Representantes
de Estados Unidos y China, el primer y segundo socio comercial de México, han
iniciado un acercamiento cordial con el
próximo Gobierno federal encabezado por Andrés Manuel López Obrador, quien
también se escribió con el Presidente Donald Trump estos días. Sin embargo, los
enfrentamientos que ambas potencias económicas han tenido estos meses brindan a
nuestra nación tanto la oportunidad de equilibrar los intercambios comerciales
–ahora a favor del mercado chino– como el riesgo de tensiones, por lo que hay
que “tener reservas” con el mandatario republicano, expusieron especialistas en
el tema.
Esta semana,
en que se cumplió un mes de la victoria electoral, el virtual ganador de las
elecciones para la Presidencia de México se reunió con el Embajador de China en
México, Qiu Xiaoqi, en las oficinas de transición.
“El objetivo
prioritario es reducir el desbalance que en estos momentos nos es desfavorable,
es decir, la diferencia entre lo que exportamos e importamos de China rebasa el
8 a 1. Nosotros estamos importando muchísimos aparatos de telefonía,
computadoras, circuitos integrados y estamos exportando principalmente
productos de la industria automotriz”, declaró el virtual Canciller, Marcelo
Ebrard Casaubón.
Mientras
México le ha comprado este año a China 24 mil 677 millones de dólares, el
dragón rojo le ha comprado al país 2 mil 222 millones de dólares, aunque las
cifras son mayores a todo el acumulado de 2017, de acuerdo con datos de la Secretaría
de Economía.
Respecto a
México, Canadá y Estados Unidos, ahora en el proceso de la renegociación del
Tratado de Libre Comercio (TLCAN), actualmente una relación “eclipsa” a la
otra, pero “China es un competidor de los tres países, y por lo tanto podría
fortalecer en algún momento esta agenda trilateral de América del Norte”,
aseguró el internacionalista Jesús Gallegos Olvera, catedrático el Centro de
Estudios Superiores Navales (CESNAV).
México le ha comprado 71 mil 498
millones de dólares a América del Norte durante este año, y le ha vendido 115
mil 889 millones de dólares, sobre todo a Estados Unidos.
“Tanto China como Estados Unidos son
dos países estratégicos en la economía mundial que a cada uno habrá que
ofrecerle condiciones para mejorar las inversiones, las relaciones económicas
y, por su puesto, acompañarlo de la confianza política”, dijo Gallegos.
Las oportunidades, expuso el también
académico de la UNAM, están en función de una “complementariedad” que permita
mejorar la competitividad de México, Canadá, Estados Unidos y China,
considerando sus propias dinámicas, ya que, expuso, China por su lado tiene a
Europa y Asia, y en el caso de Estados Unidos y Canadá tienen estrechas
relaciones con Brasil, Chile y Perú.
“Para México y la próxima
administración que comenzará en diciembre la oportunidad es madurar y dar
continuidad a estas cadenas de producción y relaciones históricas que se tienen
en la región, y evitar la dependencia económica con Estados Unidos y los
déficits amplios con el mercado chino”, aseguró Gallegos Olvera.
El investigador
del Centro México-China de la UNAM, Enrique Dussel Peters, expuso que desde una perspectiva mexicana China es un tema de corte
transversal: no solo de turismo o economía, sino de cultura, infraestructura,
de ciencia y tecnología, academia, educación y otros. Pero, para aprovechar al
segundo socio comercial de México desde 2003, debe aplicarse una estrategia
integral para determinar prioridad de proyectos y detrás de ellos dedicar
grupos de trabajo con monitoreo, seguimiento y evaluación.
“Ante las diferencias que han surgido
en los últimos meses y que continuarán entre Estados Unidos y China, México
puede tener ahí un papel muy relevante tanto para Estados Unidos como para
China en términos cualitativos, de mejorar la relación entre estos dos gigantes
y también en términos muy concretos de inversiones, comercio y la relación
triangular que ya existe desde hace mucho tiempo, siempre y cuando haya una
estrategia explícita que hoy no existe en México”, expuso el economista.
Sin embargo, el internacionalista y
el especialista en la relación trilateral coincidieron que en medio de los
inicios de guerra comercial que atraviesan Estados Unidos y China, la próxima
administración enfrentará dificultades.
Este
viernes, el Ministerio de Finanzas de China
acusó al Gobierno del Presidente de Donald Trump de dañar a la economía global
con su propuesta de imponer 25 por ciento de aranceles en productos chinos por
un valor de 200 mil millones de dólares, por lo que publicó una lista de bienes
por valor de 60 mil millones de dólares que incluyen café, miel y productos
químicos industriales, como represalia si Washington cumple su amenaza.
“México encuentra una dificultad
importante en su diversificación económica y comercial porque se pone en medio
de la disputa entre ambas potencias económicas en el marco de este reacomodo
geopolítico y equilibrio de poder que tienen estos dos países en lo que va de
la segunda década del siglo XXI”, reconoció Jesús Gallegos Olvera del CESNAV.
Además, China se mantiene todavía
vinculado a su aspecto regional con Rusia, Japón, Vietnam y Hong Kong,
“economías más cercanas en donde tiene problemas importantes por aguas
internacionales y límites”. Ante ello, advirtió Gallegos, ahí hay otro riesgo
considerando que actualmente México ya tiene una relación deficitaria con el
dragón rojo.
Respecto a las inversiones chinas en
México, aunque en la administración que está concluyendo han intentado mantener
la presencia, “no hay que olvidar que pasaron por un mal momento por el tren de
alta velocidad que iba a correr de México a Querétaro que venía con capital
chino, pero no se celebró”. El proyecto millonario se canceló en medio del
escándalo por la casa blanca de la familia presidencial que involucraba a Grupo
Teya, una de las empresas que participaron en la licitación, propiedad de Juan
Armando Hinojosa.
Con Estados
Unidos, advirtió el internacionalista por la UNAM, aunque hasta ahora se ha visto al Presidente Donald Trump cordial con
Andrés Manuel López Obrador, la actitud se puede contrastar con lo que declaró
sobre los mexicanos “asesinos” y violadores”.
“Habría que tener reservas hacia esta
aparente luna de miel”, aseguró. Este jueves, el republicano dijo que cuando
calificó así a los mexicanos fue “poca cosa con respecto a la realidad”.
El
investigador Enrique Dussel determinó
que “tensiones e incomprensiones con traducciones puede haber muchas”, si no se
encara la relación con China en forma explícita.
“Problemas pueden surgir muchos, por
ejemplo, con las aeronaves. Hay dos empresas chinas y Aeroméxico que vuelan
México-china; pueden surgir problemas en turismo o proyectos de
infraestructura. El tema es reforzar las instituciones que ya existen como la
Comisión Binacional México-China, y el Grupo de Alto Nivel”, aseguró.
INTERCAMBIO
DESFAVORABLE CON CHINA.
Debido a que la economía mexicana es
principalmente manufacturera, el intercambio comercial entre México y el
gigante asiático China es asimétrico. (datos Economía), situación que el equipo
de Andrés Manuel López Obrador busca revertir.
No obstante,
el internacionalista Jesús Gallegos alertó
que el roce más inmediato que puede vislumbrarse “es un viraje hacia un
nacionalismo” que lleve a medidas proteccionistas y condiciones para cooperar
en lo internacional, en función de los principios y defensa del interés
nacional manifestado por López Obrador.
“Hay que tener cuidado con ese
nacionalismo. Otra son las expectativas que se tienen con el próximo gobierno y
que terminen por ser incumplidas dadas las condiciones estructurales y la
oposición política y social”, expuso el académico.
“Ellos [China] lo que quieren es
aumentar el comercio con México y eventualmente participar en proyectos de
infraestructura. Ya tienen inversiones en México, pero no son al 100 por ciento
el potencial que podrían tener”, declaró Marcelo Ebrard luego de exponer el
intercambio comercial “desfavorable” con China.
Hay más de mil empresas chinas en
México de los sectores de telecomunicaciones, electrónica, infraestructura,
petróleo y automotriz, entre ellas Hawai. Pero solo han llegado a los 800
millones de dólares en los últimos 18 años en comparación con Japón, país
asiático que empezó a invertir hace 50 años en México, de acuerdo con datos de
la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Ebrard consideró que “hay buena disposición” para
equilibrar la balanza comercial con la segunda potencia mundial porque fueron
invitados a una exposición en Shangai muy grande a nivel global para el mercado
interno chino, donde habrá 10 países ofreciendo sus productos y servicios. El
futuro Canciller expuso que México tiene posibilidades en la industria
automotriz, aeroespacial o turismo.
Asimismo, el equipo de transición participará en el
Grupo de Alto nivel México-China que se formó hace algunos años, que tiene como
objetivo definir proyectos comunes entre ambos países para el futuro de
inversión, comercio y desarrollo. Estarán particularmente, además de próxima
Secretaria de Economía, Graciela Márquez, el Canciller Marcelo Ebrard, el
Secretarios de Hacienda, Carlos Urzúa, así como el de Comunicaciones y
Transportes, Javier Jiménez Espriú.
El
investigador del Centro México-China de la UNAM, Enrique Dussel Peters, celebró esta propuesta ya que hasta ahora
ese grupo se ha limitado al ámbito económico a pesar de que China hay que
abordarse de manera transversal.
Anteriormente
López Obrador estrechó las manos con la Secretaria de Relaciones Exteriores de
Canadá, Chrystia Freeland, así como con su equipo integrado por William Francis
Morneau, Secretario de Finanzas; Minister Carr, Secretario de Diversificación
de Comercio Internacional; Pierre Alarie, Embajador de Canadá en México; Brian
Clow, director de relaciones Canadá-EU; John Hannaford, Consejero de Política
Exterior y Defensa; y David Morrison, Subsecretario de Relaciones Exteriores.
López Obrador le dijo a la delegación
canadiense que, además de continuar con la relación trilateral para el TLCAN,
esperará tener en los próximos seis años un aumento significativo de la
inversión y una participación mayor de Canadá en el desarrollo económico de
México, por ejemplo, con el tren planeado para la zona maya o del Istmo de Tehuantepec
que servirá para conectar Asia con la Costa Oeste de Estados Unidos.
Días antes,
el equipo de transición también recibió en la colonia Roma a la delegación
estadounidense, con quien trató la renegociación del Tratado de Libre Comercio
y migración y seguridad fronteriza. Estuvo compuesta por el Secretario de
Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo; el asesor de la Casa Blanca, Jared
Kushner; el Secretario del Tesoro, Steven Mnuchin; el Secretario de Homeland
Security, Kirstjen Nielsen; el encargado de la Embajada, William Duncan; el
coordinador de Asesores, Avi Berkowitz; y el Embajador consejero, Mike
Mckinley.

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