Georgina
Morett.
La
designación del senador Manuel Bartlett como futuro director de la Comisión
Federal de Electricidad, provocó fuertes reacciones tanto en redes sociales
como en medios de comunicación, y en el equipo del candidato ganador sólo se
escuchó la crítica de quien fuera su vocera: Tatiana Clouthier.
Pero lo que
sorprende es que otros se hayan quedado callados, como el expanista Germán
Martínez Cázares, quien en la sesión del Instituto Federal Electoral del 31 de mayo
de 2006 hizo fuertes acusaciones contra el poblano.
El
representante del PRD ante el IFE, en aquel tiempo era Horacio Duarte, acusó al
PAN de incongruente por aceptar una declaración del expresidente de España,
José María Aznar, en el sentido de que si fuera mexicano votaría por el
entonces candidato a la presidencia, Felipe Calderón.
Germán
Martínez, futuro director del IMSS, respondió que los perredistas eran los
incongruentes “por aceptar el apoyo de Manuel Bartlett, quien es artífice del
fraude de 1988 y es presunto asesino del periodista Manuel Buendía”.
Esto provocó
que en agosto de 2006 Manuel Bartlett demandara a Martínez por el daño
ocasionado a su patrimonio moral, al haberlo responsabilizado del fraude
electoral y por señalar su presunta participación en el homicidio del
periodista.
Germán
Martínez recurrió al amparo y por unanimidad los cinco ministros de la Primera
Sala argumentaron a favor del panista, entre ellos se encontraba, ni más ni
menos, que la próxima secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.
Sánchez
Cordero y los ministros no votaron a favor de otorgar el amparo porque
estuvieran de acuerdo con las declaraciones de quien fue presidente del PAN,
Germán Martínez, sino porque afirmaron que sus dichos “no fueron imputaciones
directas, sino que atribuye una autoría sin ser calificada como responsable o
con carácter de intencionalidad respecto de un hecho que históricamente fue
conocido por la sociedad mexicana, como lo fueron las elecciones de 1988 y su
supuesta autoría del delito”.
Y quizá
podamos decir que obviamente Martínez Cázares decidió no criticar la
designación de Manuel Bartlett porque 12 años son tiempo suficiente para
cambiar de idea; sin embargo, en julio de 2017 reiteró sus acusaciones en el
noticiero Enfoque.
Aseguró que
sostenía que Manuel Bartlett era el artífice del fraude electoral de 1988 y que
mantenía su dicho porque le ganó “rotundamente” el juicio del 21 de noviembre
de 2012.
Quien fuera
vocero en la campaña del futuro presidente Andrés Manuel López Obrador, señaló
que “la Corte resolvió el amparo 284/2011 donde le gané... ahí están todavía
los ministros, los pongo como testigos, le gané de todas a todas por
unanimidad, no hubo un solo ministro que me contradijera o que dijera que no
tenga derecho a decirle el artífice, el autor del fraude electoral.
“Lo
condenaron a pagar los gastos de los abogados y se los perdoné y ni siquiera me
agradeció. Manuel Bartlett se quiere limpiar su cara y su imagen de artífice
del fraude electoral y conmigo no queda limpia su cara, él fue el autor,
conmigo se topó con pared”.
Sería bueno
saber qué opina quien fuera el vocero de la campaña presidencial ahora que se
designó a Manuel Bartlett, ya que su silencio puede provocar cualquier tipo de
elucubraciones.
Corrección
Ayer afirmé
que Vanessa Rubio y Aristóteles Sandoval eran egresados del ITAM, una disculpa
ya que la futura senadora es egresada de la UNAM y el exdirector del SAT del
Instituto Politécnico Nacional.
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