En la corte
de Nueva York, donde se realiza el juicio contra Joaquín El Chapo Guzmán, Jesús
Zambada García, El Rey, aseguró que
entre los años 2005 y 2007 Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública
en el gobierno de Felipe Calderón, recibió alrededor de 56 millones de dólares
en sobornos del Cártel de Sinaloa y de los hermanos Beltrán Leyva.
El hermano
menor del Ismael El Mayo Zambada García, jefe del Cártel de Sinaloa, también comentó que en 2005 un funcionario
del entonces jefe de gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López
Obrador, fue sobornado por la organización criminal para eventualmente
proporcionar protección a la organización criminal.
En la quinta
audiencia del juicio que se celebra en la Corte Federal del Distrito Este en
Brooklyn, Nueva York, El Rey hizo las
escandalosas revelaciones durante el interrogatorio al que fue sometido por
William Purpura, uno de los abogados del equipo de la defensa de El Chapo.
“Vamos a hablar de corrupción”, le
dijo el abogado a Zambada, antes de hacerle las preguntas con la venia del juez federal Brian
Cogan.
A nombre de El Chapo, hubo sobornos
al Ejército, PGR, Interpol y policía capitalina: “El Rey” Zambada
–¿Su hermano Mayo Zambada tenía un
interés particular en García Luna? –preguntó Purpura.
–Correcto –respondió quien fuera uno
de los principales lugartenientes del Cártel de Sinaloa hasta octubre de 2008,
cuando fue arrestado en la Ciudad de México.
–¿Entre los años 2005 y 2006, ¿usted
y su hermano Mayo se reunieron con García Luna en un restaurante?
–No recuerdo ahora –reviró El Rey.
Para “refrescarle la memoria”, el
abogado presentó al hermano de El Mayo Zambada la transcripción de las
declaraciones que hizo en 2012 (semanas después de haber sido extraditado a
Estados Unidos) ante
fiscales del Departamento de Justicia y agentes de la DEA (Administración para
el Control de Drogas) como parte de su compromiso de cooperación para
incriminar a los líderes del Cártel de Sinaloa y con ello evitar que, cuando se
le sentencie por narcotráfico, le den cadena perpetua.
“Perdón,
perdón, señor”, comenzó diciendo El Rey a Purpura después de que éste leyó el
documento de la transcripción de las palabras de aquel, después del acuerdo que
hizo con el gobierno de Estados Unidos para traicionar a sus antiguos secuaces
en el Cártel de Sinaloa, incluido su hermano El Mayo.
“Yo no dije que mi hermano Mayo se
reunió con García Luna, yo dije que nos reunimos con él; yo y el abogado de mi
hermano, Oscar Paredes”, aclaró El Rey, enjuiciado en la capital estadunidense.
–¿La reunión con García Luna fue en
un restaurante? –volvió a cuestionar el abogado de Guzmán.
–Así es –contestó el hermano de El Mayo.
–¿Le entregó a García Luna un
portafolio (maleta) con tres millones de dólares para sobornarlo? –machacó Purpura.
— Correcto –subrayó Jesús Zambada
García.
El abogado de Guzmán Loera cuestionó
sobre la intención del soborno millonario a quien fuera titular de la Agencia
Federal de Investigaciones (AFI) en el sexenio de Vicente Fox, y El Rey Zambada respondió que su hermano Mayo quería que
García Luna asignara como jefe de la AFI en Culiacán a un comandante de
apellido “Vigueres”.
–¿Su hermano Mayo tenía en el
bolsillo a Vigueres?
–insistió Purpura.
–Correcto –soltó el testigo presentado
por el Departamento de Justicia en la Corte de Brooklyn, con el claro objetivo
de criminalizar a El Chapo.
–¿Hubo una segunda reunión con García
Luna cuando ya era Secretario de Seguridad Pública?
–Correcto.
–En un portafolio (maleta) usted le
entregó de 3 a 5 millones de dólares, ¿correcto?
–Sí, había dinero.
–El dinero que le entregó en 2007 era
de parte de su hermano Mayo, ¿correcto?
–Correcto.
El abogado
de Guzmán Loera –acusado en la Corte de Brooklyn de 11 delitos federales
relacionados con el tráfico de drogas y lavado de dinero– preguntó al testigo que cuál era el objetivo del segundo pago al
entonces secretario de Seguridad Pública en el sexenio calderonista.
El Rey explicó que los sobornos eran para
garantizar que le permitiría a su hermano, con toda tranquilidad, manejar el
negocio del trasiego de narcóticos y evitar que lo arrestaran por ello.
El
representante legal de El Chapo también preguntó
a Zambada García si estaba enterado de que García Luna tenía “compromisos” con
Arturo Beltrán Leyva, líder del cártel de los Beltrán Leyva, que dominaba las
plazas de los estados de Guerrero y Morelos y con quien el cártel de Sinaloa
libraba en esos momentos una guerra a muerte sin cuartel.
El exsocio y examigo de El Chapo
Guzmán afirmó que estaba enterado de esos compromisos de García Luna y los
Beltrán Leyva. Y fue
entonces cuando Purpura le preguntó
sobre un soborno a García Luna por parte de los Beltrán Leyva.
El abogado formuló su cuestionamiento
sobre un hecho presuntamente ocurrido en 2006 o principios de 2007, cuando los
hermanos Arturo y Héctor Beltrán Leyva, así como Edgar Valdés Villareal, La
Barbie, y Gerardo Álvarez Vázquez, El Indio, juntaron entre todos 50 millones
de dólares para dárselos a García Luna para garantizar la protección a la
organización y sus operaciones de tráfico de drogas.
“Eso se decía”, dijo El Rey al abogado.
–Vamos a 2005, ¿quién es Rogino? –cuestionó Purpura.
–Era secretario de gobierno.
–¿Secretario de gobierno cuando
Andrés (Manuel) López Obrador era el jefe de gobierno de la Ciudad de México?
–Así es.
–¿Cuánto dinero le dio a Rogino en
2005?
— No estoy seguro, pero fueron
algunos millones de dólares.
El funcionario en el gobierno de
López Obrador supuestamente quería el dinero para garantizarle protección al
Cártel de Sinaloa, ya que eventualmente, dijo, él iba a ser secretario de
Seguridad en la capital mexicana.
En 2005, Gabriel Regino estaba a cargo de la
Dirección de Asuntos Internos de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina
y era uno de los principales asesores legales de López Obrador, ahora
presidente electo de México.
Por su lado,
el juez Cogan informó a los integrantes del jurado, a la fiscalía que acusa a
El Chapo y a la defensa del narcotraficante mexicano, que “suprimía” de la
información pública del proceso la transcripción de las conversaciones en
privado, que la semana pasada tuvo con la parte acusadora y los abogados del
acusado.
El
magistrado federal argumentó que esa información se mantendría sellada, pese la
insistencia de la prensa que se lo hizo notar formalmente por medio de una
carta, para evitar acoso y vergüenza de una persona mencionada y que nada tenía
que ver con el caso directamente.
A la quinta
audiencia de su juicio, Guzmán Loera llegó ataviado con un traje azul oscuro,
corbata azul y camisa beige. Su esposa Emma Coronel, presente en la sesión,
vistió en esta ocasión un pantalón de mezclilla azul, blusa y saco negros, y
sus infaltables zapatos negros de tacón aguja.
Como en las
audiencias anteriores, El Chapo y Emma intercambiaron miradas y muecas
románticas en varios momentos a lo largo de la sesión judicial en Brooklyn.
Además, concluyó la participación de Jesús Zambada
García como testigo de la defensa, y luego el gobierno de Estados Unidos
presentó a declarar a dos exagentes de la DEA y a uno de Aduanas, quienes
hablaron de tráfico de drogas, pero hasta el momento sin relacionar
directamente al acusado.
El juicio
contra Guzmán Loera se reanudará el próximo lunes 26 debido al receso que dictó
el juez Cogan por la celebración en Estados Unidos del Día de Acción de Gracias.
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