El titular
de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), José Antonio González Anaya, aseguró que el gobierno de Andrés Manuel
López Obrador (AMLO) no heredará crisis de fin de sexenio ni de deuda.
En
entrevista el encargado de la política fiscal del país señaló que, contrario a eso, la administración de Enrique Peña Nieto
dejará una economía en crecimiento, finanzas públicas sanas y una deuda pública
manejable, con una trayectoria descendiente respecto al tamaño de la economía.
El
funcionario federal presumió: “Hoy
anticipamos cerrar el año con una deuda de cerca de 45% del PIB. Lo que se ha
comentado es que arrancó el sexenio con un poco más de 37% del PIB, entonces sí
se ha incrementado la deuda, pero tenemos que verla con más cuidado”.
Agregó: “Si cierra en ese nivel será un aumento de
ocho puntos en el sexenio, de los cuales 4.5 puntos se deben al efecto del tipo
de cambio; 1.5 a que se transparentó la deuda de pensiones de CFE (Comisión
Federal de Electricidad) y Pemex (Petróleos Mexicanos), pero no fue un aumento,
y dos puntos del PIB por inversión, que es lo que marca la ley, el déficit
financiero, el déficit del gobierno, a incrementos que se tienen que hacer sólo
para inversión”.
Justificó que en 1982 la deuda era de
65% como porcentaje del PIB y en 1987 llegó a estar hasta cerca de 90%.
“La mayor parte era extranjera y la
madurez de la deuda era bien corta”, explicó.
González
Anaya consideró que lo importante es que la trayectoria como porcentaje del PIB
va descendiendo gracias al proceso de consolidación fiscal, y por eso “las
calificadoras no están nerviosas hoy”.
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