En los
últimos días circulan imágenes de la tarjeta de Ingreso Básico Universal (IBU)
con la imagen del candidato Ricardo Anaya, en la que promete la entrega de mil
500 pesos mensuales a todos los mexicanos, como parte del programa propuesto de
Ingreso Básico Universal, “por el sólo hecho de ser mexicano”.
La imagen es
real. La promesa, en efecto, viene del comité de campaña de Anaya. Verificado
2018 marcó al número impreso en la propaganda de la tarjeta y corroboró que se
trata de la casa de campaña del candidato. Sobre la imagen que circula en
redes, el operador de la llamada mencionó que se trata sólo de un prototipo. Para los interesados en obtener la tarjeta,
el operador realiza un pre-registro y solicita sus datos sin proporcionar
previamente un aviso de privacidad.
Cecilia
Soto, miembro de la campaña de Ricardo Anaya y actual diputada por el Partido
de la Revolución Democrática (PRD) confirmó la existencia de las tarjetas. “Es
una representación gráfica del #IngresoBásicoUniversal que se implementará en
el país en forma gradual. Se entregará a todos los ciudadanos mayores de 18,
sin criterio de selectividad. Iniciaremos por los municipios más pobres”,
escribió en su cuenta.
Miguel Ángel
Toscano, ex comisionado Nacional de la Comisión Federal de Protección a Riesgo
Sanitario (Cofepris), durante la administración de Felipe Calderón y exdiputado
por el PAN entre 2003-2006, fue el primero en publicar en Twitter esta imagen y
aseguró que realizó la fotografía directamente de la publicidad que un tercero
consiguió en la imprenta.
La campaña de la coalición Por México
al Frente no es la única en ofrecer este tipo de apoyos. Ricardo Anaya promete
entregar ese dinero si los mexicanos lo eligen presidente. Ofrecer dinero o
beneficios a cambio del voto puede considerarse “clientelismo”. Los equipos de
campaña argumentan que las tarjetas son una propuesta de programa social, pero para
algunos especialistas, lo que ocurre, en realidad, es una práctica clientelar.
José Antonio
Meade, abanderado de la coalición Todos por México, comenzó, desde su arranque
de campaña el primero de abril, la entrega de un certificado a todos los
ciudadanos que respondan la Encuesta sobre Necesidades del programa propuesto
por el candidato, Avanzar Contigo, el cual incluye una tarjeta con un código de
barras, el nombre del programa y la firma de Meade, con la leyenda: “Te invito
a que participes en la encuesta Avanzar Contigo para identificar tus
necesidades personales y, al llegar a la Presidencia de México, ofrecerte
apoyos concretos y a tu medida, para que puedas lograr lo que tú te propones”.
La
repartición de este certificado fue anunciada en un spot de campaña del
candidato y se realizará por todo el país, según informó el grupo de trabajo
del candidato.
Para responder la encuesta, los
ciudadanos deben proporcionar nombre, fecha de nacimiento, correo electrónico,
número telefónico, dirección, así como identificar —entre opciones ya
establecidas— sus tres necesidades más urgentes y las más urgentes para el país.
A nivel
local, Alejandra Barrales, candidata de Por México al Frente (PRD, PAN y MC) a
Gobierno de la Ciudad de México, prometió que en caso de ganar, pondría en
marcha el programa Pa’ las Jefas, a través del cual se entregarán dos mil 500
pesos mensuales a las mujeres capitalinas, y el programa Ciudad Pa’
Estudiantes, que permitirá acceso gratuito al transporte público a estudiantes
de bachillerato y universidad.
A inicios de
mayo, Barrales informó que iniciaría con el reparto de 100 mil tarjetas desactivadas
con folio, esto a través de brigadas de la coalición Por México al Frente,
recorridos en las calles y módulos en los que realizarán censos a los posibles
beneficiarios. De acuerdo con
información de Reforma, para obtener el plástico sin crédito es necesario
entregar copias de la credencial electoral, proporcionar datos personales y
llenar un formulario para obtener el plástico sin crédito.
¿Es o no es
clientelismo?
Las tarjetas
de promesa se utilizaron en las elecciones para las gubernaturas del Estado de
México y Coahuila, en 2016. En las primeras, el candidato por el Partido
Revolucionario Institucional (PRI), Alfredo del Mazo, repartió las tarjetas
Salario Rosa, con las que prometía entregar, de ser electo, un apoyo bimestral
de dos mil 400 pesos a mujeres dedicadas al trabajo del hogar en situación de
pobreza.
Mientras que
en Coahuila, Miguel Ángel Riquelme, también candidato del PRI, repartió tres
tipos de tarjetas para mujeres, ciudadanos y estudiantes. Hoy ambos son
gobernadores de sus entidades.
A partir de
la distribución de tarjetas en Coahuila y en el Estado de México, el Instituto
Nacional Electoral (INE) modificó el artículo 43 del Reglamento de
Fiscalización para que durante los procesos electorales, los partidos políticos
o candidatos estén impedidos de entregar directa o indirectamente “cualquier
tarjeta, volante, díptico, tríptico, plástico o cualquier otro documento o
material en el que se oferte o entregue algún beneficio directo, indirecto,
mediato o inmediato”. Sin embargo, el Tribunal Electoral lo echó para atrás.
El TEPJF estableció en la sentencia
que “la prohibición de repartir propaganda en forma de tarjetas no resulta
ilegal, pues se trata de propaganda que presenta un programa que será
instrumentado como política pública”, después que los partidos Verde Ecologista
de México (PVEM) y Revolucionario Institucional (PRI) se inconformaron ante la
medida por considerar que el INE se había extralimitado en sus funciones.
Javier
Martín Reyes, investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas
(CIDE) dijo a Verificado 2018 que, desde
el punto de vista jurídico, las tarjetas de promesa ya no representan una
medida clientelar, ya que el Tribunal Electoral del Poder de Justicia de la
Federación (TEPJF) determinó que consisten en promesas de campaña y no en la
entrega de un beneficio mediato. Sin embargo, desde un perspectiva sociológica y politológica —aclara el experto— sí
puede considerarse una medida clientelar, ya que implica una asimetría de poder
en la que el candidato que eventualmente podría convertirse en un político con
acceso a recursos públicos distribuye de manera selectiva beneficios a grupos
vulnerables a cambio de apoyo político.
Joy
Langston, investigadora del CIDE consideró
que en definitiva constituye una medida clientelar, ya que, independientemente
de que las tarjetas no cuentan aún con recursos, los candidatos intercambian
bienes públicos —dinero que reciben del INE y hacer campaña— para obtener el
voto ciudadano.
Arturo
Espinosa, director de la consultora Strategia Electoral, sostuvo que el criterio que importa es el de los magistrados del
Tribunal, quienes emitirán una resolución en caso de presentarse una denuncia
en un proceso sancionador por el uso de las tarjetas.
La repartición de tarjetas no es
única de las campañas electorales, algunos gobiernos estatales aprovechan la
coyuntura electoral para lanzar programas de repartición de recursos a través
de tarjetas. Campeche, Coahuila, Estado de México y Oaxaca. Además de Chiapas y
Veracruz que, además de elegir, presidente, también elegirán gobernador.
Campeche Salario Rosa Alejandro
Moreno Cárdenas, gobernador de Campeche, anunció en marzo la llegada del
Salario Rosa en dicha entidad, que en su primera etapa beneficiará a cuatro mil
mujeres con una aportación mensual de mil 500 pesos. En Campeche no hay
elección para gobernador, se eligen senadores, diputados federales, diputados
locales, ayuntamientos y juntas municipales en estas elecciones.
Salario Rosa Manuel Velasco, gobernador de Chiapas, ha
entregado tarjetas de Salario Rosa en pleno proceso electoral; Roberto Albores,
candidato del PRI a gobernador en Chiapas, dijo que ratificará lo impulsado por
Velasco en caso de resultar ganador en la elección. El representante de Morena
ante el INE, Horacio Duarte, denunció que el propósito de la entrega de las
tarjetas es beneficiar al candidato presidencial del PRI, José Antonio Meade.
En Chiapas se votará para elegir gobernador, senadores y diputados federales,
diputados locales y regidores.
Fuerza Rosa El priista Miguel Ángel Riquelme, gobernador de
Coahuila, entregó las primeras tarjetas Fuerza Rosa. Antes de la elección no
contarán con apoyos económicos, solo descuentos y preferencias en programas de
la administración estatal. En Coahuila se votará para elegir senadores,
diputados federales, ayuntamientos, síndicos y regidores.
Estado de
México Salario Rosa Alfredo del Mazo, gobernador priista del Estado
de México, repartió cuando era candidato las tarjetas Salario Rosa con la que
prometía entregar, de ser electo, un apoyo bimestral de dos mil 400 pesos a
amas de casa en situación de pobreza. El programa actualmente se encuentra en
operación. En la entidad no hay elección para gobernador, pero sí se eligen
senadores, diputados federales, diputados locales, ayuntamientos y cargos
locales.
Salario de
Mujer El priista Alejandro Murat,
gobernador de Oaxaca, anunció en marzo la implementación del programa Salario
de Mujer, con el que se podrán beneficiar hasta 12 mil 500 mujeres con un apoyo
de mil pesos bimestrales. En Oaxaca no hay elección para gobernador, se eligen
senadores, diputados federales, diputados locales, ayuntamientos y concejales
en este proceso electoral.
Veracruz
Comienza Contigo Miguel Ángel Yunes,
gobernador de Veracruz, entregó tarjetas Mi Chedraui en pleno proceso electoral
a través de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol). El actual gobernador
es padre de Miguel Ángel Yunes Márquez, candidato a gobernador de la coalición
“Por Veracruz al Frente”; fue denunciado por Morena ante la FEPADE por
supuestamente beneficiar la campaña de su hijo mediante la entrega de tarjetas
de descuento en la entidad.
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