Un grupo de 12 legisladores federales
de Estados Unidos pidió al gobierno de Donald Trump suspender la asistencia
militar a México en la lucha contra el narcotráfico, bajo el argumento de que
contribuye a la violación sistemática de derechos humanos de la población.
“Les urgimos a realizar una
evaluación pública y completa de la ayuda de seguridad que brinda Estados
Unidos a México. Estamos preocupados de que fondos de Estados Unidos estén
abonando a los ciclos de violencia y permitiendo las violaciones de derechos
humanos por parte del ejército mexicano”, precisan los congresistas en una misiva enviada a los
secretarios de Defensa y de Estado, James Mattis y Mike Pompeo,
respectivamente.
La carta,
con fecha 18 de junio, destaca que el gobierno
mexicano ha desplegado a decenas de miles de soldados en la lucha contra el
narcotráfico, sin tomar en cuenta que los militares no están entrenados para
realizar actividades correspondientes a la policía civil.
Los
legisladores federales encabezados por Keith Ellison, demócrata por el estado
de Minnesota, dicen a Pompeo y Mattis que
“los estudios (sobre la lucha contra el narcotráfico) demuestran que el
despliegue de las fuerzas militares mexicanas para operaciones policiales ha
provocado un incremento en los homicidios”.
Y, tras exponer que en 2017 México registró el
nivel más alto de homicidios en su historia, subrayan: “El uso de las fuerzas
militares de México en la guerra contra las drogas también ha resultado un
aumento dramático en violaciones a los derechos humanos, incluyendo torturas,
desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales”.
También recuerdan a los dos
integrantes del gabinete de seguridad del gobierno de Trump que entre 2012 y
2016, menos del 4% de las investigaciones sobre abusos presuntamente cometidos
por soldados mexicanos han terminado en sentencias emitidas en cortes civiles.
“El presidente Enrique Peña Nieto
institucionalizó esta estrategia al firmar la Ley de Seguridad en diciembre de
2017”, recalca la
carta.
De igual
manera, los legisladores denuncian que,
bajo la ley signada por Peña Nieto, los soldados pueden intervenir en
investigaciones criminales domésticas y limitar el acceso a la información
sobre eventos que tuvieron lugar en operaciones militares y en los que se
cometieron abusos.
Entre los años 2008 y 2017, apuntan,
el Departamento de Estado entregó a México más de 465.9 millones de dólares
para financiar las actividades en la lucha contra las drogas de las fuerzas
armadas mexicanas. Y en ese mismo periodo de tiempo el Pentágono entregó al
gobierno mexicano más de 550 millones de dólares para el mismo rubro.
“Preocupa que estos fondos respalden
e induzcan a la militarización de la seguridad pública, conllevando a niveles
más elevados de violencia e impunidad… les urgimos suspender cualquier tipo de
financiamiento a las fuerzas armadas mexicanas involucradas en operaciones de
seguridad pública para enfocar nuestra asistencia en respaldar avances en la
aplicación de la ley, investigar y procesar violaciones de derechos humanos y
combatir la corrupción, particularmente en las rutas del tráfico de drogas”, remata la carta.
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