La reciente aprobación de la Ley
Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos podría propiciar un choque
entre el Poder Judicial y el próximo gobierno del presidente electo Andrés
Manuel López Obrador.
De acuerdo
con el académico del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, César Astudillo, en entrevista dijo esta
ley, que establece que ningún servidor público no sólo en los Poderes Ejecutivo
y Legislativo, sino también en el Judicial, podrá ganar más que el presidente
de la República, se contrapone con el artículo 94 de la Constitución, el cual
establece:
“La remuneración que perciban por sus
servicios los ministros de la Suprema Corte, los magistrados de Circuito, los
jueces de Distrito y los consejeros de la Judicatura Federal, así como los
magistrados electorales, no podrá ser disminuida durante su encargo.”
El
presidente electo ha dicho que a partir de enero de 2019 recibirá un sueldo de
108 mil pesos, lo cual implicaría que a magistrados, jueces y ministros se les
debería de reducir el salario.
Esto propiciará que miembros del
propio Poder Judicial interpongan controversias constitucionales, las cuales
deberán ser resueltas por la propia Suprema Corte Justicia de la Nación.
De acuerdo
con Astudillo, nuestra Carta Magna
ofrece una doble garantía al Poder Judicial, ya que también establece que los
jueces, magistrados y ministros de la Corte tendrán una remuneración digna y
adecuada, como una garantía que fortalece su independencia.
Por ello, consideró que hay que ver cómo reaccionará
el Poder Judicial, porque muy probablemente quien presente un amparo frente a
esta Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos lo ganaría.
El
investigador de la máxima casa de estudios del país consideró que en principio esta ley, que además establece que a partir
del 1 de enero de 2019 los expresidentes dejarán recibir sus pensiones, era
necesaria porque busca compensar las abundancias que algunos funcionarios de
manera irrazonable se estaban dando.
“Claramente una ley como esta sería
absolutamente obligatoria, sin ningún tipo de problema jurídico, si nada más
fuera para la administración pública federal, que es el ámbito del Ejecutivo al
que le corresponde. Ahí no habría ningún problema incluso que fuera hacia el
ámbito legislativo. Sin embargo, el ámbito judicial tiene esta doble garantía”, explicó.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.