facturas a medios de comunicación” por 39
millones 535 mil pesos. Al igual que las antes referidas el SAT la reportó como
fantasma del 25 de octubre del 2016.
La última empresa de la red que
reportó pagos por difusión de actividades gubernamentales en medios de
comunicación fue Logística Comercial Comerlogi SA de CV. A ésta le dieron poco
más de 3 millones de pesos.
Aunque no fue reportada por el SAT
como inexistente, el domicilio de Comerlogi está ubicado en la calle Heroísmo
735-1. Colonia Miguel Hidalgo, en Veracruz. En esta no hay zonas con naves
industriales, solo casas y terrenos baldíos.
Mano
fantasma en centros de readaptación de Veracruz.
Las empresas Rinoxa SA de CV, Cymaned
SA de CV y Comergut SA de CV, las tres declaradas por el SAT como inexistentes,
recibieron contratos que juntos rebasan los 68 millones de pesos. Su trabajo no
fue cosa menor; por el contrario, se encargaron “revisiones, análisis y diagnósticos”
en 17 penales de Veracruz. No obstante, en la documentación oficial obtenida
vía transparencia, no hay explicaciones sobre esos servicios.
Las tres empresas firmaron los
contratos con la Secretaría de Gobierno el mismo día: el lunes 10 de diciembre
de 2012.
Rinoxa SA de CV cobró 22 millones 850
mil pesos por servicios de evaluación y diagnóstico de los sistemas,
procedimientos, equipos y medidas de seguridad en los 17 centros de
readaptación del estado, según reportó la Secretaría de Gobierno de Veracruz
vía acceso a la información.
Esta empresa registró como domicilio
fiscal el número 1335 de la calle Cervantes y Padilla, en el Puerto de
Veracruz. Pero en este lugar no existe alguna compañía o un despacho. No. En la
esquina de la calle Cervantes y Padilla número 1335, en la colonia Virgilio
Uribe, sólo está la tienda de abarrotes “Ody”.
“¿Vienen por
el nombre de una empresa fantasma? Sí, ya vinieron de México, hasta la PGR vino
a levantar aquí un acta el año pasado (…) Vienen de Hacienda a cada rato para
saber si está aquí esa empresa, pero esta tienda tiene más de 20 años. Vinieron
hace como seis meses y dijeron que ya no nos iban a volver a molestar, pero de
Hacienda siguen viniendo”, declaró en febrero pasado la señora responsable de
la tienda desde hace más de tres años.
Cymaned SA de CV fue la segunda
empresa que firmó un contrato por más de 23 millones de pesos, bajo el concepto
“Servicio de revisión, análisis, diagnóstico y detección de oportunidades 17
Ceresos”.
Mientras que Comergut SA de CV obtuvo
más de 23 millones de pesos por un contrato en el que ofreció servicios de
estudio y diagnóstico y mecánica de suelos de los terrenos en los que se
encuentran asentados los 17 Centros de Readaptación Social del Estado.
Prefieren no
hablar.
Mientras la
mayoría de las personas que fueron consultadas para esta investigación
aceptaron hablar cuando se les mencionaba que sus domicilios o nombres estaban
relacionados con el esquema de empresas fantasma ligado a López Gachuz y Javier
Duarte, hubo algunos otros que se negaron a declarar.
Las empresas Comercializadora Pagoli
y Landun Freiheit comparten el mismo domicilio: la casa ubicada en el 1473 de
la calle 2 de abril, en la colonia Reforma, en Veracruz.
Esta casa de dos plantas, con dos
puertas laterales marcadas con el mismo número y una sola familia viviendo en
su interior, también es la sede de las empresas Wenver Empresarial, Grios SA de
CV y Pioneros en la Consultoría SC.
La mujer que
vive ahí, pero que se negó a identificarse, prefirió no responder las preguntas
de los reporteros sobre las empresas registradas en su domicilio.
Pagoli, que está registrada ahí
mismo, es una de las tres empresas en las que César Álvarez Alegría, otro
colaborador de López Gachuz, ha participado como socio y/o apoderado legal.
En esa misma calle 2 de abril, pero
en el 1467, está registrado un domicilio que pertenece a la señora Virginia
Cano, una mujer que aparece como socia de al menos 12 empresas diferentes, pero
ese número no existe.
Entre las
personas que aceptaron hablar para este reportaje y que ahora comparten
dirección con empresas fantasma o que inclusive aparecen como accionistas de
empresas con ganancias millonarias revolotea una pregunta que se ha vuelto
colectiva: ¿En dónde terminaron todos
esos millones de pesos?
Las nueve
dependencias detrás de los nuevos desvíos.
La Secretaría de Finanzas de Veracruz
fue la dependencia que desvió el mayor monto de recursos, con mil 459 millones
180 mil pesos asignados a 27 empresas fantasma, de acuerdo con las respuestas a
alrededor de 300 solicitudes de acceso a la información que se enviaron por este
equipo de reporteros a cada una de las dependencias del Gobierno veracruzano.
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