Tres cuerpos sin vida fueron
localizados por brigadistas que participan en la búsqueda de las seis personas
desaparecidas tras el colapso de la presa de jale en la Mina Río Tinto,
informaron pobladores de la Cieneguita, municipio de Urique, Chihuahua.
Los tres cadáveres se encuentran en
un punto de muy difícil acceso, por eso están a la espera de una aeronave para
rescatarlos, de acuerdo a información brindada a SinEmbargo por un funcionario
de la localidad que pidió resguardar su identidad.
“Los cuerpos
están en el cauce del arroyo de desechos: No sé a cuántos kilómetros pero muy
abajo. Es muy difícil llegar a ellos porque hay mucho desecho”, explicó.
El poblador detalló que en el área
donde yacen los cadáveres se formó un depósito de agua debido a que ayer llovió
en la región. Además, las laderas de ese terreno no son accesibles.
“Ahí se hizo como una especie de
laguna pequeña. Los cuerpos, según el reporte, están flotando. Se está buscando
un helicóptero para poder descender con escaleras o arneses y rescatarlos”, abundó el entrevistado.
Por otra
parte, la lluvia registrada provocó que
un pequeño hilo de desechos llegara hasta el Río de Tubares, señaló la fuente,
pero personal de Gobierno del estado intervino de inmediato para evitar la
contaminación río.
El Gobierno de Chihuahua solo ha
confirmado, hasta el momento, una persona sin vida, “el cual no ha sido
identificado”,
declaró el coordinador Estatal de Protección Civil, Luis Cuauhtémoc Guerra
Chacón, según un boletín emitido por esa dependencia.
Las autoridades estatales continúan
con el análisis forense del cuerpo en la Fiscalía Zona Occidente, ubicada en
Ciudad Cuauhtémoc.
DEMANDAN
CASTIGO.
Organizaciones civiles de Chihuahua
lanzaron una exigencia al Estado mexicano para que se realice una auditoría
ambiental a la empresa minera, que se sancione a los responsables del siniestro
y que se remedie el daño ecológico lo antes posible.
“Los grandes grupos mineros despojan
de la tierra a sus propietarios y posesionarios (sobre todo indígenas y
ejidatarios), contaminan los mantos acuíferos, modifican agresivamente el
paisaje, producen montañas de residuos que contaminan la tierra y el aire con
el sistema de explotación a tajo abierto y la lixiviación por cianuración del
mineral”, señala un
comunicado emitido por la Red en Defensa de los Territorios Indígenas de la
Sierra Tarahumara (REDETI).
De acuerdo a datos proporcionados por
la organización civil, en el Estado de Chihuahua existen actualmente 4 mil 149
títulos que abarcan 3 millones 487 mil 514 hectáreas, 17 asignaciones mineras
con una superficie de 3 millones 162 mil 990 has. y 9 zonas de reservas con 11
mil 120 hectáreas. Los municipios con mayor número de concesiones trabajando
son: Ocampo yUrique con 7 y Guadalupe y Calvo con 5, mientras que Batopilas,
Chínipas, Maguarichi y Uruachi solo tienen una.
“En el Estado existen 64 compañías
con proyectos en exploración, 80 por ciento de ellas canadienses. Su producción
es millonaria (27 mil 270 millones de pesos fue el valor de la producción
minera en el 2014), por lo que hay grandes intereses por encima de vidas
humanas y la importancia ecológica de la Sierra Tarahumara” destaca la red civil.
Los colectivos de apoyo a pueblos y
comunidades indígenas de la Sierra Tarahumara demandaron a las autoridades que
se realice una auditoría ambiental a la empresa minera responsable, misma que
debe resarcir los daños que su actividad ha originado en la zona; se revisen
los estudios de impacto ambiental presentados por la misma y que ellos estén en
orden en cuanto a tiempo y forma de operación.
También demandan que el Gobierno
Federal, como el Gobierno del Estado de Chihuahua expulsen a las empresas
“ecocidas y homicidas”; que se les multe por violar la ley; que reparen los
daños y ofrezcan una disculpa pública, así como la destitución y sanciones a
los funcionarios federales y estatales responsables que no cumplieron con la
ley ni hicieron que se cumpliera.
“A simple vista, evidentemente, ahí
hay un descuido, una negligencia; pero ya será el dictamen técnico, las
autoridades correspondientes quienes lo determinen”, señaló ayer el Gobernador de
Chihuahua, Javier Corral Jurado, sobre el siniestro.
Cuestionado sobre el impacto
ambiental, el mandatario estatal descartó que existan daños considerables en
los ríos que cruzan en las cercanías de la mina: “Personalmente pude confirmar
hasta dónde llegaron los lodos: están a 10 kilómetros del Río Tumbares y está a
doce kilómetros del Río Ubique, entonces no tenemos problemas, o tenemos el
riesgo de una contaminación del río”, dijo.
Y agregó que giró instrucciones para
la construcción de un muro de contención para “que no corra ningún riesgo de
carácter ambiental”.
A su vez, la
Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que su personal ya se trasladó para hacer una inspección en
materia de residuos peligrosos por el derrame de jales mineros al interior de
la mina La Cieneguita.
Según la dependencia, personal de la
empresa Minera Río Tinto S.A. de C.V. manifestó que las sustancias derramadas
no son peligrosas, pero que se harán los análisis de laboratorio
correspondientes.

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