Alejandro Solalinde Guerra, sacerdote
y defensor de los derechos humanos, acusó a la organización Pueblo Sin
Fronteras de utilizar a los migrantes centroamericanos y a los mexicanos,
incluido a él, para pasar a polleros, personas armadas y llevar de forma
“impactante” e irresponsable a los indocumentados a la frontera de Tijuana,
donde no hay solución.
El sacerdote
narró a SinEmbargo cómo Pueblo Sin
Fronteras se aprovechó del trabajo que él realizada con los migrantes para
llevarlos hasta el albergue del estadio Jesús Martínez “Palillo”, en la Magdalena
Mixhuca de la Ciudad de México, y sacarlos en la madrugada rumbo a Tijuana.
“Aquí hay un actor negativo que es
Pueblo Sin Fronteras que se ha dedicado a acarrear gente a través de las
caravanas y ellos caravanizaron este éxodo migrante. No debieron haberlo hecho,
porque ellos son activistas, algunos son extremistas, pero sobre todo no creo
que lo hagan por amor al arte, es lo que yo pienso. En sus caravanas siempre
ponen a los niños, a las mujeres por delante y dan obviamente una imagen, como
sí la tiene, de una crisis humanitaria, eso no lo dudo, pero que usen también a
estas personas para ocultar tanto tráfico de personas, porque van polleros, van
grupos que son llevados”, dice.
El padre
Solalinde reveló que la organización–que
recibe, aclaró, donativos nacionales e internacionales– no tomó en cuenta a las
instituciones mexicanas ni a la sociedad civil para movilizar a los migrantes
por México.
“Y sí nos usan, sí nos usan, porque
ellos son capaces de esperar a que uno haga las cosas y en la madrugada van y
se los llevan, es la verdad de las cosas”, dijo y relató lo sucedido a él con un grupo de
migrantes de la tercera caravana.
“Voy a poner
un ejemplo: yo tomé un grupo que venía
de la tercera caravana desde Matías Romero, los registré, los desarmé porque
traían armas blancas para defenderse, nos organizamos muy bien. Yo vi cómo le
hice, pero pusimos más de 23 camiones para trasladar a las gentes, niños
mujeres a la Ciudad de México. Nosotros estábamos informándoles sobre la
inconveniencia de ir en este momento a la frontera y ellos [Pueblo Sin
Fronteras] no nos permitieron terminar con la gente, ya nos estaban boicoteando
para que no les diéramos información y en la madrugada se llevaron mil gentes.
Ahorita hay como 300 personas que se fueron con ellos en la Casa del Peregrino
en La Villa y pregunté en qué condiciones están y porqué llegaron”, dice.
Solalinde
agregó: “Yo sí quiero presentar esta
queja de que Pueblo Sin Fronteras no tiene escrúpulos, que desgraciadamente se
ha aprovechado de nosotros”.
TIJUANA EN
CRISIS HUMANITARIA.
Juan Manuel
Gastélum, Alcalde de Tijuana, Baja California, declaró este día una crisis
humanitaria en la ciudad fronteriza ante la necesidad de recursos para atender
a los miles de integrantes de la caravana migrante centroamericana.
“No voy a
comprometer los servicios públicos, no voy a gastarme el dinero de los
tijuanenses, no voy a endeudar a Tijuana porque no lo hemos hecho en estos dos
años”, dijo el funcionario sobre la situación en la ciudad ante la presencia de
las y los migrantes.
Gastélum
afirmó que el costo de la atención a las personas migrantes, poco más de 4 mil
llegados desde la semana pasada, “asciende a más de 500 mil pesos” .
La población
de la ciudad de Tijuana se ha polarizado durante los últimos días debido a la
llegada de la Caravana Migrante. Los habitantes han salido a las calles a
protestar por lo que han calificado como una “invasión”, término que Donald
Trump ha utilizado para referirse a los migrantes que viajan en la caravana.
Solalinde Guerra acusó a Pueblo Sin
Fronteras de llevarle a los migrantes a un lugar en donde “no hay solución” y
hacerle el trabajo a Donald Trump, Presidente de los Estados Unidos.
“Ellos van al golpe, van al impacto,
van a ocasionar problemas como ya lo están ocasionando internacionalmente entre
Estados Unidos y México, cuando en realidad no había necesidad. Pero además algo
muy misterioso: de que ellos le hacen el juego a Donald Trump, se lo hacen, y
la prueba está en que le sirvió el impacto de cómo llegaron; esa irracionalidad
de llevarlos a donde no hay solución, donde ahorita no se pueden arreglar
papeles”, dijo.
El sacerdote
agregó: “Llevarlos en forma impactante,
¿por qué no entran en las casas del migrante?, ¿por qué no entran? No quieren
que se separen porque quieren que se vean muchos, porque son activistas, porque
quieren impactar, porque finalmente yo no sé de dónde sacan sus recursos,
porque el trabajo de ellos es regularizar, pero también pasar gente. Creo yo
que gran parte de lo que ha pasado es culpa de Pueblo Sin Fronteras”,
afirmó.
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