El Banco Mundial (BM)
rebajó hoy a más de la mitad las previsiones de crecimiento económico para
América Latina, al 0.6 por ciento este año, y en menor medida al 1.6 por ciento
en 2019.
México, la segunda
economía de la región tras Brasil, se proyecta que crezca un 2.3 por ciento
este año, frente al 2.5 por ciento calculado previamente, y también un 2.3 por
ciento en 2019, en línea con lo anticipado a comienzos de año.
“México continúa
registrando un rendimiento inferior al esperado, aunque cabe señalar que las
prolongadas y difíciles negociaciones sobre el TLCAN, la incertidumbre política
asociada a las recientes elecciones, y las dudas acerca de la continuidad de
las políticas actuales han tenido una repercusión negativa sobre las
perspectivas de crecimiento, al menos a corto plazo”, explicó el Banco Mundial.
El Banco Mundial calculó
que 29 de los 32 países de la región registrarán este año un balance fiscal
negativo, que la deuda pública ha superado el 60 por ciento del producto
interno bruto regional y que seis países tienen tasas de endeudamiento
superiores al 80 por ciento.
En su más reciente informe semestral lanzado el viernes, el
BM fundamentó su preocupación sobre las perspectivas regionales en una
considerable incertidumbre política en Brasil, un probable recrudecimiento de
la actual recesión en Argentina, dudas
sobre la sostenibilidad de algunas reformas claves en México y guerras
comerciales que estallan con frecuencia.
Sobre el nuevo acuerdo comercial entre Estados Unidos, México
y Canadá (USMCA), el Banco Mundial lo calificó como positivo, ya que ha
disipado la incertidumbre generada desde 2017 y permite generar un horizonte de
planificación para cualquier industria, como la automotriz o la manufacturera.
“Es algo sumamente positivo este acuerdo, hubiéramos visto un
TLCAN 2.0, pero es una renovación del acuerdo de 1994, con cierto toque de
siglo XXI”, dijo el economista en jefe del organismo para América Latina y el
Caribe, Carlos Végh.
BAJAS PREVISIONES PARA AL.
Hace seis meses, las
previsiones del organismo para la región eran de expansión del 1.7 por ciento
para este año y de 2.3 por ciento para 2019, pero hoy pronosticó que la
economía de América Latina y el Caribe crecerá este año 0.6 por ciento y 1.6
por ciento en 2019.
La proyección del Banco
Mundial es bastante más conservadora que la del Fondo Monetario Internacional
(FMI), el cual estimó en julio que la economía regional podrá crecer a un ritmo
de 1.6 por ciento este año y 2.6 por ciento el año próximo. El FMI actualizará
sus proyecciones la semana próxima durante su reunión otoñal en Indonesia.
“Hemos encontrado
baches en el camino a la recuperación. Esto hace que sea aún más necesario
mejorar la comprensión y la gestión de los riesgos y otros impactos, desde
turbulencias financieras hasta desastres naturales”, dijo el economista jefe
del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Carlos Végh.
En concreto, se prevé
que Sudamérica se contraiga un 0.1 por ciento en 2018 y que crezca 1.2 por
ciento en 2019. Si se excluye la profunda crisis en Venezuela, esas cifras
serían del 1.2 por ciento de crecimiento en 2018 y 1.9 por ciento, en 2019.
El informe del BM, titulado “Sobre incertidumbre y cisnes
negros. ¿Cómo lidiar con riesgo en América Latina y el Caribe?”, apuntó como razones para esta ralentización
“las turbulencias del mercado que comenzaron en Argentina en abril, la
desaceleración en la expansión de Brasil, el deterioro continuo de la situación
en Venezuela y un entorno externo menos favorable”.
La economía de Argentina se contraerá un 2.5 por ciento este
año, Brasil solo crecerá 1.2 por ciento pese a ser un año electoral, y
Venezuela ahondará su crisis con un crecimiento negativo del 18.5 por ciento.
Por su parte, el repunte de los precios de las materias
primas y la fortaleza de la demanda de China impulsa el crecimiento de Colombia
hasta un 2.7 por ciento, Perú lo hará un 3.9 por ciento y Chile un 4 por
ciento.
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