El gobierno de Cuauhtémoc Blanco ya
se topó con un faltante en las arcas por alrededor de 300 millones de pesos,
así como con irregularidades en algunas obras.
El hallazgo
lo hizo el secretario de Obras Públicas, Fidel Giménez Valdés, quien denunció que se detectaron anomalías
en obras como la nueva sede del Congreso local, el edificio del Tribunal
Superior de Justicia ubicado en las inmediaciones del penal de Atlacholoaya, y
en la nueva sede del Tribunal Unitario de Justicia para Menores.
“Una información de primera mano, es
que hay un adeudo de alrededor de 300 millones de pesos, que algunas obras
tienen problemáticas y cuestiones que estamos investigando, hemos pedido los
expedientes únicos y los auditores ya están trabajando en ello”, dijo el funcionario.
Por ello, anunció que se va a hacer una revisión
física y financiera de cada una de las obras que se ejecutaron en los últimos
seis años a fin de contar con un diagnóstico firme.
Giménez
Valdés refirió que, en su caso, no hubo
proceso de entrega-recepción. Dijo que sólo su predecesora, Patricia Izquierdo
Medina, sólo le entregó una “tarjeta informativa”.
Las auditorías no serán sólo para la
revisión del proceso de entrega-recepción, sino que incluirán revisiones
físicas in situ y financiera de cada una de las obras que se supone se
ejecutaron en el gobierno de Graco Ramírez, los últimos seis años, para poder
tener un diagnóstico completo.
Además, aseguró que ha estado recibiendo desde el
primer día a grupos de personas que tienen demandas en materia de
infraestructura a lo largo y ancho de la entidad.
“Hemos estado recibiendo a una gran
cantidad de personas por diversos motivos, algunos comisariados ejidales que
tienen algunas quejas, en fin, hemos estado abiertos a la gente y tratar de ser
cercanos y sencillos como lo es nuestro Gobernador”, concluyó.
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