Gustavo De la Rosa.
Tal vez sea por la distancia que en Guerrero y Michoacán no
se pueda entender a plenitud las fuertes reacciones en contra de los foros de
pacificación y educación.
El primero de julio Morena ganó la Presidencia de la
República y ocupó la mayoría en la Cámara de diputados y el Senado, pero no se
ganó una revolución armada, ni tampoco se logró derrocar al sistema: seguimos
viviendo en un modelo de economía de mercado, con grandes inserciones en el
mercado mundial.
Tengo muy claro que el ganar las elecciones significa
administrar los bienes públicos conforme al Estado de derecho, legislar desde
una perspectiva diferente y aplicar la justicia para y en favor de todos; con
esas convicciones entiendo que cuando se inician consultas y foros de escucha
para las víctimas de la violencia y de la Reforma Educativa vamos a tener muy diversas
opiniones: cada uno hablará y expresará la verdad a partir de su experiencia y
de sus intereses concretos.
Estoy convencido de que se enfrentará el problema de la
violencia de manera diferente a como lo hicieron los gobiernos del PAN y el
PRI, que para hacerlo se debe promover la participación ciudadana, y que antes
de empezar a diseñar el modelo de pacificación que se aplicará es una buena
práctica escuchar a quienes sentirán los impactos de las decisiones que tome el
poder Ejecutivo en materia de seguridad.
Pero en Juárez todavía sufrimos los efectos de la guerra
contra el narco de Calderón, aunque él no nos escuchó sino hasta su cuarto año
de Gobierno y AMLO trata de escucharnos antes de entrar.
También estoy convencido de que el nuevo Gobierno, a partir
del mes de diciembre, empezará la instrumentación de una verdadera reforma
educativa, primero cancelando todos los preceptos violatorios de los derechos
laborales de los trabajadores de la enseñanza ya establecidos.
Dudo que haya quien crea sinceramente que el Gobierno del
próximo diciembre vaya a mantener las políticas draconianas de Nuño y Peña
Nieto, y también dudo que haya quien crea que el Gobierno de AMLO vaya a dejar
libres a los criminales que están tras las rejas. ¿Quién puede creer eso
razonablemente?
Así que pregunto ¿por qué la violencia?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.