Traidora, cínica, maestra de la estafa,
desvergonzada, soberbia, prepotente, insensible y corrupta, fueron sólo algunos
de los calificativos que Morena, PAN, MC, PRD y PT vertieron contra Rosario
Robles Berlanga, titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y
Urbano.
Pero no paró
ahí. El Partido del Trabajo, a través de
Mary Carmen Bernal Martínez, al término de la comparecencia demandó a la Mesa
Directiva que presente denuncia ante el Ministerio Público federal contra
Rosario Robles Berlanga por haber faltado a la verdad, ya que violentó el
Código Penal Federal, y que la Mesa directiva inicie la declaración de
procedencia, es decir, la solicitud de desafuero.
La priista Dulce María Sauri Riancho
y presidenta de la Mesa Directiva en turno respondió: “la Mesa Directiva resolverá
el trámite conducente”.
Rosario
Robles Berlanga reviró a los señalamientos:
“No hay
ninguna denuncia en contra de mi persona… no hay una sola prueba de que la
Sedatu haya firmado contratos con empresas fantasmas… Aquí a nadie se ha
juzgado, aquí no hay una sola prueba… el día que haya una prueba seré la
primera en pedir justicia… la evolución de mi patrimonio pídanla por
transparencia… vivo en la misma casa de hace 23 años… Yo tengo mucha
tranquilidad, busquen hasta por debajo de las piedras, tengo un solo patrimonio
que es mi nombre y que es la casa… No necesito quien me defienda”.
La
comparecencia de Robles Berlanga se antojaba de reclamos explosivos, pero la
templanza de la otrora ex jefa de gobierno del Distrito Federal –a quien Carlos
Salinas de Gortari le puso la banda presidencial, según narró su ex pareja
sentimental, Carlos Ahumada, en su libro Derecho de Réplica– se impuso a lo
largo de cinco horas, aunque al final,
hubo 46 oradores que la tildaron de falsaria.
Mirando ocasionalmente a los ojos a
quienes la increpaban, Robles Berlanga acertó; ningún diputado de la oposición
al PRI pudo presentar una sola prueba en su contra, como no fuera el recordar
notas periodísticas basadas en informes preliminares de la Auditoria Superior
de la Federación y donde ésta sostuvo un daño patrimonial de 11 mil millones de
pesos entre Sedatu y Sedesol durante su paso por dichas instancias.
“Sedatu y Sedesol no contrataron con
ninguna de las empresas mencionadas en informaciones de carácter periodístico.
No hay un solo contrato, un solo contrato que se haya exhibido suscrito por
Sedesol o por Sedatu con dichas empresas, y mucho menos con empresas fantasma.
No hay un solo elemento de prueba que permita decir que empresas que hayan
participado por el trabajo de las universidades hayan sido contratadas por
estas instituciones”,
dijo Robles Berlanga.
Y retó: “Quien al amparo del servicio público haya
cometido una irregularidad tiene que pagar, pero esto tiene que documentarse
con pruebas, con hechos fehacientes y con base en lo que la ley establece y sin
violentar los derechos humanos de las personas”.
Rechazó todos los calificativos en su
contra y más aún que se haya enriquecido. “Con relación a mi patrimonio
personal… sigo viviendo en la misma casa, no en la que llegué siendo secretaria
de Sedesol, sino en la que vivo hace 23 años. No tengo más propiedad que esa.
No tengo ninguna otra cuenta bancaria que no sea en la que se deposita mi
salario mensual. Y de eso vivo, de mi trabajo, de servir a la gente y por eso estoy
aquí con mucho orgullo diciendo que le he servido a México desde la Sedesol y
desde la Sedatu”.
Martha
Tagle, diputada por Movimiento Ciudadano, se lo dijo directo: “Usted, secretaria, forma parte de una red
de corrupción que encabeza la administración de Enrique Peña Nieto, junto con
el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza; el actual
titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, y quien
fungió como director de Petróleos Mexicanos, Emilio Lozoya Austin. Esa es la
banda. Sin embargo, parece usted ser el eslabón más débil “.
Antes de que
respondiera, la presidenta de la Mesa Directiva en turno, Dolores Padierna
Luna, una de las enemigas política de Rosario Robles desde que ambas militaban
en el PRD, le advirtió: “le recuerdo,
secretaria, que usted comparece bajo protesta de decir verdad y que mentir al
Congreso puede tener consecuencias”.
Rosario
Robles se victimizó entonces, reclamó a
Tagle que siendo defensora de los derechos de las mujeres “haya caído en la
trampa”.
“La investigación periodística que
habla de estos convenios con las universidades habla de 11 dependencias
públicas y de 8 universidades. Investigación que está en procedimiento y que
hay que solventar. Yo le pregunto, ¿se acuerda usted del nombre de algún otro
de los funcionarios o de alguno de los rectores?
“¿Por qué se tomó la decisión
editorial de poner el nombre y la cara de una mujer a esta investigación
periodística? Eso se llama violencia política de género y usted y yo hemos
luchado en contra de ella, señora diputada”, respondió Robles Berlanga.
Y sostuvo: “viene un nuevo gobierno y eso va a
permitir que esto se investigue aún más. Y yo tengo mucha tranquilidad. Que
busquen hasta por debajo de las piedras, porque tengo el mismo patrimonio.
Tengo un solo patrimonio, que es mi nombre y tengo una sola casa. Y de eso
absolutamente nadie va a poder probar lo contrario”.
Del no te
preocupes al no te equivoques, Rosario
La emecista
retomó la palabra y le dijo: “del ya
famoso no te preocupes, Rosario, tenemos que pasar al no te equivoques,
Rosario. La condición de género no nos exime de asumir nuestras
responsabilidades en el cargo público y de ser señaladas por actos de
corrupción”.
No te equivoques Rosario, insistió
Martha Tagle, al querer seguir tapando a esta red de corruptos que te pusieron
en esta condición.
A los demás secretarios de Estado
“los protegieron y los enviaron a comisiones y tienen a sus cabilderos hablando
para que no los maltraten, a ti te trajeron al pleno justamente, justamente para
vivir esto, y más vale que ya no los sigas tapando y no te equivoques, Rosario,
no te equivoques”.
Inconformes por las respuestas de
Rosario Robles, varios diputados pidieron acabar con la comparecencia, pues
sostuvieron, ha dicho solo mentiras.
Por ejemplo,
Gerardo Fernández Noroña,
vicecoordinador del PT, pidió cancelar el encuentro. “Si sigue en ese tono de
cinismo y de burla a esta soberanía la secretaria, que sea cancelada la
comparecencia, porque es intolerable estarle escuchando ese nivel de desvergüenza”.
O la
diputada Hildelisa González Morales quien
acusó a Robles Berlanga de faltar a la verdad. “Ponga orden en la comparecencia
de la señora secretaria, está increpando a los diputados. Está faltando a la
verdad. Está falseando la realidad y provocando este tipo de situación. Ella
viene a informar. Y el hecho de que no estén firmados los documentos y los
acuerdos y los convenios, no la exime de la responsabilidad penal”.
Rosario a la
cárcel o por lo menos a un clóset rosa.
Rosario Robles se mantuvo impávida
ante los señalamientos, y los hubo fuertes. Por ejemplo, la diputada del PT,
Margarita García García, mirándola fijamente a los ojos y a quien Rosario le
sostuvo la mirada, le dijo:
Eres una mujer cómplice de todo este
gobierno, no te permitiremos que te victimices, usted está obligada a aguantar,
porque usted es una funcionaria, es una empleada de México. Nosotros somos los
diputados que merecemos respeto y su soberbia y prepotencia que ha mostrado
durante cinco horas la reconocemos.
“Pero también entendemos que esa
seguridad que usted demuestra nos da a entender que es la protegida de Carlos
Salinas de Gortari y de Enrique Peña Nieto. ¡Qué cinismo venir a decir tantas
mentiras a esta tribuna!”, dijo la petista.
García
García siguió: “Eres insensible, cínica
y corrupta; siempre te acomodas con los gobiernos que enriquecen tu ego; puedes
seguir mintiendo en esta tribuna, pero no a los mexicanos, tu lugar es estar en
la cárcel. Lo que sí reconozco es el temple para que por más de cinco horas hayas
mentido, por tu soberbia bien podías desempeñarte como espía”.
La panista y
diputada por Oaxaca, Alejandra García Morlan, dijo que no puede ser cómplice de todas las mentiras que ha dicho:
“Oaxaca no está de pie y verifiquemos todas las mentiras que han dicho, en
Oaxaca no hay paz ni tranquilidad”.
Esther Mejía
Cruz de Morena le advirtió a Robles
Berlanga: “su actuar tendrá consecuencias en el futuro, ha dicho mentiras”.
Tras la
larga comparecencia y ante el gran número de diputados que pidieron la palabra,
al término de las intervenciones por partido, pero con la presencia de Robles
Berlanga, arrancó una sesión de 46 intervenciones. Margarita García García
dijo:
“Manchada siempre por señalamientos
de corrupción en cada cargo púbico que has ocupado, primero el caso de Carlos
Ahumada cuando fuiste Jefe de Gobierno, luego en Sedesol con el uso de
programas con fines electorales, la estafa maestra con un desvío de recursos a
través de universidades, y aunque lo niegues, esos son hechos y el pueblo de
México lo sabe”.
Siguió
Gerardo Fernández Noroña del PT, quien le hizo una breve reseña de su paso por
algunos cargos:
“En 2004 fuiste juzgada por la
comisión del PRD por corrupción y por complotar contra Andrés Manuel López
Obrador, y expulsada… En el libro Derecho de Réplica la pinta de cuerpo entero
su amante, que hizo una relación personal y política para corromperse al amparo
del poder…”
Las priistas enfurecieron. Lucero
Saldaña rechazó señalamientos misóginos, una más lo llamó “patán” y Fernández
Noroña respondió leyendo el significado de la palabra “amante”, para luego la
priista detallar lo que significa “patán”.
Y Fernández
Noroña aprovechó su tiempo en micrófono
para decir que Rosario Robles merece la cárcel, “pero soy magnánimo, que no le
den cárcel, que la pongan a vivir en un closet rosa (de los que construyó Sedatu)”.
Nadie más allá del PRI la defendió,
por cerca de ocho horas. Rosario Robles fue señalada como corrupta y se resumió
en que “acabará en la cárcel, no por ser chivo expiatorio sino porque es una
representación de la corrupción rampante”.
Una diputada más le aclaró: “no es
odio a Rosario Robles, es justicia”.
Y la panista
Nohemí Alemán Hernández se lo dijo de frente, “su ambición de poder la llevó a la más alta denotación”
Pero Rosario Robles Berlanga se
mantuvo impávida. Mostró tener una gruesa piel, todo se le resbaló, mantuvo
temple y aseguró de frente a todos sus detractores: “No pienso renunciar. Tengo
mucho trabajo todavía”.
Y la nota cuestionable la dio Gerardo
Fernández Noroña, quien estuvo a punto de liarse a golpes con el priista y extitular
de Sedesol, Luis Miranda. El petista estuvo cuestionando la comparecencia
durante toda la tarde. Sin embargo, no fue sino hasta pasadas las dos horas
que, al no otorgársele la palabra, le recriminó a los priistas la actitud ante
Rosario Robles, acercándose a la zona de curules de éstos.
El
coordinador del PRI, René Juárez
Cisneros, se apresuró a contenerlos y evitar así un enfrentamiento físico entre
uno de los hombres más cercanos a Enrique Peña Nieto y Fernández Noroña. Todo
quedó en una disputa verbal.
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