jenaro
villamil.
En noviembre de 2013, meses antes de
que el gobierno de Enrique Peña Nieto diera a conocer que el proyecto del Nuevo
Aeropuerto Internacional de México (NAIM) se construiría en la zona del ex lago
de Texcoco, la Organización de Aeronáutica Civil Internacional (OACI) envió una
larga opinión técnica a favor de la base aérea de Santa Lucía como una
“poderosa opción” para ser una terminal sustituta del actual Aeropuerto
Internacional de la Ciudad de México (AICM).
Párrafos sustanciales de este
documento, desconocido hasta ahora, fueron dados a conocer por el futuro
titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), el ingeniero
Javier Jiménez Espriú, quien indicó que este mismo estudio fue solicitado en
septiembre de 2018, después del proceso electoral.
“La Base Aérea de Santa Lucía se
encuentra a 36 kilómetros aproximados del AICM, distancia que se reduciría si
lo que medimos es la separación de espacios aéreos. Es una zona despejada con
buena climatología local, con características mecánicas del terreno que no
parecen tener especiales notaciones críticas y dispone de espacios para crecer,
en principio de manera moderada”, opinó la OACI.
“Las trayectorias principales de
operación son compatibles entre ambos aeropuertos, aunque lo serían menos con
un hipotético aeropuerto en Texcoco”, indicó la agencia de Naciones Unidas en relación con la otra
opción analizada en el extenso documento de 160 cuartillas, que a partir de hoy
fue subido al micrositio del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
En rueda de
prensa, Jiménez Espriú subrayó que ante
este documento “la opción de Santa Lucía y el Aeropuerto Internacional Benito
Juárez es viable, es factible”.
Al mismo
tiempo informó que el actual NAIM tiene
un retraso en su construcción. Si bien va la edificación del aeropuerto en
Texcoco, la primera fase estaría lista “hasta finales de 2024”, es decir, “durante todo un sexenio tenemos que
atender la saturación” del actual AICM, apuntó.
“Cirugía
mayor” al Aeropuerto Benito Juárez.
Frente a esta “circunstancia
superviniente”, Jiménez
Espriú afirmó que en el próximo gobierno
se hará una “cirugía mayor” al actual AICM, donde será necesaria una inversión
de entre 3 mil a 5 mil millones de pesos para frenar el hundimiento, remodelar
las pistas y modernizarlo con infraestructura de última generación vinculada a
la tecnología satelital conocida como PBN.
En segundo
lugar, advirtió, “vamos a tener que modernizar
e implementar el servicio del actual Aeropuerto Internacional de Toluca”. El
objetivo será incrementar de los 700 mil pasajeros anuales de ahora a 10 o 12
millones de pasajeros al año.
De esta
manera, precisó, se crearía un Sistema
Aeroportuario Toluca-México para lograr un servicio de al menos 60 millones de
pasajeros (50 millones en el AICM y 10 millones en Toluca), “muy parecidos a
los que se atenderían en la primera etapa del NAIM”.
Si se transforma la base aérea de
Santa Lucía para integrar a un Sistema Aeroportuario con el AICM y Toluca, “se
podrían atender hasta 110 millones de pasajeros”.
Añadió: “El aeropuerto de Texcoco (NAIM) tiene
resuelto el financiamiento del año próximo, pero se requieren 88 mil millones
de pesos más para terminar la primera fase”, pero hasta 2024.
“No tenemos definido qué vamos a
hacer con el NAIM”, ya que dependerá de los resultados de la próxima consulta
que se realizará entre el 25 y 28 de octubre, así como de la decisión que
adopte el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, precisó el futuro titular de la SCT.
En realidad,
admitió el funcionario, la opción no es
sólo seguir con el NAIM en Texcoco o modernizar la base aérea de Santa Lucía,
sino que ambas opciones se complementarán con un sistema aeroportuario que
incluiría Toluca y el AICM Benito Juárez, mientras se concluye todo el sistema
nuevo.
La consulta.
A pregunta
expresa, Jiménez Espriú indicó que todo
lo correspondiente a la próxima consulta no le corresponderá a su equipo, sino
a un grupo civil encabezado por la Fundación Arturo Rosenbuelth.
El vocero
del próximo gobierno, Jesús Ramírez
Cuevas, afirmó que el lunes 15 se realizará una conferencia de prensa para dar
a conocer los detalles de esta consulta que se realizará durante cuatro días en
538 municipios del país que abarcan el 80% de la población nacional e incluye a
todas las capitales de las 32 entidades.
“Habrá dos instrumentos: una consulta
abierta en las urnas, acompañada de información con ventajas y desventajas de
las opciones de Santa Lucía y el NAIM. Por eso se realizará durante cuatro
días. Y, además, se realizará una encuesta domiciliaria” cuyos detalles de
costo, cobertura y reglas, se darán a conocer ese día.
Ramírez
Cuevas indicó que para evitar la
posibilidad de que alguien vote más de una vez o se pueda hackear, quienes
sufraguen se registrarán en una aplicación digital (AP) “cerrada” que sólo
controlarán los organizadores.
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