Jenaro
Villamil.
Las campañas
que culminaron con los comicios del domingo 1, que cambiaron el mapa político
del país, estuvieron marcadas por hechos violentos e irregularidades. Sin embargo, las elecciones
correspondientes a la gubernatura de Puebla fueron las únicas impugnadas
legalmente, dada la diferencia menor a 5% de los votos entre Martha Erika
Alonso y Miguel Barbosa, así como los múltiples indicios de que pueden
configurarse delitos electorales y causales de nulidad de la elección.
En el
proceso electoral más violento del país, con 31 homicidios y 113 agresiones
contra servidores públicos y candidatos entre el 8 de septiembre y la jornada
del domingo 1, únicamente los comicios
estatales en Puebla podrían ser anulados por el Tribunal Electoral del Poder
Judicial de la Federación (TEPJF).
Esta posibilidad se basa en tres
razones: el rebase de topes de gastos de campaña de la aspirante de Por Puebla
al Frente, Martha Erika Alonso Hidalgo; por inequidad en la cobertura de los
medios de comunicación, y por una larga lista de irregularidades y agresiones
antes y durante la votación, que incluyen homicidios, robo de urnas, al menos
10 balaceras en las casillas, compra de sufragios y golpes a funcionarios de
casillas de la coalición Juntos Haremos Historia.
En el
recurso de inconformidad presentado por el candidato de esta última coalición,
Miguel Barbosa Huerta, ante los magistrados del tribunal electoral de Puebla, uno de los principales elementos para
solicitar la anulación electoral de los comicios a gobernador es la existencia
“de un laboratorio de la coalición Por Puebla al Frente para manipular y
falsificar material electoral”.
En el alegato de 169 cuartillas, cuya
copia obtuvo Proceso, se presenta como prueba el acta notarial número 53,069 de
la denuncia interpuesta ante la Fiscalía Especializada para la Atención de
Delitos Electorales (FEPADE) sobre los hechos ocurridos el 3 de julio en el
hotel MM de Puebla, en donde se descubrió el presunto “laboratorio que operaba
desde antes del día de la jornada electoral”.
La
impugnación ante el tribunal electoral relata: “En el lugar se encontraron sábanas con resultados marcados. De lo
narrado en los videos se asegura que esas actas llegaron al Instituto Electoral
del Estado para ser contabilizadas. En el interior del hotel se encontraban
cerca de 50 personas llenando actas.
“Asimismo, en el lugar se encontró
papelería electoral, como actas, boletas, listas de secciones y computadoras
con registros de contabilización de votos. Por ello, ciudadanos y ciudadanas
reunidos afuera del hotel solicitaron la presencia de la FEPADE; en el lugar ya
se encontraba personal de la Fiscalía Estatal, Policía Estatal y Policía
Municipal.”
Se agregan como pruebas documentales
18 videos que muestran “los hechos del laboratorio de manipulación de los
resultados electorales de la jornada electoral con relación a la elección de
gobernador”.
El alegato
de Barbosa incluye también una copia del
comunicado del presidente municipal de Cuetzalan del Progreso, Óscar Paula
Chávez, en el que admite haber otorgado apoyo al Partido Acción Nacional para
el traslado de documentación.
Los abogados
del aspirante a gobernador de Morena le
solicitan al tribunal electoral que el alcalde Paula Chávez “informe a esa
autoridad jurisdiccional cuál es la disposición legal a la que hace referencia
en el escrito que se exhibe como prueba, los recursos materiales y humanos que
empleó en el apoyo que se refiere”.
La lista de más de 20 actos de
violencia documentados en la impugnación de Barbosa Huerta incluye varias notas
periodísticas, videos y de portales informativos donde se denunciaron descargas
de despensas en la colonia el Refugio, homicidios, robo de urnas y 10 balaceras
en la jornada electoral, las agresiones en la Junta Auxiliar de Acolihuia,
Chignahuapan, en la Sierra Norte de Puebla y en San Andrés Cholula, así como la
volcadura de una camioneta del Ministerio Público estatal con boletas.
Entre los lugares donde se
registraron al menos 10 balaceras y el robo de urnas –mismos que se
transmitieron en vivo en las redes sociales, especialmente en Facebook– está
un colegio particular en San Sebastián Aparicio, de donde se sustrajeron nueve.
Sucedió lo mismo en la casa de campaña de Guillermo Aréchiga, candidato de
Juntos Haremos Historia, en otra casilla de Loma Bella, en Bosque de San
Sebastián y en la colonia Amor.
Múltiples
anomalías.
La primera parte de la impugnación
relata las irregularidades en el conteo distrital, que violan el “principio de
certeza”, considerado como “el eje rector de los procesos electorales, cuyo
cumplimiento es imprescindible para que una elección se considere producto del
ejercicio popular de la soberanía”.
En la sesión del cómputo distrital
“se observó un comportamiento atípico en los votos que originalmente se habían
asignado en las actas de escrutinio y cómputo y los que se obtuvieron como
resultado de las diligencias de recuento en casillas específicas, pues, conforme
a las cantidades que se asentaron originalmente, y que fueron capturadas en el
Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), se observó una
variación sustancial de votos, después de haber realizado un nuevo escrutinio y
cómputo en casillas”.
Esta “variación sustancial” fue
resultado de la apertura de casillas específicas y representa “un hecho atípico
que rompió con la certeza del contenido del resto de actas”.
El número de votos nulos que
arrojaron los cómputos distritales fueron superiores a la diferencia que existe
entre la candidata Martha Erika Alonso Hidalgo, del PAN-PRD-MC, y Miguel
Barbosa, de Morena-PT-PES. La esposa del exgobernador Rafael Moreno Valle
registró una ventaja de 120 mil 641 votos frente a Barbosa (4.1 puntos de diferencia)
para sumar un total de 1 millón 152 mil 978 sufragios frente a 1 millón 30 mil
924 sufragios del morenista. Sin embargo, los votos nulos ascendieron a 128 mil
535.
“Es decir, que el número de votos nulos es mayor a la
diferencia entre los que ocupan primero y segundo lugares. Por consiguiente,
existen motivos suficientes para realizar un nuevo cómputo de la elección a
gobernador”, afirma la impugnación de Barbosa.
El otro
alegato es el presunto rebase de topes
de gastos de campaña, que se convierte en una de las causales de nulidad de la
elección, ya que el artículo 41 constitucional establece esta posibilidad si la
diferencia entre el primero y segundo lugar es menor a 5% y si se exceden los
gastos en 5% del tope autorizado, además de si se recibieron o usaron recursos
de procedencia ilícita o públicos en las campañas.
Hasta el
martes 17 de junio, el equipo de campaña
de Martha Erika Alonso reportó un gasto de sólo 18 millones 43 mil pesos, “lo
que hace presumir y genera el indicio de que, al día de la presentación de esta
queja, la candidata denunciada había rebasado el tope de gastos de campaña
aprobado por el Instituto Electoral Estatal”.
El equipo
jurídico de Barbosa, encabezado por el extitular de la FEPADE, Santiago Nieto, argumenta que en la campaña de Alonso
existen “grandes cantidades de recursos no reportados”, que ascienden a más de
54 millones de pesos, “sin contabilizar los gastos de campaña anticipada
realizados de manera conjunta con el candidato a presidente de la República
Ricardo Anaya los días del 6 al 8 de abril de 2018, así como la adquisición de
tiempo en radio y televisión, administrada por el INE”.
La cifra de 54.3 millones de pesos
gastados por Alonso derivó de recopilar “evidencia audiovisual”, donde se
estima que el costo de 140 eventos realizados por la candidata de Por Puebla al
Frente, así como lo invertido en la plataforma de Facebook, suponen un total
equivalente a esa cantidad.
“Es evidente que el tope de gastos de
campaña asignado a la candidata y a la coalición supera por una cantidad
exorbitante de dinero lo que fue reportado por ella”; es decir, sólo 18
millones de pesos.
En el caso
de los medios de comunicación, también
se alega que existió un “uso indebido de la pauta de radio y televisión” porque
la esposa de Moreno Valle fue favorecida con la mayoría de los spots, cuando
éstos debían destinarse a 26 elecciones a diputados locales y todos los
municipios del estado.
Además, “es un hecho evidente, y acreditado con el
monitoreo oficial de medios de comunicación elaborado por el Instituto
Electoral del Estado de Puebla, que los medios difundieron de manera excesiva y
sesgada información y notas a favor de la coalición Por Puebla al Frente” y en
contra de Barbosa.
La
información oficial del Instituto Electoral del Estado de Puebla es bastante
pobre en materia de monitoreo. Su último “informe parcial” –que abarcó del 31
de mayo al 3 de junio– sólo refirió de manera escueta que se registraron 6 mil
127 menciones a los candidatos de las coaliciones en 101 medios estatales
monitoreados, pero no señala ningún porcentaje de cobertura para los candidatos
a gobernador.
Demanda ante
la PGR.
De forma simultánea al recurso de
inconformidad para pedir la anulación de las elecciones a gobernador, el
dirigente local de Morena, Gabriel Biestro Medinilla, presentó una denuncia de
hechos por la sustracción de las boletas y las urnas que se encontraron en el
hotel de Puebla, pero también en la camioneta con placas P12-AJX, que presumiblemente
fueron sustraídas de una o más casillas.
Las características de la camioneta
corresponden a las que en algún momento fueron utilizadas por la Fiscalía
General del Estado, “con la finalidad de que dichas urnas, así como las boletas
que se encontraban en su interior, sufrieran una afectación en cuanto al cauce
legal para el que fueron diseñadas”.
La denuncia acusa a dos personas que
presumiblemente actuaron para “interferir en las votaciones, además de
obstaculizar el ejercicio de las tareas de los funcionarios electorales, puesto
que se llevaron consigo las urnas que eran utilizadas para recibir los votos de
los ciudadanos poblanos”.
Biestro
Medinilla solicitó a través de esta
denuncia, presentada el lunes 2, que se abra una investigación por violaciones
a la Ley General en Materia de Delitos Electorales.
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