Georgina
Morett.
Para el presidente del Tribunal
Superior de Justicia de la Ciudad de México, Rafael Guerra Álvarez, el sistema
penal acusatorio evita la corrupción al 100 por ciento y considera que para que
funcione adecuadamente, se requiere capacitar a todos los involucrados en el
proceso.
Electo en medio de una discusión
respecto a si debía de permanecer un año como lo establece la Constitución de
la Ciudad de México, que todavía no entra en vigor, o tres años, como está
determinado actualmente, Rafael Guerra asegura que en 2021, cuando se lleven a
cabo las elecciones intermedias, la administración y procuración de justicia
habrá dado importantes resultados y esto tendrá que ver con los juicios orales.
Pero, para que esto suceda, señala
que se debe capacitar a jueces, ministerios públicos, asesores jurídicos,
defensores públicos, investigadores y policías, para que el trabajo se lleve a
cabo con excelencia y se obtengan las condenas.
Sobre todo con el respeto a los
derechos humanos, ya que ante cualquier error de los policías, los presuntos
culpables aseguran que se violó el Protocolo de Estambul y con esto pueden
lograr su libertad.
Guerra
Álvarez, quien ha hecho carrera en el Poder Judicial de la Ciudad de México
desde abajo, asegura que para llegar a
una justicia de excelencia primero se requiere capacitación a todos los niveles
y expresa que buscará el presupuesto para que ésta se lleve a cabo.
En medio del
conflicto entre el Poder Judicial y el Poder Ejecutivo federal, Guerra Álvarez comenta que en la Ciudad de
México no tienen problemas con la reducción de salarios, ya que son mucho más
bajos que a nivel federal, por lo que cumplen con la austeridad.
Pero subraya que además de dinero
para capacitación, el Congreso local tendrá que adjudicarle presupuesto para la
creación de las Salas Constitucionales, que la propia ley señala que se tienen
que formar para cumplir correctamente el proceso penal acusatorio.
Y se compromete a crear en un año el
Colegio de Jueces, que tendrá como fin formar juzgadores con la sensibilidad de
los propios jueces.
Excelentes
dividendos.
Durante la
administración de Miguel Ángel Mancera en la CDMX, el secretario de Desarrollo
Urbano y Vivienda, Felipe de Jesús Gutiérrez, asistió tan sólo en un par
ocasiones al Consejo de Publicidad Exterior, un organismo que él mismo presidía
y que tiene como función vigilar el cumplimiento de la reglamentación en
materia de espectaculares y anuncios publicitarios.
No obstante,
en los escasos momentos en los que puso atención a ese encargo, el
exfuncionario aprobó hacer consejera titular del organismo a la activista
Isabel Miranda de Wallace, propietaria de la empresa de publicidad exterior
Showcase S.A. de C.V; lo anterior, a pesar de que el reglamento del Consejo no
permitía la participación de empresarios de manera individual.
Diversos
participantes de esa industria, agrupados en la Asociación Mexicana de
Publicidad Exterior y en la Asociación de Publicistas en Exterior, señalan que
la activista ha sacado muy buenos dividendos de su participación en el Consejo,
hasta el grado de construirse un blindaje legal mediante amparos que le
permiten operar espectaculares en azoteas o sobredimensionados; es decir,
anuncios fuera del reglamento y que ponen en riesgo a los habitantes de la
capital.
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